El ministro de la Producción local no quiere opinar de Guillermo Moreno

El flamante ministro de la Producción evitó opinar si conviene o no que renuncie el polémico secretario de Comercio Interior de la Nación. Además, adelantó que no hará cambios de funcionarios en la DEIE provincial, el organismo que medía la inflación hasta que Jaque lo desactivó. Sin embargo, sostuvo que la Nación "va a mejorar la calidad de la información".
Raúl Mercau es el ministro de la Producción de la provincia hace menos de una semana. Y una semana es poco tiempo para entrar en conflictos de fondo. En batallas que, de todos modos, va a tener que librar, y que marcarán a fuego su gestión.

Por eso, este analista económico que no hace mucho fulminaba desde sus columnas radiales a Guillermo Moreno, el polémico secretario de comercio interior de la Nación, por la manipulación de los datos económicos en el INDEC, hoy evita referirse a él.

“No voy a opinar si tiene que renunciar a su cargo Moreno. No es una decisión mía y no me corresponde opinar de eso”, expresó Mercau ante la consulta de MDZ. Se puso rígido cuando le mencionamos el nombre del secretario cuya subsistencia en un cargo es la expresión cabal de la hegemonía de Néstor Kirchner en el gobierno de su esposa Cristina. Y Mercau no es un hombre rígido.

Mercau tampoco adelantó a este diario qué política adoptará concretamente en la DEIE, el organismo de estadísticas local que prácticamente desactivó el gobernador Celso Jaque al principio de su gestión para evitar peleas con el INDEC de Moreno, ya que las mediciones de inflación de la DEIE en la era Cobos eran más altas que las nacionales.

Eso sí, dejó en pie una esperanza: “Es política de este ministerio y del gobierno de Celso Jaque dar una buena información de las variables económicas. Todavía no he abordado el tema específico, pero no vamos a negar la realidad. Tengan la certeza que vamos a producir la mejor información económica y la vamos a divulgar”, prometió.

La gran pregunta es cómo va a cumplir Mercau con este objetivo. Por un lado, María Inés Crisafulli, la directora que puso el ex ministro Guillermo Migliozzi al frente de la DEIE cuando ya estaba tomada la decisión política de subordinarlo al INDEC, va a continuar en su cargo, según adelantó Mercau.

Además, el flamante ministro de la Producción no habla de volver a medir la inflación en Mendoza, de manera independiente al INDEC como se hacía hasta 2007. En cambio, sostiene que el gobierno de Jaque “va a mejorar la relación con el Gobierno Nacional para que haya una información económica confiable”.

O sea, Mercau deposita su confianza en que el INDEC se corrija en esta "nueva etapa". A pesar de que sigue Moreno. El secretario del que Mercau ahora no quiere hablar.

“La Nación va en la misma dirección que nosotros: mejorar la producción y la calidad de la información”, asegura el funcionario. También arriesga que la información que emana del INDEC morenizado no es totalmente mala : “El INDEC es un organismo confiable. El único indicador cuestionado es la inflación. Hoy hay convergencia entre estimaciones privadas y públicas sobre la inflación, aunque no sean iguales. Esto porque, en recesión, la inflación es más baja. Lo cual, si hay un sesgo, es una oportunidad para que desaparezca y que va a ser aprovechada por la Nación”, promete.

Hay una luz de esperanza y un compromiso, pero no se puede esperar que Mendoza vuelva a dar señales de independencia en materia de estadísticas. Es que las mediciones que se hacían en el gobierno de Cobos (patrocinadas por la entonces ministra Laura Montero y bajo la conducción de Patricia Giménez en la DEIE) ahora son vistas por Mercau como erróneas, en cierta medida.

“Lo que se hacía antes tenía errores, no se si tan gruesos, pero los tenía porque les faltaban (a Montero y Giménez) indicadores de la Nación. Si tenés el dato preciso, lo publicás, pero si vos mismo tenés dudas porque te faltan datos, no tiene sentido entrar en conflicto con el organismo técnico”, explicó Mercau.

¿Y si el INDEC no mejora su credibilidad, como espera Mercau? En ese caso, es una realidad que los cuestionados números también van a marcar el destino de su gestión en el Ministerio de la Producción.

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