Mientras Irán realiza nuevas pruebas, Rusia asegura que los ensayos de misiles no justifican sanciones

La Armada iraní probó "con éxito" un nuevo buque de guerra "de fabricación nacional" equipado con lanzaderas de misiles, informó la prensa local. Al mismo tiempo, Rusia retrocedió en las intenciones de reprender duramente al país por la disputa nuclear.
El nuevo buque, bautizado "Sina", fue botado en el puerto de Anzali, en el mar Caspio, en presencia del ministro de Defensa, Ahmad Vahidi, y el almirante jefe de la Armada, Habibolah Sayari, detalló la agencia de noticias estudiantil Isna.

Las pruebas de misiles iraníes no deben ser utilizadas como pretexto para promover sanciones contra Teherán, declaró en tanto el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Riabkov, citado por la agencia Interfax.

"En la actual situación, de ninguna manera puede usarse ese hecho como un pretexto para promover el debate sobre la aplicación de sanciones", declaró Riabkov.

El viceministro, negociador ruso en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní, admitió sin embargo que esos ensayos de misiles daban "más argumentos a quienes abogan por sanciones suplementarias".

Bajo un clima de aparente desafío, representantes iraníes y de Alemania más los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU -EEUU, Francia, China, el Reino Unido y Rusia- se sentarán a una misma mesa en Suiza para tratar de retomar el diálogo nuclear.

Comentá la nota