Más de 20 millones para la planta de tratamiento de residuos

Más de 20 millones para la planta de tratamiento de residuos

Se publicó en el Boletín Oficial la asignación de $22.445.398,47 para la ejecución de obras. Desde la contratación directa, los trabajos deberán demorar 120 días corridos.

Fue el martes 12 de marzo cuando vecinos con hambre, acostumbrados a buscar lo que les pueda servir entre los desechos del basural de Pichanal, encontraron un feto de unos 6 meses de gestación semienterrado. El hallazgo entristeció pero no sorprendió a quienes cada tanto se tropiezan entre la basura con estas macabras escenas, de las que luego nacen historias que se repiten a oscuras sobre angelitos, fantasmas y duendes del basural. No calman el hambre, pero les dan protagonismo a los exploradores de la miseria. 

El río San Francisco, en su paso por Pichanal, refleja los hirientes contrastes de ese municipio. En el extenso basural a cielo abierto hay familias que conviven con cerdos, aguas residuales, insectos, alimañas y bacterias. Tal como informara El Tribuno el pasado 10 de marzo, en la banda sur del San Francisco está una de las doce fincas del intendente de Pichanal, Julio Jalit. La llaman Las Canoas. Cerca de esa quinta, a poco de asumir en 2003 el primero de los 4 mandatos que lleva como intendente, Jalit ordenó volcar los residuos urbanos en otra finca privada. Por esa decisión arbitraria e ilegal el propietario le inició acciones legales. Para sacarse la soga del cuello el intendente solicitó al Ejecutivo provincial que envíe a la Legislatura un proyecto para la expropiación de las tierras. Las críticas arreciaron cuando se supo que el proyecto empujado por Jalit contemplaba una relocalización de familias aborígenes al lado del vertedero de residuos, una laguna depuradora de líquidos cloacales, un matadero de ganado menor y la ampliación del cementerio. La ley de expropiación se sancionó el 5 de septiembre de 2014.

Actualmente, en Pichanal está en desarrollo un centro de disposición final de residuos que aún se encuentra inconcluso, mientras la localidad tiene sobre la ruta provincial 5, cerca del curso del río San Francisco, un extenso vertedero a cielo abierto que genera muchos cuestionamientos por los impactos que provoca sobre el ambiente y la salud pública.

Un chiquero donde los chanchos se alimentan de los desechos de todo el pueblo.

En este contexto se conoció la reciente publicación en el Boletín Oficial de la asignación de un presupuesto oficial de $22.445.398,47 para la ejecución de la segunda etapa de construcción del relleno sanitario para residuos sólidos urbanos y planta de tratamiento de lixiviados en Pichanal, que se realizará por el procedimiento de contratación directa, con un plazo de ejecución de 120 días corridos. El secretario de Obras Públicas de la Provincia, Jorge Klix, asumirá las funciones inherentes a la administración, ejecución y supervisión de las obras proyectadas. 

Se estableció además que la Secretaría de Obras Públicas, en coordinación con la Oficina Provincial de Presupuesto de la Secretaría de Finanzas del Ministerio de Economía, destinarán la partida de fondos necesarios a invertir en el ejercicio 2019 para la terminación de dicha obra.

Una vez ejecutada la primera etapa de la obra se deberá implementar la planta clasificadora de residuos con capacidad para procesar aproximadamente cinco toneladas de basura por hora, para lo cual se hace necesaria la instalación de equipos especiales que puedan ser sometidos a servicios pesados, tanto por las características del material como por la forma de trabajo. Para esta etapa inicial, el 24 de mayo de 2018 se suscribió una adenda entre la Secretaría de Infraestructura Urbana del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación, y la Provincia de Salta, para su financiamiento. 

Con este anuncio que entraña una millonaria inversión, los vecinos ansían que esta vez la obra se concrete, para gozar de aire y agua menos contaminados y para que las postales actuales de Pichanal, como un chiquero, literal, se pinten de otros tonos que le confieran a la basura un sentido de trabajo y de progreso. Es decir, la basura es basura en todo el mundo, pero hay personas que se capacitan, que trabajan en la separación y el reciclado, y convierten las montañas de desechos en materia prima de elementos de utilidad y son fuente inobjetable de trabajo. Sería un sueño cumplido para los norteños. 

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