Minería. Pérez Esquivel sumó su apoyo a los ambientalistas

El premio Nobel de la Paz envió un documento de "apoyo y solidaridad" a las Asambleas Ciudadanas que mantienen la protesta en el cordón del Famatina, oponiéndose al desarrollo minero de la región.
En Famatina, se llevó a cabo el II Encuentro de los Pueblos, el espacio que impulsan los ambientalistas que se oponen al desarrollo minero de La Rioja y que incluyó marchas, debates, intercambios, exposiciones y participaciones artísticas.

Lo hicieron para celebrar los tres años de corte pacífico del camino hacia la zona donde la canadiense Barrick había iniciado tareas de exploración en el cordón del Famatina y reclamando "el crecimiento permanente de la lucha por la autodeterminación popular sobre nuestros bienes comunes naturales y sociales".

"El domingo pasado, a 2000 metros de altura, se escribió otra página más de esta bella y digna historia. Al mediodía la denominada barrera de la vida, fue levantada por hombres, mujeres y niños que la abrazaron como protegiéndola y la colocaron nuevamente en su lugar", informaron las Asambleas Ciudadanas.

"Mientras el Gobierno intenta quitarle legitimidad a esta lucha, mientras siguen tratando de desarticularnos, mientras descalifican, reprimen, persiguen, amenazan, sancionan leyes contrarias a las que el pueblo necesita, nosotros seguimos avanzando. No van a detenernos. Sabemos que se puede y lo estamos haciendo sentir", aseguran los activistas.

Entre las adhesiones les llegó un saludo del premio Nobel de la Paz, Alfredo Pérez Esquivel, recordando "tres años de afirmación del derecho del pueblo a su autodeterminación, porque las poblaciones locales son las que deben decidir sobre el destino de sus bienes naturales".

"Hasta ahora, los riojanos supieron proteger este recurso, vivir en armonía con la naturaleza, cuidar el futuro de las próximas generaciones, mientras que el gobierno provincial actual lo quiere entregar a una transnacional minera, que quiere dinamitar el cerro y envenenar sus aguas, dejando más pobreza, hambre y marginalidad", aseguró Pérez Esquivel en una carta reproducida por los ambientalistas.

El premio Nobel denunció también "la criminalización de la lucha, la represión sistemática, y múltiples violaciones a los derechos humanos. A pesar de las amenazas del gobierno y de la empresa minera, a pesar de la violencia creciente con la que se manejan, las Asambleas Ciudadanas Riojanas mantuvieron siempre una posición de no-violencia activa y de lucha pacífica".

"Las grandes empresas mineras sólo piensan en las ganancias a corto plazo, y poco les importa destruir el futuro de los pueblos. Es nuestro deber oponernos y exigir a nuestros gobiernos que nos escuchen y que se unan a nuestra lucha en lugar de aliarse a los que tienen el poder económico", dice Pérez Esquivel al dar todo su apoyo y solidaridad.

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