Con la mirada más allá del 28

En el PJ se empezará a definir si prospera el proyecto presidencial de Mario Das Neves, mientras los aspirantes a sucederlo en la Gobernación pretenderán hacer valer los votos que consigan en cada distrito. En la UCR también hay dirigentes de Comodoro y el Valle que buscan amanecer más temprano que el otro. Por su parte el PACH incrementaría sus chances de pelear en lo más alto si finalmente Roque González consigue quedarse con la banca de la minoría en el Senado nacional.
A 9 días de las anticipadas elecciones legislativas muy pocos dudan en Chubut que el Frente de Integración que armó Mario Das Neves ganará por un buen margen, quedándose con las dos bancas de la mayoría en el Senado y quizás también con las dos diputaciones nacionales en juego.

Si ello ocurre, sólo se tratará del primer gran paso en el armado de una estrategia que tiene un sueño de máxima, hecho público apenas concluyeron los comicios nacionales de 2007. El actual gobernador de Chubut pretende que el próximo Presidente de la Nación también sea un patagónico; en este caso él mismo.

Para ello trabaja hace tiempo, con un estrecho círculo de hombres de confianza que le fueron programando cada paso, cada pronunciamiento que viene dando desde el año pasado. Inclusive en los álgidos días de la disputa con los productores agro-ganaderos, Das Neves se manejó en una delgada línea que lo posicionó como un dirigente atento a los reclamos sociales, aunque sin perder de vista la necesidad que tiene un país como Argentina de distribuir la riqueza en forma más equitativa. Por eso apoya las retenciones, aclarando que las mismas deben ser consensuadas con los afectados. De allí que desde hace tiempo se lo ve en la política nacional como a un "kirchnerista crítico". En este contexto, no debe olvidarse que el mandatario de esta provincia mucho hizo para que finalmente el otrora poderoso Alberto Fernández dejara la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación.

Pero para aspirar a sentarse después del 28 en la gran mesa de discusión nacional del PJ (en la cual todo indica estarán Néstor Kirchner, Carlos Reutemann y algún otro dirigente de provincia grande), Das Neves no sólo necesita ganar, sino también hacerlo por goleada. Todo indica que, junto al sanjuanino José Gioja y al tucumano José Alperovich, el chubutense será uno de los que más alto porcentaje conseguirá, tal como lo viene haciendo ininterrumpidamente desde 2005.

Si ello ocurre, Mario Vargas y Nancy González serían electos diputados nacionales y el PJ retendría los cinco lugares que hoy tiene Chubut en la Cámara de Diputados de la Nación. Para eso hay que superar el 60 por ciento de los votos que se emitan en un par de domingos. Es la apuesta del Gobierno provincial.

LA SUCESION

Dispute o no finalmente la candidatura presidencial, hay algo seguro y es que Das Neves no será gobernador de Chubut después de 2011, por lo que su sucesión también se lanzará en cuestión de días. Incluso el intendente de Madryn, Carlos Eliceche, ya dijo que quiere el sillón, invitando a su par de Esquel, Rafael Williams, para que lo acompañe como vicegobernador.

Claro que no es el único que pretende el cargo, ya que es vox populi que en el sur de la provincia esta vez parece que hay consenso en que llegó la hora de Comodoro y para eso vienen trabajando desde hace meses varios dirigentes de peso, no sólo políticos. En tal sentido, el nombre cantado es el de Martín Buzzi, quien tiene varias condiciones que lo favorecen, como la experiencia que reúne pese a su juventud.

Primero como docente e investigador universitario, y después como ministro de Producción de Chubut, Buzzi conoce el paño y ha conformado un equipo de trabajo acorde con las aspiraciones que -todavía en secreto- admite que él también posee.

Por otra parte, y más allá de que esta semana se ha "autodescartado", Norberto Yauhar es un nombre potable, aunque su suerte aparece estrechamente vinculada con la del Gobierno nacional.

Y en todo este análisis no hay que perder de vista que el gran elector continuará siendo Das Neves, quien podría respaldar finalmente a algún otro candidato (¿Mac Karthy? ¿Pérez Catán?). En el Valle se comenta que una mesa chica será la que finalmente definirá la cuestión. La misma la integrarían Das Neves; su hijo Pablo; el jefe de Gabinete Pablo Korn; el ministro Pérez Catán y el subsecretario de Información Pública, Daniel Taito.

TAMBIEN ELLOS

Finalmente, las elecciones del 28 también servirán para definir el futuro inmediato de varios dirigentes del radicalismo, un partido que hoy por hoy aparece muy golpeado y con pocas chances de levantar cabeza. Tercero en las últimas elecciones, con solo 28 mil votos (12%), Mario Cimadevilla lucha contra propios y extraños por quedar segundo y ocupar la banca de la minoría.

El candidato sabe que debe hacer una buena diferencia en el Valle porque los números en Madryn, Esquel y principalmente Comodoro no lo ayudan. Su imagen no es la mejor porque se lo asocia con los pasados gobiernos de su partido, los que llevaron a la Provincia a la debacle. Para la interna le costó encontrar compañeros de lista y tuvo que resignarse a un ignoto Gastón Acevedo al cual hasta le cambiaron el nombre en los afiches de la interna.

Para colmo de males, a Cimadevilla lo cuestionan por su individualismo hasta otros dirigentes de peso de su partido, como el ex gobernador José Lizurume, a quien le disputó la candidatura hace seis años y con ello contribuyó a aquella escandalosa interna de la urna 303 que fue el principio del fin para la UCR en Chubut.

No obstante, Cimadevilla confía en acceder a la banca, lo cual le serviría para instalar ya mismo su precandidatura a la Gobernación para 2011, más allá de que el mandato para senador es por 6 años.

Claro que no la tiene fácil porque su rival directo es el actual diputado provincial Roque González. El candidato del PACh crece en las encuestas y sus últimas intervenciones públicas (como la del miércoles en Comodoro durante el debate por la política ambiental) lo han posicionado como alguien independiente y confiable, alejado del internismo partidario.

Roque González también es consciente de que su suerte está atada a la de su partido. Desde que se creó hace poco más de 40 años, al PACH le costó terciar en la disputa entre PJ y UCR, pero en lo que va del siglo ha hecho buenas elecciones y entonces ya no aparece como algo remota la posibilidad de pelear con éxito en un futuro más o menos cercano la Gobernación. Hoy que el radicalismo lucha por no desaparecer, el PACH vive una situación inversa. Vaya dato curioso entre estas dos fuerzas que justamente vienen de un tronco común.

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