Millonarios gastos fuera de la ley

Unión por Córdoba, el Frente para la Victoria, la UCR y el Frente Cívico se negaron a responder un cuestionario de este diario sobre sus presupuestos proselitistas. El tope legal de gastos para esta campaña en Córdoba es de 3,6 millones. El PJ invertiría más de 10 millones de pesos y el Frente para la Victoria, más de ocho millones.
En una danza de dinero cuyos orígenes se desconocen, las coaliciones lideradas por el justicialismo (Unión por Córdoba) y por el kirchnerismo (Frente para la Victoria) violarán en forma abierta el tope de gastos establecido por ley para la campaña electoral cordobesa e invertirán fortunas para obtener algunas bancas en el Senado y en la Cámara de Diputados de la Nación.

A esto hay que sumar el respaldo que reciben las respectivas listas por la publicidad que realizan los gobiernos de la Provincia y de la Nación (de lo que se informa en 4A).

Unión por Córdoba, el Frente para la Victoria, la UCR y el Frente Cívico se negaron a responder un cuestionario de este diario sobre los fondos de campaña.

La semana pasada, para cumplir con una exigencia legal, las agrupaciones que participarán en la elección del 28 de junio presentaron un escuetísimo balance a la Justicia Federal con datos imprecisos, que están siendo analizados por los funcionarios responsables del proceso electoral.

Ninguna de las cuatro fuerzas principales completó el formulario común que les envió La Voz del Interior el 28 de mayo pasado, en el que se pedían precisiones sobre el monto invertido, el desglose por rubro y el origen de esos fondos, en especial los de los aportantes privados.

El PJ se tomó el trabajo de responder que "Unión por Córdoba procederá en tiempo y forma a efectuar la correspondiente rendición de cuentas del financiamiento de los gastos".

Sí contestaron el Frente es Posible, el Fitas, Encuentro por Córdoba y el Partido Obrero (cuyas respuestas se publican en 3A).

La falta de respuesta de las fuerzas mayoritarias obligó a este diario a hacer un relevamiento y contratar una auditoría de medios para determinar montos estimativos de los gastos de campaña, que por ley deben ser públicos.

Según ese cotejo de datos, se gastarán cerca de 25 millones de pesos en la campaña cordobesa. No obstante, no es posible determinar el origen de esos fondos, ya que los aportes del Estado nacional a los partidos son de alrededor de un millón de pesos. ¿De dónde sale el resto?

Según los informes presentados a la Justicia Electoral, hay aportes de empresas, de adherentes y de los propios candidatos y militantes.

Lo cierto es que en esta campaña se gastará el cuádruple que en la elección de 2005, cuando también sólo estaban en juego cargos legislativos (aunque aquella vez sólo se elegían nueve diputados nacionales, a los que se agregan ahora tres senadores).

Botón de muestra: en mayo y en la primera semana de junio, entre publicidad oficial y de campaña, se emitieron en los tres canales de aire de la ciudad de Córdoba 95.657 segundos, lo que equivale a un día entero más dos horas de avisos, de acuerdo a una auditoría de la compañía CVA Medios, contratada por este diario. A ello, hay que sumar el profuso proselitismo de las últimas tres semanas.

Topes. La ley de financiamiento de los partidos políticos pone como tope para todo el gasto de campaña de cada fuerza política 1,5 peso por elector. Córdoba tiene 2,4 millones de empadronados, por lo cual cada agrupación no puede gastar más de 3,6 millones de pesos, según se ocupó de recordar la Cámara Nacional Electoral.

El relevamiento hecho por este diario y la auditoría de medios permitió establecer algunos números estimativos sobre los presupuestos de campaña.

En tal sentido, el PJ y su Unión por Córdoba gastarán más de 10 millones de pesos, el Frente para la Victoria tendrá erogaciones por encima de los ocho millones, el radicalismo estará alrededor de los de tres millones, mientras que el Frente Cívico tendrá una inversión de aproximadamente un millón de pesos.

Para ajustarse a la ley, cada uno dio cifras mucho menores en el informe presentado el jueves ante la Justicia Federal. El PJ dijo que gastará 3,6 millones; el Frente para la Victoria, 3,5 millones; la UCR, 1,8 millón, y el Frente Cívico, 495 mil.

Justicialistas y kirchneristas no sólo estarían violando la ley de financiamiento de partidos políticos por gastar mucho más que el tope de los 3,6 millones, sino que ya incumplieron con el Código Nacional Electoral al emitir publicidades de campaña antes del plazo fijado por la ley, que permite los avisos en medios sólo en los 32 días que preceden a la votación.

El PJ, con Eduardo Mondino y Francisco Fortuna, es el que más gastó en todos los rubros. Tan sólo en canales de aire y un par de radios AM de la ciudad de Córdoba destinaría hasta el viernes próximo unos 3,5 millones de pesos.

Después, aparece el Frente para la Victoria, con Eduardo Accastello a la cabeza, con un gasto tentativo en esos medios de unos 2,5 millones.

La UCR, mostrando a Ramón Mestre y Oscar Aguad, gastaría cerca de 1,5 millón de pesos en publicidad en medios electrónicos capitalinos.

El Frente Cívico de Luis Juez empezó recién la semana pasada la publicidad en TV abierta y se estima que gastará en ese rubro unos 350 mil pesos. Juez tuvo una alta exposición en los canales de aire y de cable porteños de alcance nacional durante toda la campaña.

En las campañas, la mayor inversión es la publicidad en televisión abierta y radios AM en la ciudad de Córdoba, lo que representa aproximadamente un 40 por ciento del gasto total. A eso hay que sumarle la publicidad en medios del interior, FM, canales de cable, diarios y revistas, vía pública y folletería.

Además, hay que añadir los costos de agencia, realización de avisos, consultoría, encuestas, logística, traslado, alquiler de locales, compra de vehículos, organización de actos, impresión de votos, traslado de votantes y fiscales el día de la votación, entre otros.

Desproporción. Para tener una idea de cuánto representa el gasto publicitario de la campaña electoral, el PJ gastará en los canales de aire de la ciudad de Córdoba en estos dos meses lo mismo que la principal empresa local anunciante (que tiene amplia proyección nacional) en todo el año en las mismas emisoras.

La publicidad de campaña se paga de contado y por adelantado, ya que después de la elección suele ser complicado cobrarla. El detalle es que muchos partidos la pagan en efectivo, en pesos o dólares, lo cual revela el circulante durante la campaña. Hay una negociación por los descuentos de la tarifa por planilla, que en general ronda el 30 por ciento de las tarifas de lista.

Votos caros. El gasto de campaña no está en sintonía con la intención de votos que presagian las encuestas; más bien se sitúa en un sentido inverso. Por ende, una pregunta que surgirá es cuánto le saldrá cada voto a las fuerzas que más gastan.

Si se cumplen los vaticinios de la mayoría de las encuestas, y calculando que vote el 70 por ciento del padrón, algunos votos podrían costar hasta 50 pesos.

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