Micheletti sube la tensión con Venezuela

Expulsó al personal de la embajada de Caracas en Tegucigalpa, que se niega a partir; nuevas advertencias de la Casa Blanca y de la UE
TEGUCIGALPA.? El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, abrió ayer un nuevo frente de conflicto al ordenar la expulsión de todo el personal de la embajada de Venezuela, mientras seguía ignorando las presiones de Estados Unidos y Europa para reinstaurar en el poder al mandatario destituido, Manuel Zelaya.

En tanto, centenares de hondureños volvieron a marchar ayer en Tegucigalpa para exigir el retorno de Zelaya, que desde Managua reiteró ayer que planeaba regresar al país en los próximos días, por vía aérea, terrestre o marítima.

En una carta enviada por la vicecanciller de facto, Martha Lorena Casco, al embajador de Venezuela, Armando Laguna, el gobierno de Micheletti exigió "el retiro dentro del plazo de 72 horas del personal diplomático, administrativo, técnico y de servicio de la misión diplomática en Venezuela", informó la cancillería hondureña. "Eso significa una ruptura de relaciones", puntualizó el ministro de la Presidencia, Rafael Pineda.

Venezuela, al igual que el resto de la comunidad internacional, no ha reconocido al gobierno de facto de Micheletti, y el presidente Hugo Chávez es el principal aliado de Zelaya.

La cancillería hondureña argumentó haber tomado esta decisión a raíz de las "amenazas del uso de la fuerza, la intromisión en los asuntos internos, así como la falta de respeto a la integridad territorial" por parte de las autoridades venezolanas en la crisis hondureña.

A su vez, la cancillería informó que estaba "retirando todo el personal de la embajada de Honduras en Caracas". Sin embargo, el personal de la embajada de Caracas en Honduras se negó a acatar la orden. "Nuestra única relación es con el gobierno del presidente Manuel Zelaya. Seguimos trabajando normalmente", dijo el encargado de negocios de la embajada venezolana, Ariel Vargas.

Desde que Zelaya fue derrocado, el 28 de junio, Chávez ha sido su aliado internacional más activo: le prestó el avión para su fallido regreso a Tegucigalpa y llamó al ejército hondureño a rebelarse contra el gobierno de facto de Micheletti (al que se refería como "Gorileti").

Chávez declaró ayer que el golpe de Honduras no fue sólo un ataque contra Zelaya, sino "contra Venezuela y la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA)".

Según la agencia estatal de noticias venezolana, la medida se habría ampliado a todas las delegaciones diplomáticas de los países miembros del ALBA, el bloque de países izquierdistas liderado por Chávez que incluye a Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y la propia Honduras.

De este modo, el gobierno de facto abrió otro frente con la comunidad internacional, después de rechazar las presiones de Estados Unidos y la Unión Europea para aceptar el regreso de Zelaya.

El Departamento de Estado norteamericano reiteró ayer su apoyo a la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, y afirmó que "este es el momento" para resolver la crisis en Honduras. Uno de los voceros señaló que, para Washington, los buenos oficios del presidente costarricense representan "el mejor" camino para un "restablecimiento del orden constitucional" en Honduras. "Queremos ver que eso suceda ahora", agregó el vocero.

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, había llamado el domingo a Micheletti para recordarle el "impacto significativo en términos de ayuda" que sufriría Honduras si no aceptaba la propuesta de Arias, que incluye la restitución de Zelaya.

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, se sumó a la presión de Estados Unidos e insistió en que la negociación es la única salida "pacífica" de la crisis.

La Unión Europea (UE) también endureció su postura y anunció que estudia imponer nuevas sanciones al gobierno de Micheletti. "Hasta que se encuentre una solución negociada, la UE seguirá restringiendo los contactos a nivel político con los representantes del gobierno de facto", subrayó en un comunicado la presidencia sueca del bloque regional, que el lunes pasado anunció la suspensión de 92 millones de dólares en ayuda directa.

Zelaya, por su parte, reiteró ayer que planea regresar a Honduras con un grupo de seguidores que agrupará en El Salvador, Guatemala y Nicaragua, a partir de mañana, cuando se cumpla el plazo de 72 horas que había solicitado Arias tras el fracaso de la segunda ronda de negociaciones en Costa Rica. el domingo pasado.

"Yo tengo frontera con El Salvador, tengo frontera con Guatemala y con Nicaragua. La vía puede ser aérea, terrestre o marítima, el momento está abierto a partir del día jueves, cuando terminan las 72 horas que pidió el mediador", dijo desde Nicaragua.

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