Militariza Chávez un aeropuerto regional

CARACAS.- Fuerzas militares venezolanas ocuparon ayer el aeropuerto de la ciudad oriental de Carúpano, en el estado de Sucre, un día después de que el presidente Hugo Chávez amenazara con tomar acciones contra el gobernador del estado, Ramón Martínez, a quien acusó de negar a la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) la utilización del aeropuerto.
El aeropuerto de Carúpano fue transferido hace diez años al gobierno regional, pero Chávez acusó al gobernador Martínez de impedir que en la pista se instalara una oficina de Pdvsa. En un acto electoral en la región, Chávez ya había advertido el domingo que ordenaría la intervención militar del aeropuerto.

El alcalde de Carúpano, José Ramón Regnault, en cuya jurisdicción se encuentra el aeropuerto, explicó a la prensa que la orden presidencial fue ejecutada sin incidentes por soldados de la Guardia Nacional (policía militarizada). "Deploramos que en una democracia sea ésta la forma que se imponga [?]. Cualquier transferencia del aeropuerto debe pasar por un proceso administrativo previo", señaló el alcalde.

Martínez es uno de los cuatro gobernadores disidentes del oficialismo. Fue respaldado por Chávez hace cuatro años, pero abandonó las filas del gobierno y ahora apoya a un candidato de la oposición para las elecciones municipales y estatales que se celebrarán en Venezuela el próximo 23 de noviembre.

En el acto electoral de anteayer, el líder bolivariano acusó a Martínez de querer conservar el poder a toda costa, incluso si el vencedor en los comicios es el candidato del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). En ese caso, el gobernador terminaría en la cárcel, advirtió Chávez, que se refirió a Martínez como "ese asqueroso traidor mafioso".

En declaraciones a la emisora Unión Radio, de Caracas, Martínez se comprometió a entregar su cargo en caso de un triunfo del PSUV, y le pidió a Chávez que no utilice las Fuerzas Armadas, "porque no hay necesidad de derramar sangre".

"Yo no voy a mover ni siquiera una pistola de agua. Voy a respetar la voluntad del pueblo de Sucre", añadió.

Acumular fuerzas

Chávez ha denunciado que el objetivo de la oposición es ganar gobiernos regionales y alcaldías para acumular fuerzas "contrarrevolucionarias" suficientes con el fin de desestabilizar al gobierno central y provocar una crisis como la que derivó en el golpe de Estado frustrado en abril de 2002.

Con ese argumento, en los últimos días el mandatario amenazó en dos ocasiones a la oposición con usar la fuerza militar. Primero disparó contra Manuel Rosales, gobernador de Zulia y cabeza visible del antichavismo a nivel nacional. El mandatario dijo que si Rosales gana la alcaldía de Maracaibo, a la que se postula ahora, consideraría la opción de articular un "plan militar" contra él.

Anteayer le tocó el turno al gobernador de Carabobo, Carlos Acosta, otro disidente del oficialismo. "A lo mejor voy a terminar sacando los tanques", le advirtió Chávez, en referencia a un posible triunfo de la oposición en ese estado.

Una encuesta de Interlace divulgada ayer augura un retroceso del oficialismo en las elecciones. El sondeo fue realizado en 14 de los 22 estados donde se llevarán a cabo las elecciones. Según Interlace, los candidatos de Chávez perderían en ocho de esos 14 estados consultados, entre ellos Zulia, Carabobo y Sucre.

En otro sondeo realizado con anterioridad, el Grupo de Investigación Social GIS XXI, que preside el ex ministro de Chávez Nelson Merentes, pronosticó que el PSUV podría conservar los gobiernos de 16 estados y perder los comicios en otros seis. Merentes reconoció que la oposición "puede salir mejor" que hace cuatro años.

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