Mientras Néstor extiende el juego, otros K quieren prohibirlo en la web

Luego de que los pingüinos sembraran de casinos y tragamonedas el país y tras el abortado acuerdo entre Kirchner y Macri, ahora un sector del kirchnerismo presentó un proyecto de ley para prevenir la "ludopatía" en internet.
Durante las últimas semanas, la sociedad entre Néstor Kirchner y Cristóbal López -dueño de Casino Club- que siempre había sido un secreto a voces, salió a la luz de todas las maneras posibles. Primero, con el negocio compartido entre Osvaldo Sanfelice (histórico operador inmobiliario del clan K) y López en Misiones; luego, con el propio Cristóbal reconociendo que había colaborado con las campañas del actual presidente del Partido Justicialista.

Y, antes, porque el dúo Kirchner-López tiene mucha historia, con la concesión de las salas de juego del Hipódromo de Palermo que Néstor prorrogó -a horas de culminar su mandato- ni más ni menos que hasta el 2032. Hace días, López admitió que gana un porcentaje de lo recaudado por esas salas, aunque dijo que sólo es proveedor de máquinas y no concesionario.

Hoy, con las fichas, los naipes y los tragamonedas quemando en las manos de los K, el diputado del Frente para la Victoria, Alejandro Rossi (hermano de Agustín, jefe del bloque en la cámara baja) presentó un proyecto de ley para prevenir la ludopatía. El mismo se basa en la prohibición a las empresas del ramo del uso de internet.

Casinos de Buenos Aires, a la empresa de López, es adjudicataria (junto a Boldt S.A.) del “servicio integral de captura de apuestas on line-real time”, el sistema que se utiliza para recibir procesar las operaciones que se realizan en todos los juegos que ofrece la Lotería Nacional: Loto, Prode, Turfito, Lotería, Quini 6, Quiniela, Poceada y Loto 5.

Pero a no confundirse, por on line y real time que sea el sistema que a López le significa 70 millones de pesos anuales, el proyecto de Rossi no lo afecta.

El diputado propuso prohibir en todo el país "organizar o explotar comercialmente empresas de juego de azar que impliquen el uso, al menos en parte, de Internet", así como la publicidad de los juegos de azar en la red.

A su vez, la iniciativa extiende el veto a quienes instalen, manejen, supervisen o dirijan un sitio web "de cualquier tipo de empresas de juegos de azar por Internet radicadas en el país o en el exterior o situios a través de los cuales las apuestas destinadas a dichas empresas puedan ser colocadas, recibidas o realizadas".

Lo que sí tocaría los intereses de Cristóbal es la propuesta que prohíbe en todo el territorio nacional la instalación de cajeros automáticos expendedores de dinero dentro de bingos y casinos, salas de máquinas tragamonedas, hipódromos o cualquier otro lugar público de apuestas en un radio de dos cuadras de los establecimientos.

Y, sobre todo, que dichos locales no podrán permanecer abiertos más 12 horas diarias, fraccionadas o contínuas. En lo que se refiere a las sanciones, se fija un menú de castigos según las infracciones cometidas que van desde el decomiso del equipamiento informático involucrado a multas de entre uno y 50 millones de pesos que, en caso de reincidencia, se puede duplicar.

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