El Ministro de Trabajo vino y se llevó a Cataldi a La Plata

Era extraño que para una despedida viniera toda la plana mayor de un Ministerio. Es que anunciaban también que Eduardo Cataldi salía de un área pero se trasladaba a otra, esta vez en La Plata. Un enroque raro por el que muchos se preguntaban ayer. La presencia de Alicia Tabarés en todos los ámbitos también fue comentada. Julio Vande Vrande se permitió dudar públicamente de las promesas del Ministro.
El Ministro de Trabajo de la Provincia llegó, se reunió con el Intendente, entregó una plaqueta al delegado que se va, unió a los que no se quieren, degustó unos sandwichitos y se llevó a Eduardo Cataldi para La Plata a trabajar al Ministerio. El hombre que fue desplazado por diferencias políticas con el Intendente y la diputada provincial sigue en su especialidad, pero más arriba. Aunque dijeron que los medios no dicen la verdad, la presencia de Alicia Tabarés en el acto de la Subsecretaría de Trabajo fue sorpresiva. Tanto ella como Miguel Santellán estuvieron, también, en el despacho del Intendente. No hubo presencia municipal en el acto del Ministerio. Todos guardaron las formas para actuar una buena relación. Menos uno.

Pasadas las siete de la tarde el ministro Oscar Cuartango subió la escalinata del Palacio San Martín acompañado por el Intendente y los funcionarios que venían con él desde La Plata. También marcharon hacia el despacho la diputada Alicia Tabarés, el delegado saliente de Trabajo Eduardo Cataldi, el presidente del PJ Miguel Santellán, concejales, el Jefe de Gabinete Héctor Vitale. Y, minutos antes de presidir la sesión del Concejo, apareció Julio Alem en una pasada fugaz.

Terminado el encuentro, Cuartango salió e hizo un par de declaraciones. Dijo no tener intención de apresurarse en el reemplazo de Eduardo Cataldi y anunció que "vinimos a visitar al Intendente porque con el Municipio vamos a hacer una actividad conjunta destinada a un relevamiento de los indicadores laborales básicos". Pero fundamentalmente aclaró que "no estamos para despedir sino para homenajear al Delegado regional, que se viene con nosotros a trabajar en el área de Delegaciones Laborales para modernizarla y adecuarla a las nuevas exigencias". Es decir que "lo estamos viniendo a buscar..."

Cuando se le preguntaron las razones de la salida de Cataldi, el Ministro sostuvo que "es una decisión de él; considera que ha cumplido un ciclo. El es empleado de planta del Ministerio con la máxima categoría y queremos aprovechar su experiencia de muchos años de la delegación".

Negó que hubiera "cuestiones políticas" en medio de la separación de Cataldi. "Fue una decisión de él. Para nosotros es un compañero muy idóneo". No es ignorado por nadie que el funcionario renunció a partir del desgaste en la relación con Eseverri y Tabarés.

En Trabajo

En la Subsecretaría de Trabajo se juntaron el ministro Cuartango; su viceministro, Gastón Guarraccino -quien compartió el Senado con José Eseverri-, el jefe de gabinete del Ministerio, el Director de Delegaciones, Alberto Hernández, presentado como "viceministro de Salud de la Nación", Gonzalo Bagú, funcionario educativo bonaerense, la diputada Alicia Tabarés, sindicalistas del Cesso -no estaba Santellán- y la plana mayor de la CGT, encabezado por su titular Miguel Arena.

El primero que habló fue Cataldi. Agradeció y dijo que consideraba que había cumplido un ciclo. "Vine por tres años, me quedé 17 y son muchos. Hice lo que creí que era mejor. Y para mí es un honor esta despedida, que considero un homenaje a todos los delegados del interior que hemos soportado realidades políticas y laborales difíciles".

Dijo que nadie de los presentes estaba ahí gratuitamente. "Invitamos a un grupo de afectos. Yo mismo hice las invitaciones para cada uno. Son los afectos que llevo en el corazón". Y no pudo hablar más porque se quebró.

Luego de un cerrado aplauso, el ministro Cuartango le entregó la plaqueta y Cataldi le devolvió la gentileza: "es muy linda. Es la mejor plaqueta que tengo", miró hacia los costados, enumeró a quienes estaban al frente con él, nombró a empleados y "a la diputada" porque "no todo lo que dice la prensa es cierto... no nos llevamos tan mal". Y la legisladora sonreía.

El Ministro de Trabajo tomó la palabra y dijo exactamente lo mismo que a la salida de la reunión con Eseverri: que vino a homenajear a Cataldi y no a despedirlo, que "lo venimos a buscar", que "lo vamos a llevar con nosotros para incorporarlo en nuestros equipos". Agregó que Cataldi "tiene más años de delegado que el Ministerio de existencia". Resaltó "la importancia que tiene una delegación regional" porque "a los trabajadores La Plata les queda muy lejos, les resulta imposible llegar y el delegado es el que puede pelear por sus derechos".

Terminado el discurso, fue Julio Vande Vrande -Gastronómico, parado junto a Miguel Arena- quien alzó el brazo y pidió decir una palabra. "Que su palabra se cumpla" y señaló al Ministro. "Si es cierto que el Ministerio va a defender al más débil, que su palabra se cumpla". El histórico sindicalista dejó sentadas sus dudas y su desconfianza. Después llegó el lunch. Y todos se distendieron.

Comentá la nota