San Miguel - Las obras del Presupuesto Participativo

En estos 2 años de gestión, la Subsecretaría de Presupuesto Participativo ha realizado múltiples obras y capacitaciones.
Proyectos de los vecinos.

El Presupuesto Participativo es una herramienta de democracia participativa que se implementó en 2007 para que la gente tenga la posibilidad de decidir sobre el presupuesto municipal. En un principio le correspondía un 5% del presupuesto, pero luego, por decisión política del Intendente Joaquín de la Torre, pasó a ser del 7%. Con esta herramienta, la gente tiene la posibilidad de decidir sobre la infraestructura de los barrios, pudiendo decidir obras que mejoren la calidad de vida de donde residen. "Los 24 foros que se constituyeron en los barrios a través de esta herramienta nos dan la posibilidad de tener un contacto más directo con los vecinos y saber cuáles son las necesidades que, obviamente, el ejecutivo municipal sabe de qué se trata, pero esta herramienta posibilita poder hacer una contención o estar más cerca del vecino que en otros momentos", aseguraba Lorena Cáceres, Directora del Presupuesto Participativo, a cargo del Subsecretario Gonzalo Cabrera. "Apunta a la credibilidad de la política, de la política sana, de la buena política […] La gente se siente parte de la posibilidad de controlar dónde van sus impuestos, saben a dónde van, a qué se destina", agregaba la Directora.

En sus comienzos, el Presupuesto Participativo había comenzado con obras de veredas necesarias para el acceso a las escuelas, a las salitas y a las paradas de colectivos, además de mejoras de calles. Este año, como por medio de las cooperativas se están haciendo veredas, se incentivó a los vecinos a invertir el presupuesto en otras obras. Por ejemplo, en el Barrio Santa Brígida, en la calle La Pinta y Tomás Edison, que tiene un problema hidráulico importante, la gente sabe que para el año próximo va a poder solucionar este problema. Hay obras como mejoras de calles, arreglos de plazas, construcción de tanques de agua para trazar una red de agua potable en varios barrios de San Miguel, "también la gente sigue insistiendo con tener refugios de transporte que, si bien son responsabilidad de las empresas, la gente decidió que lo necesitaba ya", agregaba Cáceres.

La decisión de los vecinos cuenta con una instancia de evaluación. Reglamentariamente se deben realizar 8 reuniones donde los vecinos en dos reuniones de diagnóstico van viendo las necesidades y van tratando de ponerse de acuerdo en las prioridades de las obras, porque solamente tienen cuatro proyectos más el quinto que es propuesto desde el municipio, observando obviamente las necesidades que había en cada barrio. Los integrantes de los foros tratan de coincidir para que esos proyectos den solución a la mayor cantidad de vecinos posibles. "Por eso decimos que es una herramienta solidaria, porque la gente deja de lado el egoísmo de hacer una obra que lo beneficie directamente cuando tienen la posibilidad de que sean varios los que se beneficien con las obras", sostenía Lorena Cáceres, remarcando una característica fundamental del Presupuesto Participativo. Cabe aclarar que los vecinos foristas son asesorados por un técnico del área que corresponda, para constatar que el proyecto sea viable.

La subsecretaría de Presupuesto Participativo cuenta con 28 pasantes, por el período de dos años, tiempo en el cual deben ser sustituidos. Los mismos tienen asignados 5 foros barriales por grupo, trabajan asesorando a la gente, contándoles de qué se trataba la herramienta, para lo cual han hecho la difusión casa por casa y ayudan a diseñar los proyectos y diagnósticos. Decía Cáceres: "son los que le dan a nuestro trabajo la arista neutra, que no tiene que ver con lo político y partidario, hacen que la gente sepa que no es un proyecto de campaña […] cuando la gente ve los resultados se da cuenta que no le vendimos otra cosa más que esta herramienta de democracia participativa". Los pasantes hicieron una capacitación sobre la democracia participativa antes de ingresar a la Subsecretaría y cuentan con el asesoramiento del personal estable de la misma.

Este año se deben terminar los 89 proyectos. Los de apoyo escolar y cursos de computación comenzarán el año que viene. El año próximo los proyectos se van a ejecutar desde el Municipio, no desde la Universidad de San Martín como se venía realizando. Quedan pendientes las mejoras de calles, para lo que se han comprado los insumos, avanzar este año con esas obras y continuar el que viene. "En dos años hemos hecho tres etapas y estamos culminando el año con casi el 90% de las obras", afirmaba con orgullo la Directora Cáceres.

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