Una mirada sobre el trabajo del Concejo local

Tres referentes del cuerpo deliberativo de Junín analizan la actividad y el funcionamiento de esa institución, en donde se aprueban más proyectos de comunicación que ordenanzas.
De la totalidad de los proyectos aprobados por el Concejo Deliberante de Junín en lo que va del año, menos de la mitad corresponden a ordenanzas. En tanto, poco más del 55 por ciento de las iniciativas que salieron del Salón Rojo durante 2009, corresponden a comunicaciones, resoluciones o decretos.

Un análisis posible de esta situación podría concluir en que la normativa que incide directamente en la vida del ciudadano no alcanza al 45 por ciento de la producción legislativa local, ya que según la Ley de Municipalidades, la ordenanzas son las que "crean, reforman, suspenden o derogan una regla general" -por lo que son consideradas ley en sentido formal y material. En tanto, las comunicaciones "tienen por objeto contestar, recomendar, pedir o exponer algo", las resoluciones apuntan a "expresar una opinión del Concejo sobre cualquier asunto de carácter público o privado" y los decretos se refieren a "la adopción de medidas relativas a la composición u organización interna" de la legislatura.

Sin embargo, esa lectura sería relativa ya que, si bien las ordenanzas son las que, en principio, afectan directamente en la cotidianeidad de los ciudadanos, las 19 declaraciones de "Interés Municipal" de diferentes actos y proyectos, los 5 cambios de titularidad en viviendas, las 5 condonaciones de deudas a entidades de bien público, o las 3 distinciones al mérito -todas ordenanzas aprobadas este año-, son iniciativas que sólo afectan a los interesados, sin intervenir en el conjunto del tejido social.

Asimismo, los más de 30 pedidos de informe o las más de 50 solicitudes de arreglos, controles o soluciones -todos ellos salen a través de pro-yectos de comunicación-, sin tener la fuerza de una norma, a veces pueden ayudar a remediar inconvenientes que afectan a barrios, zonas o a toda la ciudad.

El trabajo del Concejo Deliberante es, entonces, bastante más complejo de lo que se puede ver a simple vista. Con el objeto de entender mejor esta cuestión, DEMOCRACIA convocó a tres ediles para que cuenten cómo creen ellos que trabaja el Poder Legislativo local, cuáles son sus falencias y qué esperan para el futuro del Concejo.

Una evaluación general

El primer concepto que hay que tener en cuenta es el poco margen de acción para introducir nuevas normativas que regulen la convivencia ciudadana, en primer lugar porque la mayoría de los temas ya están reglamentados, y en segundo término porque las legislaciones municipales deben estar adaptadas a las leyes provinciales y nacionales.

El doctor Pablo Petraglia, presidente del Concejo Deliberante local, explica que esta legislatura "no se destaca por ninguna cuestión novedosa", y aclara que "no es sencillo dar respuestas porque la Ley Orgánica de las Municipalidades limita las funciones de los Concejos".

Cecilia Peiro es concejal por el MID, y cumplió esa misma función en un período anterior. En coincidencia con Petraglia, afirma que "quizás hay muchas cosas que están hechas y que ya están legisladas, cuando uno hace una ordenanza, es por algo nuevo que no está reglamentado, por eso no se ven tantas ordenanzas".

De todas maneras, considera que en este período se está trabajando mejor que en su anterior etapa como edil. "Eso tiene que ver con las mayorías no absolutas, situación que obliga a acordar. En la otra época en que yo fui concejal, el oficialismo tenía mayoría propia, lo que le servía para la aprobación de cuestiones económicas, entonces no había tanto debate, y el debate enriquece los proyectos", asegura.

En tanto, Magdalena Ricchini, edil por la Coalición Cívica, cree que "es necesario aclarar que las ordenanzas no pueden estar por fuera de lo que marcan las leyes provinciales o nacionales", y remarca enfáticamente que "en estos tiempos donde se ha tratado de menoscabar la actividad de los cuerpos deliberativos, yo creo que han logrado un prota-gonismo que debieran sostener con dignidad, con profundidad, con responsabilidad y con seriedad".

Más comunicaciones que ordenanzas

Una de las controversias en el planteo original de esta nota, se da por la mayor cantidad de comunicaciones que ordenanzas. Esta situación, que no es privativa de este Concejo, sino que se repite en muchos otros, puede tener varias lecturas.

En referencia a la cantidad de pedidos de informe al Poder Ejecutivo, Peiro advierte que "a veces es necesario que el Ejecutivo responda algunas cosas por cuestiones que vemos y la vía que nosotros tenemos para hacer consultas es a través de proyectos de comunicación, y hay muchísimas cosas en la ciudad que requieren que nosotros consultemos para poder dar explicaciones".

En ese sentido, Ricchini señala que una de sus tareas como ediles tiene que ver con el control: "A mí me mueve mucho controlar la gestión porque escucho mucho a la gente y en virtud de lo que me cuentan y lo que uno ve, se generan un montón de inquietudes que, obviamente, se canalizan a través de un proyecto de comunicación o un pedido de informe. Lo que habría que pensar es por qué hay tantos pedidos de informes, yo lo dejo como una incógnita. El pedido de informe generalmente surge de una queja o de un error, no es caprichoso".

Por su parte, Petraglia afirma que no están "obligados a crear constantemente derecho", y hace hincapié en que "las ordenanzas tienen que ser razonables, pertinentes, adecuadas y consensuadas".

En referencia a las comunicaciones específicamente, comenta que "son buenas porque muchas veces sirven para descomprimir situaciones políticas que no son de la esfera de competencia del Municipio", aunque puntualiza que "muchas veces, la única producción normativa por parte de determinado grupo de concejales son comunicaciones, porque construir una ordenanza implica un proceso previo de estudio, valoración, de entendimiento de la situación de hecho y del derecho que la tiene que regir. El abuso de las comunicaciones es lo que lleva al desprestigio del cuerpo legislativo".

El futuro del Concejo

Dado este panorama, los ediles consultados exponen sus ideas para mejorar el funcionamiento de la legislatura local. Su presidente informa que está trabajando en la confección de la página web del Concejo, "en donde se va a publicitar toda la actividad". En el plano legislativo, propuso una modificación al reglamento interno, que aún no fue aprobada en comisión, que tiende a la simplificación de la presentación de proyectos mediante soporte digital.

Además, sugerirá la introducción del sistema llamado "check list", una técnica que se utiliza en otros municipios, mediante el cual "se deberán cumplimentar una serie de pasos previos antes de que se sancione una ordenanza, o sea que cuando uno presenta un proyecto de ordenanza, más allá de lo que se trate en comisión, ver qué tiene para decir el Ejecutivo, qué opinan las partes interesadas y que eso conste en el expediente".

A la hora de pensar en lo que hay que trabajar hacia el futuro, la concejal Peiro sostiene que "quizás faltaría un poco más de debate", aunque destaca que "el trabajo que se hace en las Comisiones es muy bueno porque son muchas cabezas que piensan y trabajan sobre un articulado, por eso la mezcla de ideología es buena, porque eso hace que se puedan ver los errores de los proyectos, si es que los tienen".

Del mismo modo, Ricchini pone el acento en el debate, ya que según su opinión, "no es generalizado, es desparejo, y a mí me gustaría que se debatiera más en el sentido de que participaran más algunos concejales que no se los escucha en el recinto".

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