El ministro de Salud insiste con mantener en el cargo a una médica a la que ya le aceptó la renuncia

De una manera insólita, en el Ministerio de Salud confirmaron que Sara Papa seguía a cargo de la Dirección de Maternidad e Infancia de la provincia. Unos minutos más tarde, al ser consultada, Papa confirmó que presentó dos veces la renuncia, en julio y en septiembre, y que finalmente Sergio Saracco se la aceptó hace más de una semana.
De acuerdo con las palabras de Sara Papa, ella dejó su cargo como directora de Maternidad e Infancia de la provincia la semana pasada. "Renuncié primero en julio, y como no me aceptaron la renuncia, la volví a presentar a principio de septiembre. Hace unos días me la aceptaron y dejé de trabajar", confirmó cuando fue consultada por este diario sobre los dos cargos (uno en el Gobierno y otro en la Universidad Nacional de Cuyo) en lo que aparecía con responsabilidad de "tiempo completo".

Lo llamativo es que para el ministro de Salud, Sergio Saracco, Papa continúa al frente de esa dependencia de su área. Así lo confirmó a este diario cuando fue consultado a través de su responsable de prensa y comunicación, María Eugenia Pujal.

"Acabo de hablar con Sergio (Saracco) por el tema que me preguntaron, y me dijo que ‘negativo’: Papa no ha presentado su renuncia y sigue trabajando", afirmó la encargada de hacer de nexo entre el periodismo y el ministro.

Esta contradicción entre la versión oficial y los dichos de la médica sirvió como testigo para graficar el grado de confusión que existe por estas horas en el Ministerio de Salud. El quinto piso de Casa de Gobierno se convirtió en un hervidero durante los últimos días, a partir de las denuncias por desmanejos en diferentes sectores y por la escandalosa pelea entre el ministro y el cuñado del gobernador, Ricardo Landete, a cargo de la Subsecretaría de Planificación y Control de esa cartera.

En el caso Papa, o Saracco no sabe lo que ocurre en la cartera que maneja o directamente miente.

Papa no era una médica designada por la gestión Jaque, sino que se había convertido en uno de los tantos cuadros técnicos que el justicialismo decidió mantener por no tener gente para concretar los reemplazos.

"Sinceramente no tengo ganas de hablar mucho. De todos modos, más allá de haber renunciado, nunca hubo incompatibilidad entre mi función en el Ministerio de Salud y el trabajo que realizaba en la Universidad", explicó la médica.

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