Militantes de izquierda, enfrentados con la CGT

Militantes de izquierda, enfrentados con la CGT
La interna que se vive entre los gremialistas que acompañan la conducción del líder del gremio de la Alimentación, Rodolfo Daer, y la comisión interna de la ex Terrabusi que no reconoce la autoridad del ex secretario general de la CGT, es un punto central en este conflicto. Primero, porque el gremio no puede influir sobre el camino que toman los trabajadores, y además, porque el Gobierno no tiene un líder de referencia con el cual sentarse a negociar, como lo hace cuando un conflicto impacta sobre algún gremio controlado por uno de los históricos dirigentes sindicales de la CGT.
Los delegados de la comisión interna están políticamente enfrentados a Daer, a quien acusan de tibieza por no llamar a un paro general por los 155 despidos.

Esto abre un difícil escenario para el Gobierno, porque las negociaciones se tienen que dar con activistas más duros que los dirigentes de la CGT. Dentro de esa comisión interna conviven diferentes facciones de izquierda, pero básicamente nucleados en la Corriente Clasista y Combativa (CCC), cuyo máximo referente es Ramón Bogado.

Bogado encabeza la Mesa Federal de la CCC y es miembro del Partido Comunista Revolucionario (PCR). Según diversas fuentes, ayer fue el hombre clave en las frustradas negociaciones: Bogado pidió que la empresa anunciara la reincorporación completa de los trabajadores despedidos, y cerró la puerta a una reunión el lunes en el Ministerio de Trabajo.

Daer habló ayer y dijo que "cuando se ideologiza un conflicto se producen desbordes por inexperiencia". Moyano también había tomado distancia de los delegados. Incluso, por lo bajo, el camionero dijo que si el Gobierno o la Corte Suprema siguen autorizando la formación de gremios independientes a la CGT, será mucho más complicado contener estos desbordes sociales. Fue un claro mensaje a la CTA, que sigue reclamando por su personería.

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