Milagro: campo apoyó una iniciativa del Gobierno

Por: Carlos Burgueño

Carlos Tomada logró el martes a la noche que por primera vez desde que estalló la crisis con el campo, la Mesa de Enlace a pleno apoyara una iniciativa oficial: la aprobación del nuevo Salario Mínimo Vital y Móvil que pasará desde los 1.240 pesos actuales hasta los $ 1.500 mensuales en forma escalonada hasta enero de 2010.

Los representantes de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Coninagro, Federación Agraria Argentina y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) votaron «no negativo» el incremento de los sueldos, pese a que según los datos del Gobierno se trata de uno de los sectores que en alguno de los casos pagan menos que el mínimo actual. Se recordaba además que hasta ahora, y en cinco reuniones del Consejo del Salario, (incluyendo la disputa por las retenciones a la soja del año pasado), la Mesa de Enlace había participado del Consejo del Salario y en el momento de votar se abstuvo, complicando las negociaciones del salario mínimo de 2008. Esta novedad, a horas de comenzar la reunión clave entre el Gobierno y la Mesa de Enlace del viernes, y de la inauguración de la Sociedad Rural un día después, no fue un dato más para Olivos.

Este acuerdo mostró también la avidez que tiene el Gobierno por comunicar buenas noticias generadas de los diálogos multisectoriales, en momentos de críticas y prudencia opositora por los llamados del gobierno a negociar. Así, se entiende que a las 23.10, la propia presidente Cristina de Kirchner haya bendecido personalmente el anuncio del nuevo salario mínimo. La jefa de Estado esperaba prudentemente por la noche la resolución de las negociaciones en el edificio del Ministerio de Trabajo para saber si tendría o no una buena noticia para cerrar la complicada noche de anteayer.

Unidad de criterio

El debate del Ministerio de Trabajo también mostró la unión de criterio que luego de la disputa interna por los fondos de las obras sociales, muestra hoy la CGT de Hugo Moyano. Junto con el camionero, negociaron sin mayores dificultades los «gordos» e «independientes» Gerardo Martínez, Oscar Lescano, Armando Cavalieri y Mario Manrique. Todo el sindicalismo nuevamente oficial votó a favor del aumento salarial negociado en Trabajo. También apoyaron la Unión Industrial Argentina (UIA), Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las asociaciones de bancos, la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Unión Argentina de Entidades de Servicios (UDES). No concurrió Fadeac (cámara de transportistas), que sí estará invitada al diálogo que convoca al Gobierno.

En total, apoyaron el incremento salarial a 1.500 pesos 29 integrantes del Consejo del Salario, mientras que tres representantes (los de la Confederación de Trabajadores Argentina, CTA) lo hicieron en contra. Según mencionaron en Trabajo, la diferencia fue la más amplia de las seis negociaciones del salario mínimo que Tomada realizó en las gestiones de Néstor y Cristina de Kirchner.

El paso de los 1.240 a los 1.500 pesos mensuales deberá ser en tres escalas. El primer incremento se dará en agosto, cuando el salario mínimo pase a 1.400 pesos mensuales, luego se ubicará en 1.440 en octubre y finalmente en 1.500 en enero de 2010. Este dato no es menor, ya que el incremento final no estará incluido en el medio aguinaldo de fin de año. El escalonamiento y el pago del último tramo en 2010 fueron una retribución que la CGT le hizo a la UIA para cerrar las negociaciones del martes a la noche. La central industrial había aceptado temprano dejar de lado su propuesta de cambiar la lógica actual del salario mínimo, y que cada región y sector negocie individualmente.

El alza a 1.500 pesos mensuales implica un crecimiento de los sueldos menores del mercado laboral del 21% e implica un porcentaje mayor que el promedio del 17,9% de los últimos años. El alza estaría más cerca de los sectores que mejores incrementos lograron en las negociaciones paritarias de 2009 como los bancarios (19%).

Para el Ministerio de Trabajo, unas 310.000 asalariados del sector privado estarían directamente beneficiados por el aumento, lo que implica un 5,8% del total del empleo registrado. Indirectamente, por percibir salarios superiores pero cercanos al nuevo mínimo de 1.500 pesos, se verán afectados positivamente unos tres millones de personas. La medida alcanza a empleados que trabajan en pequeñas y medianas empresas, especialmente las que cuentan con entre 10 y 49 personas.

Según los datos oficiales que parten de las negociaciones paritarias que fueron cerrándose en las últimas semanas, sólo dos sectores se encuentran con salarios mínimos inferiores a los 1.500 pesos. Se trata de los trabajadores del cuero (que perciben $ 1.376 mensuales) y los metalúrgicos de la rama de aluminio (1.431 pesos). Muy cerca se encuentran los empleados de la sanidad (1.518), maestranza (1.624), textiles (1.658) y los autopartistas (2.030). Se supone que en estos casos, se reabrirán las discusiones paritarias, para despegar los mínimos del nuevo salario básico de 1.500 pesos mensuales. La situación es complicada en el caso de los metalúrgicos, ya que las pymes del sector están en plena negociación de paritarias, sin acuerdo a la vista (ver nota aparte).

Los sectores que más lejos están en sus categorías inferiores del nuevo salario mínimo son los camioneros ($ 2.883), bancarios ($ 2.413) y los plásticos ($ 2.244). En estos casos, además, hay que sumar el incremento que perciben por horas extras y otros beneficios, que los separan radicalmente del nuevo mínimo.

Para el Ministerio de Trabajo, el salario negociado el martes ubicaría al país en el segundo lugar regional luego de Venezuela, donde se pagaría un básico de u$s 410, mientras que los 1.500 pesos mensuales de la Argentina implicarían unos 396 dólares. En un tercer lugar se encuentra Panamá (332), luego Costa Rica (329) y Chile (305).

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