El ministro Ibáñez inspeccionó el avance de obras para nuevas escuelas en el extremo oeste

En el marco de una amplia gira que viene realizando junto a colaboradores de diferentes áreas de su cartera, el ministro de Planificación, Inversiones, Obras y Servicios Públicos, doctor Jorge Oscar Ibáñez, estuvo ayer durante gran parte de la jornada verificando el avance de varias obras educativas en el departamento Ramón Lista.

Se indicó que en esa región del extremo oeste se ejecutan escuelas como la primaria 259 y la secundaria modalidad aborigen 453, ambas de El Chorro, el anexo de la 470 del Kilómetro 30 (cercana a El Divisadero), el colegio secundario 5 de Lote Ocho, entre varias otras.

El Kilómetro 30, comunidad aborigen distante a unos 460 kilómetros de esta ciudad, el encargado del anexo de la Escuela 470, Raúl Puca, un maestro rural que comentó que tras trabajar en condiciones precarias hace algún tiempo luego pasaron a disponer de un salón con mobiliario, y ahora se ejecutó una nueva e importante obra edilicia para albergar el establecimiento, infraestructura que emocionado el docente dijo que "nos parece algo increíble". Indicó que la matrícula es de "37 alumnos que podrán desarrollar sus actividades en el aula cómodamente y disponiendo de todos los elementos para un educación de calidad".

Significó los trabajos que en esa región viene ejecutando el gobierno a través de la UCAP, señalando que "hay muchas obras en todo el oeste, las que se están terminando en tiempo y forma, siendo ahora otra la realidad de esta zona, nos sentimos más integrados y muy tenidos en cuenta, sin dudas que la situación es inmejorable, veo un gran compromiso con la educación".

Creciente matrícula

La habilitación del nivel educativo secundario en prácticamente la mayoría de las comunidades del departamento Ramón Lista, al oeste provincial, en los cuales la formación se orienta a las actividades productivas de la zona, tuvo un fuerte y positivo impacto, dado que en los últimos años se ha dado un marcado ascenso en la matrícula, sobre todo de alumnos aborígenes y también criollos.

Para responder a este escenario es que el gobierno está avanzando en la construcción de modernos edificios educativos que albergue el nivel secundario, como es el caso de Lote Ocho.

El ingeniero Enrique Bellino, responsable de la construcción para la escuela secundaria 5 de Lote Ocho, explicó que la obra de gran importancia se trata de una construcción tradicional con porciones techadas con chapas y otra de loza, comprendiendo más de 1600 metros cuadrados de superficie, evidenciando un importante estado de avance.

Contendrá siete aulas, una sala informática y área para el laboratorio, sanitarios, un salón de usos múltiples de unos 11 por 22 metros, más sector de cocina y depósitos. Salas de profesores, dependencias para la dirección, sanitarios y biblioteca, conforman la infraestructura.

Bellino estimó que en un mes comenzaría la etapa del techado, y a mediados del año que viene estaría terminada.

Un dato no menor reside en que la empresa cuando llegó al la comunidad realizó capacitaciones a los aborígenes lugareños, para luego absorberlos como trabajadores en la obra, siendo a la fecha un 85% de la planta de obreros del lugar

En ese lugar, distante a más de 600 kilómetros de nuestra ciudad capital, el

docente aborigen Diego Méndez, quién fue uno de los iniciadores del ciclo básico secundario en Lote Ocho, en principio como MEMA tutor, dando clases en la iglesia del lugar, y luego se trasladaron en una estructura del tipo prefabricada, cerca de la cual se construyó una infraestructura más amplia donde hasta la fecha funciona este nivel educativo, refirió al progreso que se está dando en esa región en todos sentido.

Comentó Méndez, quién también perfeccionó sus estudios y actualmente es profesor en lengua y literatura aborigen, que fueron unos 60 alumnos los cursantes iniciales, y no solamente se trataron de chicos que acababan de terminar el séptimo grado, sino de otros que ya habían concluido el primario años atrás y que no pudieron continuar sus estudios secundarios entonces, algo que ahora se les presentaba como posible al crearse este nivel en el lugar.

"Era todo un desafío para nosotros, dado que teníamos a alumnos mayores ya padres de familia, pero el fuerte compromiso de todos hizo que pudiéramos avanzar", subrayó.

Aludió a que actualmente son 160 los alumnos en los turnos matutino y vespertino, el 90% de la matricula son aborígenes Wichí y el restante criollos.

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