Millonaria campaña de Bloomberg para ganar en Nueva York

Tras haber gastado US$ 100 millones, el alcalde es el favorito para lograr un tercer mandato
NUEVA YORK.- ¡Ah, New York, New York! Una ciudad tan maravillosa que hay que nombrarla dos veces. Pero para el alcalde Michael Bloomberg, el hombre más rico de la ciudad, dos no es suficiente: mañana se apresta a ganar un tercer mandato de gobierno en medio de críticas por haber gastado más que nadie de su propio bolsillo en asegurarse un cargo público y en modificar las leyes para aferrarse a él.

Fundador en 1981 de la compañía de software e información financiera que lleva su nombre, Bloomberg lleva gastados ya 90 millones de dólares en su campaña por la segunda reelección, y se espera que para el día de los comicios haya desembolsado más de 100 millones de dólares (algo así como 35.000 dólares por hora).

Esos fondos, sumados a los 150 millones de dólares que había invertido en sus dos anteriores campañas -en 2001 y 2005-, lo encaminan a convertirse en la persona que más dinero propio ha usado para ser un funcionario público, aunque esos gastos apenas impactaron en su fortuna personal, valuada en 16.000 millones de dólares.

En el pasado, el empresario texano Ross Perot gastó 75 millones de dólares en sus dos intentos de llegar a la presidencia, en 1992 y 1996, mientras que el multimillonario Steve Forbes invirtió unos 114 millones de dólares en sus dos apuestas por ganar la Casa Blanca, en 1996 y 2000.

En tanto, el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney gastó 44 millones de su fortuna en su frustrada aventura presidencial el año pasado. Y el gobernador de Nueva Jersey, el ex banquero Jon Corzine, invirtió un total de 130 millones de dólares entre su exitosa candidatura de 2005 y la actual campaña por la reelección, que también se decidirá mañana (ver aparte).

Ante el tremendo Goliat financiero que representa Bloomberg, de 67 años, se le ha plantado con firmeza un David negro, el contralor de la ciudad, el demócrata Bill Thompson (56), quien al principio pensó que en la era política de Barack Obama su raza podría otorgarle la carta ganadora. No obstante, hoy las encuestas señalan que Bloomberg está muy cómodamente por delante de Thompson, con una intención de voto de 53% contra 38%.

Aunque Thompson, casado con Elsie McCabe, directora del Museo de Arte Afro-Americano y popular figura en Harlem, le ha sacado ventaja a Bloomberg entre la población negra, el alcalde disfruta de un apoyo mayoritario entre las comunidades blancas, latinas y asiáticas, que lo ven como un político eficiente que ha sabido capear el embate de la crisis económica. De todos modos, por las dudas, Bloomberg se consiguió también el respaldo público del ex general Colin Powell y del reverendo Calvin Butts, dos personalidades muy respetadas entre los afroamericanos.

Desesperado y con muy pocos recursos en sus arcas -apenas unos seis millones de dólares-, Thompson acudió a la mismísima Casa Blanca para conseguir su gran espaldarazo negro. Y Obama vino al rescate el mes pasado para encabezar tres eventos en la Gran Manzana para recaudar fondos. Cosechó un par de millones más, pero no avanzó en los sondeos.

Y es que Bloomberg, un hombre de bajo perfil, decidido y de estilo empresarial de administración, para quien las acciones son más contundentes que las palabras, no sólo ha conseguido equilibrar las cuentas de Nueva York. También mejoró notablemente el sistema de educación, invirtió masivamente en programas sociales e implementó numerosas medidas para hacer más "verde" la ciudad con bicisendas, plazas y parques, buscando en todo momento alianzas entre los sectores público y privado. Además, logró continuar exitosamente las políticas de seguridad introducidas por su antecesor Rudy Giuliani, con una caída del 35% en la tasa de criminalidad.

Siempre pragmático, Bloomberg no ha dudado en aliarse con ex opositores para conseguir que el Consejo Legislativo apruebe sus propuestas. Después de todo, él mismo ha cambiado de bando varias veces: simpatizante demócrata toda su vida, en 2001 se registró como republicano para competir por la alcaldía y en 2007 se hizo independiente.

Ya en la recta final de la campaña, Thompson apuntó todos sus dardos contra Bloomberg por haber presionado al Consejo Legislativo el año pasado para modificar la legislación que establecía un máximo de dos mandatos consecutivos para el alcalde. Lo comparó con el presidente venezolano, Hugo Chávez, por su menosprecio por las leyes, y lo acusó de liderar una campaña sucia con su enorme gasto proselitista. Pero hasta el diario The New York Times , que critica duramente los gastos de campaña del alcalde, terminó por apoyar su nueva reelección la semana pasada.

"En sus ocho años en el gobierno, el alcalde Bloomberg se las arregló para hacer que la impredecible ciudad de Nueva York funcione asombrosamente bien", resaltó el influyente diario.

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