El ministro Manzur amagó renunciar, pero Alperovich lo frenó

El ministro Manzur amagó renunciar, pero Alperovich lo frenó
Preocupado por la abrupta caída de la imagen de los Kirchner y por la derrota que sufrió recientemente el oficialismo en el congreso, el gobernador José Alperovich medita por estas horas que tan conveniente es seguir siendo un adláter del matrimonio presidencial y mira desconcertado el 2010.
Está semana tuvo que convencer al ministro de salud de la Nación, y hombre de su riñón, Juan Manzur para que no renuncie a su cargo, ya que teme que ese desaire le genere varios dolores de cabeza. Según confió a PERFIL un allegado al mandatario tucumano, Manzur, afligido por su futuro político, le manifestó al gobernador que tenía ganas de volver al terruño tucumano para comenzar a hacer campaña con miras a las elecciones de 2011 donde, si Alperovich no consigue que la Justicia lo habilite para un nuevo período, jugaría como candidato a gobernador.

"Ni se te ocurra Juan", fue la exclamación del mandatario tucumano, que por estas horas lo que menos quiere es ofender a los Kirchner, aunque reconoce en privado que desde el mes de julio, ser un soldado K, se ha convertido en una pesada mochila.

La gran duda en el entorno del mandatario tucumano es hasta dónde está dispuesto Alperovich a seguir a los Kirchner.

"Eso lo sabrán el día que Manzur renuncie –confió uno de sus operadores políticos a un puñado de dirigentes que siguen, minuto a minuto, el desarrollo de la política nacional–.

"Pero estén seguros –agregó– que José saltará antes que el barco se hunda. Esa será la señal, no sólo para Cristina sino también para el peronismo disidente, de que cambiamos de camiseta", explicó a PERFIL.

Aunque en la intimidad Alperovich sabe que más allá de la lealtad que le demostró Manzur, le está pidiendo al ministro resistir "hasta que aclare". Es que la relación de este con el líder de la CGT Hugo Moyano, por los millonarios fondos para las obras sociales, podría ir de mal a peor. Un hombre del camionero maneja esa caja y Manzur no quiere "quedar pegado a ningún manejo poco claro", aclaran.

En cuanto a su propio futuro político, Alperovich, ya piensa en la próxima jugada. Aunque ha recibido elogios y trato diferencial desde la Casa Rosada como premio a su fidelidad, el mandatario tiene aspiraciones y sabe que tarde o temprano, si la imagen del Gobierno sigue en picada, deberá pegar el salto.

Pero sabe que si saca los pies del plato, la paz social que consiguió gracias a los fondos frescos se le puede complicar. Hoy, los fondos para la obra pública llegan en cuenta gotas y está semana los empresarios de la construcción lo intimaron para que agilice los pagos atrasados, que ya superan los $ 100 millones.

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