El miedo a la gripe porcina deja a Rosario sin vacunas antigripales

El miedo a la gripe A, también conocida como gripe porcina, disparó las ventas de la vacuna antigripal y dejó a las farmacias y hasta las droguerías de la ciudad sin stock. Lo paradójico es que la Organización Mundial de la Salud advierte claramente que "no hay ninguna vacuna para prevenir el actual virus de la gripe A (H1N1)", es decir, inocularse no es un salvoconducto para no padecer gripe porcina (ver aparte).
El viernes pasado se acabaron las dosis en los hospitales. No obstante, la directora de Promoción y Protección de la Salud de la provincia, Andrea Uboldi, intentó calmar los ánimos. Aseguró que ayer entregarían 880 dosis para toda la provincia y que en 48 horas se recibirían tres mil para Rosario.

De a veinte. Pese al anuncio, en los servicios de vacunación consultados por La Capital aseguraron que las dosis "llegan de a veinte y no alcanza ni para dos días". En el Hospital de Niños Víctor J. Vilela ni siquiera pudieron inocular al personal, y en el Centenario sólo se pudo aplicar a la mitad de los empleados. En el Pami, en tanto, ayer sólo quedaban dosis para los geriátricos y enfermos con internación domiciliaria.

La falta de dosis también fue confirmada por la Cámara de Farmacias de Santa Fe y las droguerías de la ciudad. Es más, en las farmacias consultadas por este diario la respuesta fue siempre la misma: "No hay más vacunas contra la gripe".

"Las ventas se dispararon hasta agotar el stock por el pánico a la gripe porcina", explicó un empleado de la farmacia El Aguila. La vacuna cuesta cerca de 80 pesos, un gasto que nadie se quiso ahorrar motivada por el miedo y el evidente desconocimiento (ver aparte).

En los hospitales. Integrantes del servicio de vacunación del Vilela confirmaron ayer que en ese efector no había más dosis de vacunas antigripales.

Una situación similar se vivió en el Hospital Centenario, donde sólo se inoculó a la mitad del personal y ayer quedaban cuatro vacunas. "No nos están mandando dosis", señaló una empleada cansada de tener que repetir esa frase cuando la gente pedía ese medicamento. "Antes de venir llame por teléfono, porque no sabemos si vamos a poder vacunar", recomendó.

No alcanzaron. Uboldi, en tanto, indicó que la semana pasada "se distribuyeron 17.512 vacunas", que evidentemente no cubrieron la demanda. La funcionaria advirtió que este año se disparó la solicitud de dosis y recordó que el año pasado "se tuvo que desechar el 40% de las dosis disponibles porque no se usaron".

Claro que este año el panorama es diametralmente opuesto y adjudicó esta gran demanda a la desesperación de la gente por prevenirse de la gripe A. En este punto fue taxativa al subrayar: "La vacuna antigripal no protege de la gripe A".

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