En Miramar existe oposición al cambio en el huso horario

El adelantamiento de una hora durante la pasada temporada estival trajo dificultades financieras al empresariado local. Se superpusieron diferentes actividades para incomodidad de los turistas.
MIRAMAR: La modificación en el huso horario, que tanta polémica generó el año pasado, fue prevista mediante una ley impulsada desde el Gobierno nacional para generar un ahorro en el consumo de electricidad y de esta manera aprovechar también la "ventajas" de la luz natural.

Si bien desde la Casa Rosada, no fue oficializado nuevamente el sistema para este año, insistentes versiones indican que podría ponerse en vigencia a partir del 18 de octubre, a pesar de la reprobación desatada desde los distintos sectores comerciales afectados de manera directa por esta disposición, en particular el ámbito turístico en la costa atlántica.

Distintas fuentes consultadas por LA CAPITAL, coincidieron que el cambio de horario alteró estos usos y costumbres, además de afectar seriamente el desarrollo de las prestaciones turísticas, comprometiendo profundamente su continuidad y calidad. Por otra parte se expuso que la medida no cumple con los objetivos previstos ya que los últimos informes de la Empresa de Distribución de Energía Atlántica (EDEA), indicaron en esa época del año hubo aumento en el consumo y no una reducción.

Gestiones

La Secretaría de Turismo de General Alvarado fue uno de los organismos pioneros en la realización de las pertinentes gestiones para tratar de resolver esta complicada situación. En su momento presentó en una Asamblea del Consorcio de Municipios Turísticos de la provincia de Buenos Aires (Cotab), realizada durante agosto, un informe avalado por los prestadores de servicios en el cual solicitó que no se retrasara el horario. Argumentó "el enorme perjuicio que causó esta determinación el año pasado".

Durante enero y febrero pasados los largos días de sol trajeron innumerables condicionamientos a los propietarios de balnearios que debieron alargar las jornadas de trabajo, culminando en algunos casos a las 23, lo que le significó aumentar los sueldos de personal por sobrepasar el convenio laboral estipulado. Lo mismo ocurrió con bares y restaurantes, que recibían el gran caudal de gente a la misma hora y en muchos de los casos el turista se encontraba sin lugar para comer, teniendo que adaptarse a largas colas para conseguir una mesa disponible.

En un encuentro de trabajo regional, realizado hace algo más de un mes en Miramar, los municipios de General Alvarado, General Pueyrredon, Lobería, Mar Chiquita, Villa Gesell, Tres Arroyos y Necochea trasmitieron su preocupación -por el adelantamiento horario- al secretario de Turismo de la provincia, Ignacio Crotto, que reconoció las dificultades y se comprometió a realizar gestiones para que el Ejecutivo nacional busque una salida racional a este tema.

Asimismo, durante las próximas horas integrantes de la Cámara de Comercio, Producción e Industria de General Alvarado (Cacips) mantendrán una reunión de asociados donde analizarán nuevas medidas ya que existen muchos sectores perjudicados. "Es prematuro fijar acciones antes de conocer la voluntad de los empresarios. Queremos ser precisos y acordar las decisiones en conjunto", informó a LA CAPITAL, Julio Falabella, una de las principales autoridades de esta institución.

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