El millonario negocio del juego y el rol de Felipe

A la hora de analizar los seis años de gestión de Felipe Solá en La Provincia, surge que el ex mandatario provincial tiene que dar explicaciones respecto al negocio multimillonario de las tragamonedas.
Concretamente, en el año 2006, Solá anunció la renovación automática de las licencias de las salas de bingo, donde funcionan tragamonedas, e informó que iba a enviar un proyecto a la Legislatura para que sea sancionado. La iniciativa nunca llegó al parlamento y, en medio de un escándalo, el mandatario provincial renovó las licencias por decreto. Hubo investigaciones periodísticas, como la que realizó la Red 92, que pusieron de manifiesto que se habría pagado millonarias coimas para que se sancionara ese negocio.

En aquel entonces, muchos comentaban que este negociado tenía que ver con la necesidad que tenía Solá de encontrar recursos para presentarse a una nueva reelección en la Provincia, algo que le estaba vedado por la Constitución. Incluso, se llegó a rumorear que el verdadero motivo por el cual Néstor Kirchner le había bajado el pulgar a esa pretensión fue porque Solá había impedido el desembarco de Cristóbal López, el zar kirchnerista del juego, en territorio bonaerense. El año pasado, Felipe reconoció públicamente que Kirchner le había sugerido "no meterse con el tema del juego". Pero luego, cuando Elisa Carrió lo invitó a sumarse a su denuncia contra Kirchner y López por asociación ilícita, ni siquiera apareció.

"Lo pusimos también a él como testigo en la causa porque hemos escuchado declaraciones públicas de Solá hablando de esto, del quiebre de la relación (con el kirchnerismo) cuando en su momento se opuso a la entrada de Cristóbal López en la provincia de Buenos Aires", resaltó Lilita.

Comentá la nota