Un ministro de Tabaré dice que el río Uruguay admite más papeleras.

El titular de Medio Ambiente de la Nación aclaró que el gobierno no dejó de lado su estrategia.
El ministro de Medio Ambiente del Uruguay, Carlos Colacce, realizó ayer un fuerte aporte a la polémica por la instalación de Botnia frente a Gualeguaychú al afirmar que las mediciones hechas por la papelera muestran parámetros de contaminación “muy por debajo de los límites permitidos” y que por lo tanto, el río Uruguay admite “más plantas” elaboradoras de pasta de celulosa.

El funcionario, que salió a hacer declaraciones pocas horas después de que las emanaciones de la planta inundaran de olor nauseabundo a Gualeguaychú, insistió en que las mediciones realizadas muestran parámetros “muy por debajo de los límites permitidos”, incluso en la realizada por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) de la Argentina.

En declaraciones al periódico La Diaria, Colacce aclaró que las eventuales nuevas papeleras deberían cumplir “con todas las exigencias que se le plantean a Botnia”, a cuyo monitoreo lo caracterizó como “modelo”.

Igualmente aclaró, con algo de ironía, que el hecho de que el río admita más plantas no significa “que se vayan a instalar 20” ni tampoco que “mañana o pasado haya o no una más por criterios políticos”.

Luego remarcó que no hay ninguna “decisión implícita” de su gobierno de no autorizar más pasteras para evitar nuevos roces con la Argentina. “Al revés, el hecho de que Botnia haya tenido un buen desempeño ambiental podría ser perfectamente un antecedente para que instalen más plantas”, agregó. Se sabe que ante el gobierno de ese país se han presentado iniciativas otras empresas de celulosa.

Bibiloni aclara

En este clima enrarecido, ya que las declaraciones de Colacce se produjeron pocas horas después del principal incidente de contaminación registrado en Gualeguaychú, el lunes, fue el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Homero Bibiloni, quien salió a marcar la postura del gobierno nacional.

Bibiloni aseguró que en ningún momento el gobierno nacional, “ha abandonado la estrategia” en cuanto al conflicto por la instalación de la pastera Botnia en el margen oriental del río Uruguay.

“La Argentina llevó ese conflicto al máximo nivel posible del estado de Derecho Internacional: el Tribunal de La Haya. Desde entonces, ha hecho una estrategia de defensa irrestricta del planteo argentino referente al tema ambiental y al problema de la violación del tratado del río Uruguay, que no ha abandonado”, precisó.

Bibiloni destacó el rol de la Secretaría que preside, en cuanto a la asistencia técnica a la Cancillería, con el aporte de excelencia las universidades de Buenos Aires y La Plata y cuatro equipos de expertos de nivel internacional.

“El Estado nacional ha acompañado este proceso, y lo sigue haciendo tal vez de manera menos perceptible, pero los juicios siguen aunque la gente no tenga el día a día”, interpretó en declaraciones a la agencia Télam.

Respecto de los estudios realizados por el INTI, que generaron la protesta de los asambleístas, Bibiloni expresó que no forman parte del bagaje de elementos ni de la sistematización que tienen que ver con lo que se desarrolla metodológicamente de cara al proceso de La Haya, por lo tanto “no están incorporados en ese bagaje científico”.

En cuanto al conflicto, el funcionario rescató la acción comunitaria como un punto de inflexión en la historia de las “movidas ambientales del país”, al que calificó como “punto de no retorno”.

Igualmente señaló que desde que el entonces presidente Néstor Kirchner “elevó el tema ambiental al rango de política de Estado”, el presupuesto del organismo aumentó entre 10 y 15 veces respecto de 2003, además de una masa de financiamiento externo tramitado y por venir.

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