Minería. Que dicen y que ocultan las empresas mineras

La creación del actual código minero es el reflejo de los intereses de unas pocas industrias extranjeras muy concentradas y con un alto poder de lobby", dice el lector Jesús Matías Filomeno Ocampo en esta nota de opinión.
Dentro de la lógica neoliberal y la ortodoxia económica que marcó la década de los años noventa en nuestro país, se concretaron varias reformas claves al Código de Minería (Menem. Cavallo, Maza), especialmente la ley Nº 24.196 de Inversiones Mineras y las posteriores leyes 24.224 de Reordenamiento Minero, 24.498 de Actualización Minera y 24.585 de Protección Ambiental en Materia Minera, sancionadas para conformar el cuerpo normativo en el tema.

A su vez, el Código Minero fue reglamentado por el decreto 456/97. La creación del actual código minero es el reflejo de los intereses de unas pocas industrias extranjeras muy concentradas y con un alto poder de lobby – financiaron la campaña de la presidente Kirchner - y su correlato en el país de los mandatarios nacionales y algunos gobernadores de provincias ricas en recursos mineros sumados a los recursos técnicos y financieros del Banco Mundial.

Es así que la industria minera es uno de los sectores productivos más favorecidos en el trato impositivo de la República. La administración kirchnerista ha profundizado estos privilegios al sostener esta legislación, al impulsar la minería a cielo abierto y al vetar la ley de glaciares.

Así las cosas, las cargas tributarias del productor minero extranjero y del productor agropecuario nacional son sustancialmente diferentes y la injusticia es inmensurable. Mientras las Empresas Mineras Extranjeras (EME) que venden en el exterior los minerales que sacan de nuestro suelo, no pagan los Derechos de Importación para insumos y equipos, la Tasa de Estadística, el Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, el Impuesto a los Activos, el Impuesto a las Ganancias, el Impuesto Inmobiliario, el Impuesto al valor Agregado (IVA), los Impuestos Municipales y el Impuesto de Sellos, los Productores Agropecuarios ¡deben pagarlos!

Las EME pagan como Regalía - “Participación en los ingresos o cantidad fija que se paga al propietario de un derecho (el propietario de los derechos mineros es el pueblo de La Rioja ) a cambio del permiso para ejercerlo” - menos del 3% sobre el valor de los minerales en la "boca de la mina". ¡Se llevan gratis más del 97% de nuestras riquezas no renovables!

Nuestro gobierno no tiene ni cómo calcular ni cómo controlar ese valor. De tal forma que nos pueden decir que vale un peso y se llevan un millón, por lo que por un millón de pesos nos pagan menos de tres centavos.

Y encima venden los minerales en el exterior por lo que las divisas quedan allí, no pagan impuestos y jamás las veremos los riojanos. No tan solo tienen derechos de exportación libres sino que también tienen reintegros a las exportaciones con un beneficio del 5% sobre el valor de los minerales en el puerto (precio FOB) para puertos patagónicos.

Las EME pueden realizar transferencia de divisas al exterior sin límites y gozan de estabilidad fiscal por 30 años a partir de la fecha de presentación del estudio factibilidad. Los productores agropecuarios no tan solo no tienen ninguno de estos beneficios sino que, además, a ellos les aplican retenciones confiscatorias cuando exportan. Así las cosas, de aplicarse a la minería un esquema fiscal tal como el vigente para el agro, se recaudarán anualmente ¡6400 millones de dólares!

Con este régimen legal de fondo que regula las actividades mineras, nuestros gobernantes hablan del desarrollo minero, ocultando el daño que causan intencionadamente.

Hablan de progreso y de obtención de recursos cuando en realidad se destruirá la naturaleza.

Hablan de ganancias pero los recursos obtenidos no van a nuestro pueblo ya que las ventas se hacen en el exterior y las divisas quedan allí; por el contrario, les tenemos que pagar por el uso de nuestros puertos y regalarles el agua, la energía eléctrica y los combustibles a cambio de la contaminación y la muerte.

Hablan de tecnología de avanzada pero ocultan la minería irresponsable que nos consumirá gratuitamente el agua, un recurso no renovable y la poca que quede, quedará contaminada con cianuro.

Hablan de las maravillas que veremos, como espejitos de colores, pero ocultan que la minería a cielo abierto es una actividad industrial que consiste en la remoción de grandes cantidades de suelo y subsuelo que es procesado posteriormente para extraer el mineral.

Ocultan que este tipo de minería utiliza grandes cantidades de cianuro, sustancia altamente venenosa, que permite recuperar los metales del resto de material removido.

Ocultan que como parte del proceso se cavan cráteres gigantescos que llegan a tener 150 hectáreas de extensión y hasta 200 metros de profundidad.

Ocultan que para extraer 0,28 gramos de oro las compañías mineras necesitan remover y destruir una tonelada de suelo. Ocultan que se utilizan grandes maquinarias o de gran porte como camiones caterpiler y cantidad de grandes explosivos modificando y devastando radicalmente el entorno.

Ocultan que críticos análisis científicos (especialmente eco-química, en ecosistemas biogeográfícos, hidrológicos y geoquímicos) demuestran enfáticamente que el proceso de cianuro para la extracción de oro no puede ser aceptado, por sus daños irreversibles al ecosistema.

Ocultan que los análisis económicos y las experiencias mundiales indican que las actividades de los principales productores de oro (por ejemplo: Anglo Gold, South Africa; Gold Fields, South Africa; Rio Tinto, UK/Australia; Newmont, USA; Barrik, Canada; Placer Dome; Canada; BHP, Australia; Normandy, Australia) están concentradas en países pobres y regiones con bajos costos de producción e insuficientes estándares legales y de control y que las ganancias de corto plazo (más trabajo), son siempre seguidas de una permanente caída de calidad de vida comparada con los estándares previos.

Los chileciteños lo sabemos muy bien porque quedamos en la miseria absoluta y contaminados cuando se fueron los ingleses a principios del Siglo XX. Ocultan que la mina destruye, a largo plazo, las necesidades básicas de vida y ponen en peligro una alimentación adecuada.

Finalmente nuestros mandatarios ocultan que la Declaración de Berlín sobre la contaminación por cianuro en minas de oro del 18/2/03 concluye: “El dinero estatal destinado por los gobiernos para la promoción de proyectos para minas de oro deben ser parados y donde es necesario, las personas afectadas deben recibir compensación.”

Por algo el presidente francés Nicolás Sarkozy denegó el permiso para que la empresa aurífera Iamgold explote una mina de oro en la montaña de Kaw en la Guayana francesa.

Analicemos otros datos: la Organización Mundial de la Salud establece que la cantidad de agua necesaria para una persona y por día es de 300 litros . Si consideramos que en Chilecito viven 50.000 personas, necesitamos 15 millones de litros por día. Una mina a cielo abierto puede consumir entre 50.000 y 300.000 litros de agua por minuto una vez en actividad.

Así, la Barrick Exploraciones Argentina S.A. asociada con la ladrona YAMIRI SA, por día, consumirá entre 72 y 432 millones de litros de agua. Esto es entre 4,73 y 28,8 veces más que lo imprescindible para la vida por un día de todos los chileciteños, sin computar el agua imprescindible para las actividades agropecuarias y turísticas. Nuestros mandatarios no hablan sobre estos números, aunque los conocen.

El glacial del Famatina no va a crecer, como la nariz de Pinocho, con la mentira de que el desarrollo minero es beneficioso para La Rioja.

La opción es clara, o cuidamos nuestro cerro Famatina que es la montaña que nos da la vida, o morimos de sed y envenenados en el intento. Nuestros hijos se lo merecen.

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