Millonario por la cocaína

Joaquín Guzmán Loera es la cabeza del cartel de Sinaloa, es el hombre más buscado de México y el mayor traficante de cocaína en Estados Unidos. Ahora también es uno de los 92 hombres más ricos del planeta.
Se llama Joaquín Guzmán Loera y lo conocen como “El Chapo”. Es mexicano, tiene 54 años y no se sabe si fue a la escuela. Tiene 1000 millones de dólares, al igual que otras 92 personas en el mundo, según la revista Forbes, que lo incluye por primera vez en su lista de los hombres y mujeres más ricos del planeta. Pero su fortuna se distingue particularmente de otras idénticas.

Cada dólar lo ha ganado por sí mismo, a diferencia de empresarios como Emilio Azcárraga Jean, presidente de Televisa, el mayor corporativo de televisión de habla hispana en el mundo, que ha acumulado la misma cantidad de dinero, pero de arranque heredó la empresa que fundó su abuelo.

Su industria es el transporte, aunque no se lo podría comparar con empresarios del mismo ramo con igual riqueza, como el estadounidense Manuel Mouron, responsable de la cuarta parte del comercio terrestre entre su país y Canadá a través de Ambassador Bridge, una compañía que adquirió en 1979 nada menos que de Warren Buffett, hoy el hombre más rico del mundo. Tampoco con el noruego Arne Wilhelmsen, propietario de la conocida firma de cruceros Royal Caribbean, entre otras firmas de diversos giros.

La fuente de ingresos de Joaquín Guzmán Loera es el narcotráfico, es la cabeza del cartel de Sinaloa y es el hombre más buscado de México. Estados Unidos ofrece una recompensa de 5 millones de dólares por la captura del que es considerado como el mayor traficante de cocaína en su territorio.

Forbes reporta que los carteles mexicanos y colombianos lavaron entre 18 mil y 39 mil millones de dólares, tan sólo el año pasado. Al Chapo le atribuye haber dirigido entre un tercio y la mitad de estas operaciones ilícitas. De ahí los cálculos de la revista y su decisión de incluirlo en su lista de las principales fortunas mundiales.

Guzmán Loera se convierte así oficialmente en uno de los 30 hombres más ricos de Latinoamérica, con fortunas de al menos mil millones de dólares, entre los que hay trece brasileños, tres chilenos, dos colombianos, dos venezolanos y un argentino. Entre los nueve mexicanos de Forbes, El Chapo igualó las fortunas de Azcárraga y del banquero Alfredo Harp, primo del magnate de las telecomunicaciones Carlos Slim, el tercer hombre más rico del mundo, con 35 mil millones de dólares.

La lista de millonarios de Forbes tiene como requisito mínimo poseer mil millones de dólares y cada año registra el movimiento de la rueda de la fortuna. En su más reciente edición incluyó sólo a 793 personas, en comparación con las 1125 del año anterior.

No cualquiera puede estar ahí. Pero El Chapo Guzmán ya es uno de ellos, pese a las críticas de las autoridades mexicanas, empezando por el presidente Felipe Calderón, quien cuestionó a Forbes por “exaltar a los criminales”. Incluso, acusó a la revista con sede en Nueva York de cometer “apología del delito”, una figura sancionada en México por el Código Penal y por la Ley de Imprenta.

Por su parte, la Procuraduría General de la República calificó a Forbes de “irresponsable” y descalificó los cálculos sobre la fortuna de El Chapo porque “no tienen ninguna base o sustento, ni rigor metodológico alguno”, sino que son meramente “especulativas”, sin posibilidades de verificación o comprobación, “por el simple hecho de su origen clandestino”.

No obstante, Estados Unidos ha calculado que unas 450 mil personas en México “trabajan” en actividades relacionadas con el narcotráfico, actividad que se convertiría así en la principal fuente de empleo del país. En 2001, Joaquín Guzmán Loera estaba en la lista de los diez criminales más buscados por el FBI, junto con Osama bin Laden. Hoy ya no aparece entre ellos. En lugar de eso, forma parte del selecto club de millonarios del mundo

Comentá la nota