Con la mirada en Siria, empieza la cumbre del G-8

Cameron busca superar las diferencias y alcanzar un consenso
Crisis, evasión fiscal, acuerdos económicos y la situación en Siria e Irán. Los líderes de los ocho países más industrializados del mundo inician hoy la cumbre anual del G-8 en un aislado complejo hotelero de lujo de Lough Erne, en Irlanda del Norte, una región bucólica rodeada de lagos, ríos y bosques que durante el conflicto norirlandés fue un bastión del Ejército Republicano Irlandés (IRA) inaccesible a la policía.

El lugar fue elegido por David Cameron -que este año ejerce la presidencia del grupo integrado por Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Japón y Rusia- para mantener distancia de los activistas anticapitalistas que suelen manifestarse durante las cumbres del G-8.

La prioridad del primer ministro británico es forjar un consenso internacional sobre Siria. El problema es que el G-8 no parece estar en condiciones de adoptar una posición común sobre el asunto.

Mientras el presidente norteamericano, Barack Obama, anunció que está dispuesto a suministrar armas a la oposición siria, el presidente ruso, Vladimir Putin, que apoya al régimen de Bashar al-Assad, expresó su rotundo rechazo a cualquier intento de Occidente de suministrar armas a los rebeldes.

Otros países como Francia, Alemania e Italia apoyan la reciente decisión adoptada por la Unión Europea para levantar el embargo de armas a Siria. A fines de mayo, Bruselas autorizó a sus países miembros a facilitar armas a la oposición siria, aunque todos se comprometieron a no hacerlo antes de agosto para darle una oportunidad a la vía diplomática.

Ayer, antes del inicio de la cumbre, Cameron se reunió con Putin en la residencia oficial de Downing Street para tratar el tema. Al término del encuentro, que duró casi una hora y media, el premier británico calificó de "constructiva" la reunión, pero las diferencias persisten.

Putin dijo que Moscú no viola reglas internacionales al armar al régimen sirio, y también sostuvo: "No vale la pena apoyar a personas que no sólo matan a sus enemigos, sino que también se comen sus órganos en público y ante las cámaras", en referencia a un video difundido en mayo que mostraba a un rebelde extrayendo las vísceras de un soldado sirio.

Por su parte, Cameron reiteró que el presidente sirio, Bashar al-Assad, "debe irse para poner fin a la pesadilla".

En el plano económico, Cameron busca aprovechar la cita para iniciar formalmente una ronda de conversaciones entre la Unión Europea y Estados Unidos para lograr un tratado de libre comercio transatlántico. A su favor juega que la Comisión Europea ya cuenta con el mandato de los ministros de Comercio para iniciar negociaciones con Washington.

EVASIÓN

Otro de los objetivos del premier británico es que se adopten medidas concretas contra la evasión impositiva y los paraísos fiscales. Gran Bretaña dio el ejemplo al llegar anteayer a un acuerdo en este aspecto con los territorios británicos de ultramar. El objetivo es evitar la fuga a esos destinos de millones de impuestos al año.

En materia comercial, Estados Unidos y los países europeos buscarán debatir la inyección masiva de fondos que el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, está implementando en su país para superar la crisis. La devaluación del yen beneficia a los exportadores japoneses, pero preocupa a sus competidores occidentales.

Los programas nucleares de Corea del Norte e Irán, la situación en Medio Oriente, el norte de África y Afganistán serán otros de los temas a tratar en la cumbre.

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