Michetti: "Soy parte inseparable de Macri"

La funcionaria dice que trabaja junto al Poder Ejecutivo y no para "tocar la campanita" en la Legislatura; autocrítica por lo sucedido
"Yo siempre dije que iba a gobernar al lado de Mauricio; esa fue la promesa de campaña. La gente votó una fórmula de la que me ve parte; no me quería en la Legislatura. Nosotros definimos un diseño de gobierno en el que la conducción de la Legislatura quedó a cargo del vicepresidente 1° y en el que la vicejefa de gobierno tiene funciones ejecutivas, que no son pocas ni son simples."

Así comienza Gabriela Michetti a explicar por qué, en el año transcurrido desde su asunción como vicejefa de gobierno, fueron escasas las veces que presidió las sesiones del Poder Legislativo porteño, circunstancia por la que esta semana fue blanco de severas críticas de la oposición, durante la crisis parlamentaria en la ciudad por los votos dobles.

Sobre las irregularidades en las que incurrieron dos diputados de la bancada de Pro, Oscar Moscariello y Silvia Majdalani, la vicejefa consideró que estuvo mal. Y agregó: "Más allá de que hay una flexibilización general de las conductas, a nosotros no nos debería haber pasado como políticos de Pro".

-¿Ha reflexionado sobre los reclamos de que no preside las sesiones, como lo indica la Constitución de la ciudad de Buenos Aires?

-Yo tengo una serenidad de espíritu muy clara. Con Mauricio y nuestro equipos, decidimos un diseño de gobierno que representara lo que la gente votó.

-¿La gente no la quería en la Legislatura?

-La gente votó una fórmula de la que me ve parte importante. Cada vez que me preguntaban si iban a "tocar la campanita" en la Legislatura, a cumplir una función demasiado formal, dije que no, que iba a gobernar al lado de Mauricio. Definimos que yo iba a asumir funciones ejecutivas y enviamos una reforma de la ley de ministerios que lo especifica. Todos los bloques de la oposición la respaldaron.

-¿Con eso quiere decir que no pueden hacerse los sorprendidos e indignados con su ausencia?

-Me parece que los reclamos fueron chicanas. Todo lo que hice fue acorde con la Constitución y con las leyes. Honré las instituciones aportando el tiempo y la oportunidad de dar donde más puedo aportar: al lado de Mauricio. Si hiciera caso a la oposición, sólo iría el jueves a la tarde a la Legislatura a leer títulos, o sea, a someter a votación proyectos que no son míos y que no voy a votar, salvo en caso de empate. Después, volvería a casa y regresaría al jueves siguiente. Estaría cobrando un sueldo por tareas que puede desempeñar el vicepresidente 1° de la Legislatura.

-¿A qué atribuye la embestida opositora en su contra? ¿Quieren perjudicar su imagen porque se cree que va a ser candidata a legisladora en las próximas elecciones?

-Habría que preguntarles a ellos. Algunas son chicanas sin razón de ser, o que quieren generar un clima de campaña. Otros no conciben la oposición si no es a través de la destrucción de personas. Otros habrán encontrado que lo más fácil era pegarle a Michetti.

-Dijeron que no va a la Legislatura porque está haciendo campaña.

-No; definitivamente, no estoy en campaña. El espacio no ha definido que yo sea la candidata; sólo hubo conversaciones informales. Yo estoy muy contenta con mi tarea ejecutiva. Tengo a mi cargo la Subsecretaría de Derechos Humanos, la Comisión de Personas con Necesidades Especiales, el Programa del Bicentenario y el Consejo de Planeamiento Estratégico. También me ocupo de la Dirección de Asuntos Legislativos, por la que pasan miles de expedientes relacionados con la Legislatura. Además, voy a las reuniones de gabinete, tomo decisiones con Mauricio y controlo la gestión.

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-¿Prefiere seguir trabajando como vicejefa de gobierno?

-Sí.

-¿Qué opina de las irregularidades en las votaciones?

-No hubo "diputruchos" ni hubo una votación doble por compañeros que estaban ausentes. Pero estuvo mal. Todos tenemos que ser muy conscientes de que la responsabilidad que tenemos de reconstruir la confianza en las instituciones, los dirigentes y la política es terriblemente alta. La flexibilización de las conductas genera situaciones confusas en este marco de descreimiento. A nosotros no nos debería haber pasado como políticos de Pro.

-Usted fue cuatro años diputada. ¿Ya se sesionaba en ese clima?

-Hay una cultura, que también se registra en otros cuerpos legislativos, de cierto desorden: de conversar mientras un diputado expone; de levantarse de la banca; de que haya asesores entre los escaños. No es lo ideal. Estas cosas que pasaron nos tienen que servir.

-¿Se reunió con los diputados involucrados en el escándalo?

-No; se tomó la decisión de que debía resolverlo la Legislatura.

-¿Hubo recriminaciones a Diego Santilli, vicepresidente 1° de la Legislatura?

-No se trata de recriminar. Se trata de ver las correcciones de las conductas irregulares, de tomarse en serio las actitudes en el recinto. Es un problema general. Vamos a estar atentos a que se tomen las medidas necesarias. Santilli debe hacer frente a la instrumentación de los mecanismos institucionales que tiene previstos la Legislatura para evaluar la implicancia de estas conductas.

-¿Entonces seguirá sin ir a presidir las sesiones?

-No me planteo jamás conducir las sesiones. Podría ir, pero no como consecuencia de lo sucedido.

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-¿No consideró necesario ir a la sesión tan delicada de la semana que acaba de concluir, en la que precisamente se votaron proyectos tendientes a mejorar el sistema parlamentario para que este tipo de situaciones irregulares no se vuelvan a repetir?

-No lo consideré necesario. Estoy dedicada a otra cosa y siento que de esta manera es que honro las instituciones. Trabajo en cada una de las áreas que los bloques votaron para tener a mi cargo y acompañando el control de la gestión.

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