El ministro Romero está de acuerdo con la movilización pero no con el paro

El ministro de Educación, Francisco Romero, dio a conocer una carta abierta a la comunidad educativa, en la que plantea la necesidad de librar una batalla contra el analfabetismo, y pasar de una confrontación estéril a un pacto educativo.
En una extensa carta que lleva su firma y que titula "De la confrontación estéril al pacto educativo para librar al Chaco de toda clase de analfabetismo", Romero dice que está de acuerdo en la defensa de los derechos previsionales, y por lo tanto con la movilización del miércoles, aunque difiere con la convocatoria al paro que realizaron gremios docentes.

"Tal como lo advertimos, el paro realizado el miércoles 28, con el propósito de garantizar la concentración de los docentes en la Cámara de Diputados, fue un fracaso, porque no superaron los 30 trabajadores de la educación quienes asistieron a la movilización de ese día. Hay que hacer una evaluación rigurosa de lo que sucedió", señala el ministro en la carta abierta. "El paro se justificaba solicitando a los docentes que se movilizaran y esto no ocurrió y para ello se paralizaron las clases en muchas escuelas chaqueñas, lo que evidencia que un fenómeno más complejo está sucediendo", agrega.

A continuación, un resumen del texto escrito por el titular de la cartera educativa provincial: "Por un lado, la naturalización del paro pasivo, en el paisaje habitual de la educación, al mismo tiempo que la desnaturalización de su sentido profundo para expresar en cuerpo y voz presente una demanda, una propuesta. Por otro lado, un heterogéneo cuadro de situación en el que se combinan responsabilidades de las que ni el Estado ni los docentes ni los padres somos ajenos, desde cierto malestar docente, a un uso abusivo de las licencias por parte de un porcentaje de la docencia chaqueña, que apela a faltar o bien porque adolece de la preparación necesaria para enfrentar las complejas situaciones áulicas, o bien porque padece diversas clases de enfermedades, algunas de las cuales se explican por la frustración que le produce no obtener resultados en sus alumnos, que éstos no los atiendan y muchas veces los padres no los apoyen; o bien, por carecer de vocación".

Derecho social a la Educación

"Estamos plenamente de acuerdo con los motivos de la movilización y con ésta, a concretarse el miércoles 4 de noviembre, siempre y cuando se apele a la conciencia de los docentes para tal asistencia, y no a una nueva medida de fuerza, que sigue proponiendo escuelas y aulas cerradas, omitiendo que la sociedad que debe respaldar la defensa de los derechos provisionales cada vez repudia más que se le cercene a sus hijos el Derecho Social a la Educación. El Poder Ejecutivo hizo todo lo que le concernía para garantizar, en un Proyecto de Ley de consenso, lo que demandaban los Gremios Estatales. Por eso proponemos a toda la comunidad educativa apoyar y aportar a la movilización del miércoles, sin paro, apelando a la conciencia solidaria de los chaqueños".

"Una provincia es tan grande, desarrollada y sustentable como grande, desarrollado y sustentable es su Proyecto de Educación para transformar a sus habitantes en ciudadanos".

No ofendernos, no agraviar ni sentirnos tocados por la infamia por más artera que ésta sea. Sumar, convocar al diálogo para buscar coincidencias y avanzar en la imprescindible transformación del paisaje de analfabetismos que hoy nos atraviesa como herida abierta. Este es el aprendizaje que recibí como herencia de mi bisabuelo, de mis abuelos y de mi madre docente, de Isauro Arancibia, Marina Vilte, Eduardo Requena y Carlitos Zamudio, todos ellos docentes y militantes populares desaparecidos durante la dictadura cívico militar del 76-83.

"Del laberinto se sale sólo por arriba", escribía Leopoldo Marechal y esta frase es la más adecuada para responder desde la serenidad, la reflexión y una mirada que se preocupe y ocupe de la totalidad de derechos y obligaciones que tienen todos los actores de la comunidad educativa (Estado, Trabajadores de la Educación, Estudiantes y Padres, fundamentalmente) a quienes sólo conciben la lucha por sus legítimos derechos de modo corporativo, sin incluir a todos los actores de la comunidad educativa, a través de la confrontación estéril cuyo resultado es suma cero y el discurso del agravio y descalificación personal. Quien vuela bajo se estrella con facilidad, porque confunde su microclima de percepción de la realidad, con lo que la comunidad educativa en su gran mayoría, trabajadores de la educación, padres y estudiantes piensan y necesitan de todos nosotros. Esto no nos podemos ni debemos permitir quienes, desde distintas responsabilidades, lejos de agraviarnos, debemos dar el ejemplo, priorizando el Diálogo como espacio y método para la resolución de problemas. Ésa es una Cultura, ésa es una Educación en el respeto de las diversidades y pluralidades, que los que somos actores institucionales y sindicales debemos honrar para unirnos detrás de una Política de Estado, que incluyendo las demandas sectoriales, las supere en una Síntesis que privilegie la Defensa integral de la Escuela Pública, del Derecho Social a la Educación como gran razón de Estado capaz de unirnos a todos los chaqueños, ya hastiados-defraudados de una subcultura del enfrentamiento mediático, tan inconducente como desmovilizador de las energías que debemos poner en buscar acuerdos estratégicos para resolver problemáticas muy complejas que, al demandar Políticas de mediano y largo plazo, requieren de concebir a la Educación como el gran ámbito de consenso del Chaco.

Por eso no responderemos a ningún agravio con otro agravio, sino con convocatorias a diálogos y hechos que tiendan a dignificar tanto las condiciones laborales de los trabajadores de la educación como los derechos de estudiantes y padres a recibir la cantidad y calidad de clases que necesitan para su inclusión cultural ciudadana. El Chaco no puede darse el lujo de que el sistema educativo se naturalice como un laberinto en el que por no mirar por encima de la coyuntura y las diferencias, los agravios y las descalificaciones, lo corporativo y la fragmentario, privemos a nuestro pueblo de unirnos para enfrentar y superar, entre todos, con inteligencia, planificación y coraje, las distintas clases de analfabetismos que hoy padece nuestro Chaco.

En la Carta Abierta que dirigí a la Comunidad Educativa hablé de dos caras de una misma realidad. Por un lado, nos sentimos orgullosos de que tanto a nivel nacional como provincial se haya avanzado en una política de inversión educativa que permitió tanto a nivel de recomposición salarial como de infraestructura, equipamiento, provisión de becas, útiles, libros y de retención escolar, empezar a reparar una Deuda Histórica para con la Educación Pública tras más de tres décadas de progresiva desresponsabilización del Estado del sistema educativo.

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