Mil millones para Vialidad y las rutas para los privados

Una sospechosa trama comenzó a urdirse en la Provincia con la concesión de suculentos corredores viales. No se hacen públicos los pliegos, pero Eurnekian pisa fuerte. Vialidad, que debe mejorar las rutas, está al frente del proceso de entrega a terceros. Los hombres que manejan ese dinero
Para este año, la Dirección de Vialidad de la provincia recibirá más de mil millones de pesos (sin contar los redireccionamientos de partidas que obtuvo en 2009) ¿Su objetivo? El mejoramiento de la infraestructura de los caminos bonaerenses. Sin embargo, para este mismo año la Provincia ya ha avanzado con los contactos para darle la concesión de las rutas estratégicas de la provincia al grupo que lidera el empresario ultra K, Ernesto Eurnekian.

"Así como Kirchner y De Vido le prepararon en bandeja a Eurnekian la compra de Telecom, Scioli está haciendo lo mismo con las rutas", graficó a La Tecla.info una fuente segura de Vialidad.

Concretamente, se trata de los suculentos corredores de las rutas 2 y 11, cuyos contratos vencen en 2011 y 2012 respectivamente. La Provincia quiere entregarle a un mismo grupo también el control de las rutas 63, 56, 74, 36 y 88.

"Los pliegos de la licitación todavía no están a disposición de la prensa", confió la misma fuente de Vialidad. Pero la idea de que Eurnekian se quede con todo el paquete no es nueva.

En Vialidad atienden tres hombres clave del vicegobernador Alberto Balestrini: Martín Repetto, subsecretario, y los asesores José Enríquez (un hombre de Balestrini) y Mariano Ríos Ordoñez (yerno de Balestrini). Este trío maneja, en los hechos, esos mil millones de pesos, con el plafón de Elbio Martín Lardapide, subgerente administrativo contable, y Marcelo Edgardo Pisano, gerente de administración.

"Repetto es el vocero de esta entrega a Eurnekián", graficaron desde adentro del organismo.

Hay varias cuestiones que no cierran, y sumamente llamativas:

- Todas son rutas ya realizadas, es decir, caminos concluidos. La Provincia en vez de garantizar la libre circulación, le pondrá garitas y le entregará el "negocio" a una corporación que ha crecido ostensiblemente de la mano del Estado.

- La ley que promulgó Scioli y aprobó la Legislatura con mayoría del oficialismo no contempla obras de envergadura en ninguno de estos caminos. Solamente, la nueva concesión o el cambio de la misma.

- Las actuales concesionarias recibirán un resarcimiento económico por la rescisión de los contratos. ¿Cuál es el apuro? ¿Quién se hará cargo de ese resarcimiento? Fundamentalmente, ¿quién controlará que efectivamente se pague?

- Aunque los pliegos aún no son públicos, la Provincia ya adelantó que el nuevo concesionario tendrá que construir un tercer carril en la ruta 2 sólo si la tasa de circulación alcanza los 40 mil autos por día. Hoy el promedio anual es de 12 mil. Léase: no tendrá que hacer nada; sólo cobrar el peaje.

- La entidad que defiende a los usuarios viales (Conaduv) planteó una y mil veces por qué la explotación de las rutas no la hace el Estado. ¿No tiene la Dirección de Vialidad la capacidad para cobrar peaje y arreglar las rutas? ¿Qué hacen entonces los funcionarios de dicha dependencia? ¿Es necesario entregarle todo a un tercero?

- La ruta 88, que fue incluida a último momento en la ley aprobada por la Legislatura en diciembre último, también está dentro de los tramos a concesionar. Aquí surge una de las pruebas más palmarias de las sospechas: la Provincia desembolsó más de 200 millones de pesos para mejorar esta traza que une Necochea con Mar del Plata. Luego de terminada la obra realizada por el Estado, es decir, con el dinero de todos los contribuyentes de la Provincia, un privado la explotará. "Es como si el Estado construyera un hospital, y después se lo dejara a una empresa para que cobre por la internación, por las consultas pediátricas, etc", graficó un legislador. Es un punto que no resiste demasiado análisis.

- Las sospechas son varias, además, por los suculentos negocios que ha realizado Eurnekian con el Estado. El dueño de AA 2000 también tiene la concesión de una de las rutas más caras de la provincia (Pilar-Pergamino, se cobra peaje sin la conclusión de la obra) y mantiene estrechos lazos con el poder.

En síntesis, la Provincia destina más de mil millones de pesos para las rutas. Luego éstas se mejoran, y quedan en manos de un privado para poner las garitas de peaje y cobrar. ¿Quién controla entonces qué hace Vialidad con esa plata? ¿Si todo es tan transparente, por qué no se hacen públicos los pliegos? Demasiadas preguntas sin respuestas.

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