Un millonario invento que puede desplazar a la Quiniela y al Loto

Aunque no saben a ciencia cierta cuánto dinero podrían recaudar con el negocio, las empresas del juego que operan en Argentina muestran interés precoz por las apuestas deportivas.
Nadie se quiere quedar afuera. "No hay una forma de calcular ganancias, pero los indicios que tenemos, a priori, nos permiten anticipar que estamos ante un negocio que es potencialmente fabuloso", contó a PERFIL en estricto off the record el gerente general de una empresa internacional con fuerte presencia en el mercado.

¿Por qué genera tanto entusiasmo? Los argentinos son apostadores por naturaleza. Para los especialistas, Argentina es uno de los países de Latinoamérica en el que más se juega. Además, la clave de las apuestas deportivas está en los canales de recaudación. Hoy, las loterías de cada provincia solo tienen ingresos in situ, es decir en las agencias. Este nuevo negocio promete implementarse a través de distintas vías. A las agencias se les pueden sumar Internet, teléfonos, terminales en los estadios de fútbol y apuestas interactivas en la TV digital. Y al fútbol, deporte preferido entre los argentinos, se le pueden añadir otros, como el automovilismo o el tenis. Por si esto fuera poco, algo que envalentona más a los hombres de la timba es que las apuestas deportivas, como ha sucedido en otros lugares del mundo, le quitan la connotacón negativa al juego. "Imaginate que estás con tus amigos en la cancha y te acercás a una terminal para apostar quién hace el primer gol del partido. La apuesta deja de ser algo malo y pasa a ser una diversión. Pero además, a la apuesta se le agrega la pasión por el deporte en cuestión", prosiguió la misma fuente. Hay otro ítem a tener en cuenta. Los juegos que más recaudan de la Lotería son la Quiniela y el Quini 6. Son dos juegos que tienen un público cautivo de mayores de cuarenta años. Por una cuestión generacional, no ahora, pero más adelante, estas apuestas amenazan con desaparecer. En cambio, al PRODE bancado y a las apuestas deportivas jugarían todos: desde jóvenes y adultos, a hombres y mujeres. Existe también la duda de si al principio convivirán unas apuestas con otras y si el deporte irá desplazando definitivamente a la timba tradicional. Hay quienes creen que lo importante es apropiarse de la licencia de las apuestas porque, aunque al principio no camine, a futuro el mercado irá creciendo.

Es precisamente la cantidad de dudas sobre los canales de recaudación y sobre la diversidad de los apostadores lo que genera incertidumbre en cuanto a las ganancias posibles.

Desde el entorno de Cristóbal López, el dueño de Casino Club, especulan con un ingreso anual de 3 mil millones de pesos para el que se quede con el negocio. Otra fuente del mundo del juego coincide con esa cifra, aunque aclara: "Sólo es especulación, podría ser la mitad, menos o podría ser más".

En 2005, una de las empresas interesadas contrató una consultora internacional para que haga un análisis del mercado. El resultado, como siempre tentativo, fue que el negocio podría llegar a los 400 millones de dólares anuales (unos 1.500 millones de pesos).

Para tener una idea, en Panamá, país en el que rigen apuestas deportivas, se recaudan 32 millones de dólares anuales, pero los estudios dicen que allí se apuesta tres veces menos y el fútbol no es pasión de multitudes como acá. Un dato: en general para referirse a este negocio las autoridades de la AFA hablan de PRODE bancado. Sin embargo, los empresarios consideran que sólo con el PRODE no hay rentabilidad. Por eso dicen que lo que hay que implementar son apuestas deportivas.

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