Un PRO milicos pasó a cuarteles de invierno

Renunció desgastado por diferencias internas de gestión. Mauricio Macri lo mantuvo más de un año en su puesto a pesar de sus vínculos con lobbystas castrense y con militares de la dictadura. Lo reemplazará un hombre de Horacio Rodríguez Larreta.
No se fue cuando compartió un seminario con Cecilia Pando, no renunció cuando se supo que en 2008 había hecho la mitad de los controles que el año anterior ni cuando Página/12 reveló que les había dado trabajo a varios ex coroneles amigos suyos del Partido Demócrata; Mauricio Macri tampoco lo echó cuando la oposición reveló que había contratado a seis militares que tuvieron altos cargos en la dictadura. Federico Young renunció ayer a la Agencia Gubernamental de Control. Pero no fue por nada de esto. La gestión PRO argumentó que fue “por motivos personales”. Lo reemplazará el jefe de Gabinete de Horacio Rodríguez Larreta, Pablo Bourlot, quien había empezado a tomar control del área hace tres meses.

“Se cumplió una etapa. Forma parte de toda una consecución de un objetivo. Pusimos en funcionamiento un ente autárquico y viene una segunda etapa de profundización, que tiene que ver con la informatización y otros procesos”, dijo Young, en un breve diálogo con este diario. Aunque abandona el gobierno porteño, el ex juez se mostró fiel al PRO. “Vamos a seguir apoyando lo que es una luz de esperanza para los porteños, que es el gobierno de Mauricio Macri, Gabriela Michetti y Horacio Rodríguez Larreta”, aseguró. De momento, Young no ocupará ningún otro cargo en el gobierno porteño, aunque a sus íntimos les comenta que le prometieron que será candidato en las próximas elecciones.

La mención que hizo Young de Rodríguez Larreta como la tercera pata del gobierno porteño no es casual: fue el jefe de Gabinete quien lo sostuvo a lo largo de las diversas polémicas que protagonizó en su cargo (ver aparte). Young fue elegido para ese lugar en medio de una interna entre Larreta y el peronismo PRO por ocupar el cargo. El jefe de Gabinete consiguió que Macri optara por una solución salomónica: le dio ese lugar a Young, el presidente del Partido Demócrata, que ocupa un lugar menor en el esquema de alianzas del macrismo. Sin embargo, Larreta siempre mantuvo control sobre el área.

En los últimos meses, a medida que se acumulaban las polémicas designaciones de militares y gendarmes y una gestión que no terminaba de convencer a los macristas, a Young lo obligaron a desprenderse de su entorno, en especial de su aliado dentro del Partido Demócrata, Raúl Uncal, que publicó una carta abierta contra el ex juez (ver recuadro).

Las constantes denuncias que recibió el ex juez, el repudio de los organismos de derechos humanos, que se preguntaban si estaba cobijando “un grupo de tareas” en su dependencia, no parecían hacerle mucha mella a los ojos de Macri. Sí lo limaron las diferencias internas: Young tuvo más de una pelea con el ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro. Dentro de la Agencia, también hicieron ruido las presiones para el cambio de rubro de habilitación de la clínica de fertilidad del hermano de Young, que se logró en un tiempo casi record: tardó solo dos meses.

Según los macristas, no lo echaron, sino que fue Young el que pidió retirarse. “Estaba previsto: tiene setenta años y es un área muy compleja”, lo disculpaban en el gobierno porteño. A fines del año pasado, acordaron su salida y Larreta decidió poner a uno de sus hombres al frente de la Agencia.

El que sigue

Quien asumirá como titular de la Agencia de Control es el hombre que Larreta mantuvo detrás de Young. “Bourlot siempre estuvo ahí en las sombras”, confirmó a este diario un funcionario de la gestión PRO. Bourlot es jefe de Gabinete de Rodríguez Larreta y proviene del Grupo Sophía, donde se ocupaba del área de finanzas públicas. En la gestión de Jorge Telerman, Bourlot también fue jefe de Gabinete del ministro de Gobierno, Diego Gorgal. Siempre estuvo vinculado con el área de habilitaciones, para la que se encargó de contratar un software que sistematizara la fiscalización de obras y catastro. Comenzará su tarea con un equipo de funcionarios que proviene en buena parte de la época de Gorgal.

En el comunicado oficial, el gobierno porteño informó que Bourlot “es licenciado en Economía, egresado de la UCA y tiene una vasta experiencia en el sector público”. Dentro de su vasta experiencia, Bourlot fue empleado del Foncap, una sociedad anónima con participación del Estado que en 1997 se encargó de administrar un fondo fiduciario de créditos para microempresas y se vio envuelta en un escándalo por gastos irregulares. La Oficina Anticorrupción inició una causa judicial, en base a una auditoría de la Sigen que señalaba la falta de presupuestos anuales del Foncap, contrataciones irregulares y gastos por encima de lo autorizado. La Justicia citó a declarar, entre otros, a Rodríguez Larreta.

El fiscal Guillermo Marijuán señaló que se trataba de un organismo con una “estructura organizacional sobredimensionada”, ya que había 13 directores y 21 empleados y había otorgado un total de 15 créditos. También denunció irregularidades en los préstamos, como los de la Fundación Emprender, que era dueña de parte de las acciones del Foncap y recibió entre 1997 y 1999 el 55 por ciento del dinero otorgado.

A Bourlot lo acusaron de no haber rendido los gastos de un viaje a Londres. Una auditoría de la Sigen del 2000 indicó que faltaba “documentación respaldatoria (pasajes, factura de hotel, etc.) del viaje realizado por el Pablo Bourlot con destino a Londres con fecha 13/12/99”. En el entorno de Larreta sostuvieron que, en realidad, Bourlot nunca realizó ese viaje y que se trató de un error administrativo. “Nunca se hizo ese viaje, ni se le anticiparon viáticos, por eso no los rindió”, aseguraron. El funcionario PRO asumirá hoy el área de Young, que le deja un nutrido grupo de ex SIDE, ex gendarmes y ex militares de la dictadura.

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