El ministro Crocianelli hizo de mediador y la Cámara de Turismo aceptó colaborar contra la evasión

Al retornar su actividad a pleno, la primera tarea que cumplió el Ministro de Economía fue hacer de «mediador» entre los empresarios del sector turístico con el polémico Cristian Durrieu, titular de la Secretaría de Ingresos Públicos. Según el Gobierno todo terminó bien. Ahora, queda superar las diferencias con el personal de la Dirección General de Rentas.
El ministro de Economía, Roberto Crocianelli, retornó a su actividad tras sus vacaciones y lo primero que hizo fue hacer de mediador entre el cuestionado secretario de Ingresos Públicos, Cristian Durrieu y los empresarios del sector del turismo, tras la controversia por el alto grado de evasión que existe en esa actividad, según los dichos propios de Durrieu.

En su despacho, el titular de la cartera de Economía convocó a Marcelo Lieti, Claudio de Sousa Bispo, Oscar Rubinos y Raúl Aciar todas personas vinculadas a operaciones turísticas y muy conocidas de Crocianelli, quien es un hombre vinculado con el sector económico privado de Ushuaia.

En la misma mesa se sentó el polémico funcionario Cristian Durrieu, quien no sólo fue cuestionado por los empresarios sino también por el personal de la Dirección General de Rentas -organismo que depende directamente de él-, quienes reclamaron a la gobernadora Fabiana Ríos que lo remueva del cargo, además de criticar que el funcionario «maneja a control remoto» el organismo de recaudación.

Según la gacetilla que distribuyó el Gobierno a los medios de prensa, tras el encuentro que fue encabezado por Crocianelli, Durrieu y los integrantes de la Cámara de Turismo «superaron diferencias en torna a evasiones impositivas», reflejando expresiones del polémico funcionario quien ratificó sus declaraciones sobre el alto grado de evasión en quienes operan con catamaranes en el canal Beagle.

«Me referí al sector turístico, específicamente a las embarcaciones que hacen los paseos por el Canal de Beagle», sostuvo ayer Durrieu, al hacer referencia al alto grado de evasión detectado, según declaraciones que la Secretaría de Comunicación Institucional se encargó ayer de difundir.

El titular de la Secretaría de Ingresos Público también habló de que sus dichos «de alguna manera se distorsionaron», como una suerte de defensa de todo lo generado a raíz de sus polémicas declaraciones, en las que llegó a hablar de la existencia de una «ingeniería para evadir», con maniobras que se encuadran en el delito de «defraudación fiscal».

Alta evasión

Como conclusión del encuentro, Crocianelli arrancó del empresariado del turismo su compromiso a colaborar con el Gobierno en desterrar las maniobras de evasión, actuando ellos mismos como una suerte de fiscalizadores, finalidad que tenían en principio las declaraciones públicas de Durrieu.

Para pacificar las cosas, el Secretario de Ingresos Públicos ayer declaró que «obviamente hay contribuyentes que son cumplidores, y otros que tributan medianamente», sin dejar de considerar que «hay otros cuyo nivel de evasión es sumamente llamativo», por lo que «yo sostuve que en algunos llegaba al 90 por ciento».

El turno del personal de Rentas

Con la mediación del ministro de Economía, Roberto Crocianelli, el polémico funcionario Cristian Durrieu aún tiene otro frente de tormenta que atender: el descontento del personal de la Dirección General de Rentas, organismo que depende directamente de la Secretaría de Ingresos Públicos.

El personal del organismo recaudador remitió una nota a la gobernadora Fabiana Ríos y al Ministro de Trabajo, donde se enumeran falencias en las oficinas donde prestan servicios -hacinamiento es el más común-, y se pide la remoción de Cristian Durrieu como titular de la Secretaría.

La relación del funcionario no ha sido nunca buena con el personal de Rentas, más allá que Durrieu está contados días en la provincia a raíz que continuamente viaja a Capital Federal, en comisión de servicios, con gastos de pasaje y viáticos a cargo del Estado fueguino.

«Se quiere manejar al organismo a control remoto», denunció el personal de la Dirección General de Rentas, en un pasaje de la nota que fue dirigida a la gobernadora Ríos.

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