Un ministro de Lula, guerrillero en los 60, y un robo millonario

Un grupo armado robó US$ 2,5 millones, en 1969. En el operativo participó el hoy ministro de Medio Ambiente.
Cuatro décadas después, una socióloga de 66 años, acaba de revelar historias nunca contadas sobre guerrilla en Brasil. El episodio ocurrió en 1969, cuando un comando de insurgentes de la organización Vanguardia Popular Revolucionaria secuestró una caja fuerte con 2,4 millones de dólares que pertenecían al gobernador de San Pablo, Adhemar Barros. En la acción intervino, si bien periféricamente, un joven estudiante que hoy es el actual ministro de Medio Ambiente de Brasil, Carlos Minc. El fue compañero, en esa organización, de la ministra jefa de la Casa Civil Dilma Rousseff y precandidata presidencial.

La historia es que el cofre fue robado de la casa de una amante del gobernador Barros, quien había fallecido unos meses antes. Se dice que en la residencia de la mujer había mucho más que lo hurtado: la cifra total llegaría a los 25 millones de dólares (de 1969) y serían fruto de años de corrupción del mandatario fallecido. Tanto fue así que esta mujer, llamada Ana Capriglione, ni siquiera denunció el robo.

En el episodio intervino hasta Argelia, presidida entonces por el coronel Houari Boumedienne líder militar de la revolución anticolonialista de 1962. El embajador del país norafricano en Brasilia durante aquella época, Hafid Keramane, se encargó de poner a resguardo una parte del dinero obtenido por los militantes brasileños (en total, 1 millón de dólares) en una cuenta con sede en Suiza. Esos fondos fueron devueltos en Argel a la guerrilla en 1970.

Quien contó esta historia, al diario Estado de Sao Paulo por la socióloga de 66 años Maria do Carmo Brito, ex combatiente de Vanguardia Popular Revolucionaria y que hoy se desempeña como funcionaria pública (el diario paulista no reveló en qué repartición). Después de participar en aquella operación, la entonces joven mujer fue detenida en abril de 1970 y brutalmente torturada en Río de Janeiro. Los represores de la dictadura sólo querían saber dónde estaba el dinero. La interrogaban intermitentemente con el fin de conocer el número de cuenta y en qué país estaba depositado.

De acuerdo con el relato de María do Carmo el ex líder guerrillero Carlos Lamarca, asesinado en una emboscada en el estado de Bahía en 1971, indicó que los datos de la cuenta debían ser entregados por los argelinos al ex sargento militar Onofre Pinto. Este hombre, que entró en la guerrilla también a través de la organización VPR, debió viajar a Cuba para encontrarse con los representantes de Argelia y obtener la información.

El primer marido de la mujer, Juares Guimarães de Brito, fue el planificador militar de la exitosa acción. El fue también quien entregó parte de los recursos al entonces diplomático Keramane, quien según el diario era un veterano de la batalla por la independencia argelina; al parecer, posteriormente publicó un libro llamado "La Pacification" con relato de las torturas infligidas por el colonialismo francés a los independentistas de Argelia. En cuanto a Juares Guimaraes de Brito, el militante brasileño murió en un cerco militar que le tendieron en Río de Janeiro en abril de 1970. El resto del dinero que no viajó a Argel, aproximadamente 1,4 millones de dólares, se presume que quedó en Brasil y fue empleado para sostener las actividades del grupo.

Según relata el medio paulistano, ellos descubrieron esta historia gracias a que por primera vez hay un archivo federal de documentos que habían permanecido en secreto en los armarios de las FF.AA. La decisión de hacer públicas todas esas informaciones se adoptó a comienzos de este año. Eso explica, inclusive, que empiecen a conocerse datos fidedignos de otros episodios de la lucha armada en Brasil entre fines de los 60 y comienzos de los 70.

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