“Miguel nos pinta la Ciudad como si fuera París o Barcelona, y no es así”

“Miguel nos pinta la Ciudad como si fuera París o Barcelona, y no es así”

El legislador del FR critica el informe de gestión realizado por el jefe de Gabinete y pone serios reparos al tendido del metrobús y califica de “superficiales” a las urbanizaciones en las villas.

El único legislador porteño del Frente Renovador, Javier Gentilini, replica en laLegislatura de la Ciudad de Buenos Aires el modelo político-legislativo que predica Sergio Massa, diputado nacional y jefe de la fuerza, en el Congreso. “Oposición constructiva” es la frase que Gentilini, que asumió en la lista de Unen y pasó a las filas del massismo en 2015, no se cansa de repetir, entre críticas al gobierno de Horacio Rodríguez Larreta y esperanzas de articulación con el progresismo de cara a las elecciones intermedias del año próximo. Brinda esta entrevista apenas unas horas después de escuchar al jefe de Gabinete, Felipe Miguel, que rindió cuentas del año de gestión en la Legislatura, y no escatima cuestionamientos. Cree que las políticas de la gestión macrista porteña son “superficiales” y pone como ejemplos el metrobús y las urbanizaciones en las villas.

–¿Cómo se prepara el Frente Renovador porteño para las elecciones del año que viene?

–Con una gran expectativa, habida cuenta del nivel de instalación que ha ido sumando el Frente Renovador con Sergio Massa a la cabeza desde las elecciones del año pasado, cuando se instaló como opción al antagonismo que expresaban el macrismo y el kirchnerismo. Eso ha ido creciendo a lo largo de todo este año. El rol de oposición constructiva que Massa ha asumido como actitud política en el marco de un gobierno nuevo parece que ha sido muy bien recibido por parte de la opinión pública, de ahí el crecimiento de su imagen positiva en todas las encuestas. En ese sentido, entendemos que el año que viene se presenta venturoso desde las chances electorales. Entendemos que esto, que se da a nivel nacional con epicentro en la provincia de Buenos Aires, va a tener una traducción acorde en la Ciudad.

–¿Con quién trabaja en la Ciudad?

–El Frente Renovador en la Ciudad trabaja con todos los diputados nacionales del Frente Renovador, con Marcos Lavagna, Julio Raffo, con Fernanda Gil Lozano desde el Parlasur y con el resto de los referentes de las distintas agrupaciones que integran el FR de la Provincia, que se integran con la Ciudad. Tenemos una mesa de coordinación política conformada desde febrero de este año por un representante por cada una de las agrupaciones del FR en la Ciudad de Buenos Aires. Esta mesa se reúne periódicamente. También con plenarios de la militancia: tenemos uno por mes, que permiten mantener una dinámica fluida en relación al trabajo de todas las agrupaciones, que se expresan en distintas actividades. Son La Fragua, Unión Popular, la Peña Eva Perón, Identidad Peronista, Peronismo Renovador, Lealtad y Compromiso, Más Unidos Triunfaremos, José Ignacio Rucci, entre otras.

–¿Cuáles son sus planes para el año próximo?

–Aspiro a ser legislador de la provincia de Buenos Aires.

–¿Ve a Massa como líder del PJ?

–No es una discusión que nos estemos planteando en este momento. Entendemos que el espacio tiene que consolidar concretamente su identidad. Si bien se nutre del peronismo, no está cerrada. Esta fuerza tiene un carácter plural, hay sectores que provienen del radicalismo, otros del progresismo. No es solamente la identidad del peronismo la que nutre al FR y entendemos que debemos continuar con el trabajo que se ha venido dando desde su nacimiento. Queremos presentar un proyecto nacional lo suficientemente atractivo para el conjunto de la ciudadanía. Entendemos que esto no se circunscribe a los límites del peronismo. Apuntamos a que el año que viene no estemos nosotros solamente como alternativa electoral sino que vayamos con otras expresiones del espectro político, que pueden ser sectores del progresismo o de la centroizquierda. Eso es la agenda en común que se trazó entre Massa y Margarita Stolbizer. Por ejemplo, las presentaciones del índice de precios en el Congreso, no solamente con el GEN sino también con el Socialismo y Libres del Sur. Hay iniciativas que el Frente Renovador ha ido impulsando en consonancia con otras expresiones del arco político que no se reducen al peronismo. Esto no quiere decir que al mismo tiempo no se vayan a producir articulaciones con expresiones peronistas no kirchneristas o que ya no se encuentran más en lo que contenía al kirchnerismo mientras era gobierno. Creo que el FR, el año que viene, puede ser una gran bisagra entre el campo progresista o la centroizquierda y el peronismo no kirchnerista.

–Usted estuvo en la presentación de Felipe Miguel en la Legislatura, ¿cómo vio el balance?

–Igual que siempre. Es una cosa que se repite cada vez que el jefe de Gabinete viene a hacer la presentación. Parece que se está ante una ciudad idílica, como París, Viena o Barcelona. Parece como si todas las metas que se puede plantear una gran ciudad estuvieran cumplidas. No vemos suficiente humildad en el Ejecutivo como para que, a través de su jefe de Gabinete, se venga a plantear un cuadro de situación que tenga más que ver con lo que se vive en la Ciudad de Buenos Aires, que tiene que ver con una innumerable cantidad de problemas en todas las áreas. Parece como si no hubiera ningún problema. El Gobierno puede que tenga buenas intenciones y distintas iniciativas, pero en carácter estructural hay serios problemas.

–¿Por ejemplo?

–La banderita que más flamea el Gobierno es el metrobús. Parece como si todo se hubiera resuelto con el metrobús. Pero aparte del circuito de la 9 de Julio, que claramente implicó una mejora, el resto de los circuitos tienen problemas. El de avenida Cabildo es una trasnochada terrible, el de la avenida San Martín ha generado más problemas de tránsito de los que ha mejorado. El del circuito sur, Garay-Chiclana-Cruz, entorpeció un tránsito que era muy fluido. Es una permanente apuesta a algo que en su momento sirvió para un determinado corredor pero que no se puede importar a otras zonas. Esto encubre una falta de vocación de hacer una inversión mucho más grande en la infraestructura de transporte que tiene que ver con el transporte subterráneo. Sin esto, los problemas de transporte van a continuar. Y esto tampoco se resuelve con el tendido de bicisendas. Esto lo usa un porcentaje minoritario de la Ciudad, es para tramos cortos, y en el verano no se puede usar tanto. Estar suponiendo que la Ciudad de Buenos Aires está preparada desde el punto de vista del transporte público para desalentar el uso del automóvil es una fantasía.

–¿Qué piensa de la urbanización de villas?

–El Gobierno porteño está envalentonado con la supuesta urbanización de villas y uno acepta y aprueba y acompaña determinadas iniciativas porque implican mejoras puntuales para una determinada cantidad de familias. Pero no podemos dejar de criticar que son planes puntuales, mínimos y que la construcción es de un porcentaje exiguo. Y los casos son los de la villa 20, 31 y 31 Bis. Son campañas muy bien planteadas desde el punto de vista del marketing y la comunicación, pero, en realidad, son periféricas, superficiales o mínimas en relación al carácter de los problemas. Podríamos seguir con el listado pero cada vez que se da el informe semestral que tiene que hacer el jefe de Gabinete, se pinta una ciudad idílica. El otro tema complicado que siempre existe es que se contesta poco de lo que se pregunta, por no decir que no se contesta nada. Y se contesta lo que se quiere. La verdad, no estoy conforme con la dinámica que tienen estas presentaciones.

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