Miles de personas se bañan en aguas contaminadas

Ante el abrumador calor, centenares de porteños y bonaerenses que permanecer en la ciudad optan por refrescarse en las costas del Río de la Plata, pese a que están contaminadas
En días donde los tórridos rayos del sol agobian y perturban, la excusa es perfecta para miles de argentinos que no temen a echarse un chapuzón en las contaminadas aguas del Río de la Plata.

Según informa el diario La Nación, desde San Fernando, pasando por San Isidro, Vicente López y hasta Quilmes, cada fin de semana soleado del verano "cientos de personas se sumergen en el peligro, que no desconocen, pero al que le restan importancia".

"Sabemos que están contaminadas, pero hoy hacía mucho calor y las piletas son caras", relató al matutino un grupo de cinco jóvenes, que llegó desde Isidro Casanova hasta la zona norte para darse un chapuzón.

Desde hace diez años, periódicamente un equipo del Instituto de Investigación e Ingeniería Ambiental (3iA) de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) mide los niveles de contaminación de las aguas que bañan la denominada Franja Sur del río, que va desde San Fernando hasta Magdalena

A lo largo de esa franja, los niveles oscilan entre los 37, a la altura del Club Universitario de Buenos Aires (CUBA), en el barrio porteño de Núñez, y los 54 en Cuatro Bocas, a la altura de Dock Sud.

Para la medición del nivel de contaminación, se utiliza una escala que va del 1 al 100. Entre 93 y 100 el agua es apta para todo uso; entre 53 y 92, para uso limitado; entre 24 y 52, para usos mínimos, como la navegación y generación de energía, y por debajo de ese número, para ningún uso.

El ex director del Instituto Malbrán y epidemiólogo, Emilio Santabaya explicó que las enfermedades más comunes que genera la exposición a las aguas contaminadas "son las estomacales y gastrointestinales, y se deben al fácil ingreso que tienen las bacterias por la boca y la mala higienización de las manos".

Y advirtió que con menor frecuencia se presentan casos de tétanos o de gangrena por heridas con vidrios o con los elementos cortantes que abundan en las costas.

Desde los municipios de Vicente López y de Quilmes afirman que cuentan con ordenanzas y con decretos que prohíben el ingreso, a través de sus costas, de las personas en el agua.

Pero que no pueden sacar a nadie una vez que está en el río, ya que es jurisdicción de Prefectura Naval Argentina. Por el mismo motivo, no están previstas multas ni otras penalidades.

Comentá la nota