Michelle Obama: "Como todos, tenemos altibajos"

La primera dama habló con inusual franqueza de su intimidad
WASHINGTON.- Bueno, ya se sabe: el presidente Barack Obama no sólo tiene tembladerales en la Casa Blanca, sino, también, en su propia habitación: su esposa, Michelle, acaba de admitir altibajos en la relación matrimonial.

"Como todos", aclara la primera dama, que es, de paso, lo que suele decirse en estos casos. La historia promete ser de las más leídas de la revista del próximo domingo de The New York Times , a la que Michelle le concedió la revelación.

Es el primer reconocimiento formal de diferencias dentro de un matrimonio que, más allá de los rumores que nunca faltan, da señales de ser firme como una roca.

Curiosamente, el anticipo de la entrevista aparece casi al mismo tiempo en que, en una nota con la revista Glamour , la primera dama elegida "Mujer del Año" por la publicación, da consejos, muy en onda "de mujer a mujer", sobre cómo debe ser la relación ideal con un novio.

"Debes estar con una persona si te sientes bien todo el tiempo con ella", dice Michelle. Evidentemente, sacó el consejo del recuerdo de aquel tiempo previo al "como les ocurre a todos", al que hace alusión.

Más allá de las bromas, es evidente que la popularidad de la primera dama se afianza. Recientes sondeos le dieron mejor puntaje, incluso, que a su marido. Algo que, en estos días, no es tan difícil, ya que Obama está en plena etapa de convencimiento de sus proyectos.

Al explicar su decisión de elegir a Michelle como "Mujer del Año", la editora de la publicación, Cindi Leive, dijo que la primera dama está en la tapa "no porque sea un ícono de estilo y moda, sino porque es una mujer apasionada por la protección y el cuidado a los niños y su apoyo a la políticas de empleo a las jóvenes".

"Altibajos sufrimos todos", dijo Michelle a la revista dominical del New York Times al referirse al estado de su relación matrimonial.

En coincidencia con el juicio generalizado en esta ciudad, la periodista que entrevistó a la pareja presidencial, Jody Kantor, señaló que los Obama "claramente prefieren pensarse como inalterables luego de la elección para la Casa Blanca".

"Los puntos de fuerza y los desafíos de nuestro matrimonio no cambian porque hayamos cambiado de domicilio", dijo Michelle al diario.

La unión de la "Primera Familia" cambió y no solamente como consecuencia de circunstancias externas como "la ciudad diferente, las medidas de seguridad, el staff y la casa", explicó Kantor.

En el tenis, imbatible

El fin de semana pasado, por medio de una videoconferencia, Michelle ya había revelado otras intimidades en el popular show de televisión del presentador Jay Leno.

"Es perfecto", dijo, al ser interrogada sobre los defectos de su marido. Pero reconoció que "llega a ser muy molesto" cuando juegan al tenis, porque él siempre gana.

Leno también le preguntó de qué habla con Barack después de un importante discurso presidencial. Y ella le arrancó una carcajada a la audiencia al responder: "Habitualmente le pregunto si se ha acordado de sacar la basura".

La tapa de la revista que se publicará el domingo muestra a Barack Obama y su esposa parados en un escenario: "El primer matrimonio. Es moderno. Es de formidable estilo internacional. Y es una negociación continua", es el título sobreimpreso en la foto en blanco y negro.

Más allá de los elogios de la revista, analistas locales coinciden en que Michelle se ha convertido en uno de los activos de imagen que mejor cuida la Casa Blanca.

Su imagen ya inspiró un libro de moda, Mrs O: The Face of Fashion Democracy , que se publicó ayer y revisa cronológicamente todos los atuendos que la primera dama ha usado. Además, días atrás se lanzó su muñeca, de unos 15 centímetros, que puede conseguirse por 12,99 dólares.

La primera dama cuenta con su propia oficina dentro de la Casa Blanca y personal específico. Desde sembrar una huerta hasta pasear el perro, pasando por obligar a sus hijas a hacer las camas todos los días, Michelle asegura que intenta tratar de comportarse como una persona normal.

Si eso es posible dentro de la Casa Blanca. La más reciente aparición de la familia que pretende ser "como cualquier otra" fue hace pocos días, cuando el matrimonio presidencial acudió a una reunión de padres en el colegio de sus hijas, Malia y Sasha. Ayer, las tres Obama se vacunaron contra la gripe A, como cualquier otra familia americana.

La semana pasada, en cambio, se la pudo ver en una no tan normal actividad en la Casa Blanca. La primera dama logró hacer girar 142 veces un aro de hula hula ante la atenta mirada de las cámaras, en un intento por desalentar el sedentarismo en los niños que pasan horas atrapados por las nuevas tecnologías.

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