Mezzapelle cierra un año "inolvidable" para los empleados de Comercio

En una extensa charla con LA CAPITAL, el secretario general del sindicato de Empleados de Comercio, pedro Mezzapelle, calificó como "inolvidable" para el gremio el año que se va, al tiempo que expresó la necesidad de que en el país, se "ponga el acento en hacer todo lo posible por aumentar las fuentes de trabajo".
"Terminamos un año que será inolvidable". Pedro Mezzapelle, titular de los empleados de Comercio de Mar del Plaza Zona Atlántica, resume así la primera respuesta a la inquietud que le traduce el periodista, acerca de cómo ha sido el tránsito por el 2009 para la entidad que dirige desde hace muchos años. Y añade, para no dejar dudas: "Si algo faltaba para establecer una vez más que hemos transitado por largos años en el camino de la corrección, fue el acto eleccionario donde miles de compañeros plebiscitaron la lista de Unidad Mercantil, proyectándose hacia un nuevo mandato por otros cuatro años, el que iniciamos el 30 de diciembre hasta la misma fecha de 2013". El siguiente es un resumen del diálogo mantenido con LA CAPITAL

-¿Cuál es la realidad del gremio hoy?

-La mejor, pero eso es así dado que no nos hemos quedado en el hoy, como señala en la pregunta. Vivimos el hoy, recordamos el pasado y mantenemos un ritmo de propuestas y realizaciones que confirmaron lo que votaron nuestros compañeros. Ese es el futuro.

-¿Cómo se inserta el sindicato en el sudeste bonaerense?

-Sentimos que somos el referente sindical más mencionado, más solicitado y eso, con el respeto por todos los gremios, nos marca el rumbo que mantenemos diariamente.

-¿Cuándo habilitarán la ampliación de la sede central?

-En poco tiempo. Lamentablemente el proceso electoral que tuvimos que desarrollar, nos hizo cambiar algunos planes. Pero superado eso, estimo que no más allá de mediados del año próximo estaremos conformando una sede social impresionante con el frente actual por Independencia, el contrafrente por Salta, el Centro de Jubilados y Pensionados en Salta casi Belgrano, AMEC, nuestra mutual, en Salta y Belgrano y Osecac, nuestra obra social en Belgrano entre Salta y Jujuy, conformando el que podríamos definir como barrio de los empleados de comercio. Además, cabe recordarlo, contamos con las instalaciones del club en Leguizamón y Falucho. Ocho manzanas con canchas de fútbol, básquetbol, volley, sectores de esparcimiento, piletas de natación, quinchos para 200 personas, un salón de usos múltiples para quinientas personas, la casa del jubilado, profusa arboleda y alrededor de 200 fogones y una amplia batería de sanitarios.

-¿Cómo se atiende al afiliado aquí y en la zona?

-El gremio tiene su sede central ya mencionada, más dos delegaciones en nuestra ciudad y también delegaciones desde el municipio urbano de La Costa hasta Miramar, Otamendi, Mechongué y Coronel Vidal. La variedad de servicios van desde la atención médica y el respaldo legal, a la impresionante oferta de la Secretaría de Educación con más de 100 cursos con títulos oficiales y salida laboral, oferta a la que se sumará en breve el Instituto Tecnológico. Turismo, deportes. Una farmacia sindical que es modelo dentro de las de su tipo, y el asesoramiento permanente que puedan necesitar nuestros compañeros.

-¿Con cuánta gente se desarrolla esta cobertura?

-Al margen del cuerpo de profesionales, entre funcionarios, asesores, docentes y personal para todos los servicios, contamos con más de 200 empleados, que son también mercantiles, y naturalmente, nuestros compañeros. Aunque no me gusta la comparación, superamos con este movimiento largamente a muchas pequeñas y medianas empresas y nos emparentamos con otras grandes. Y contar con todos estos hombres y mujeres en relación de dependencia también acredita la excelencia de nuestra administración, que es el trasunto del respeto que tenemos en el manejo de los recursos que surgen del aporte de nuestros compañeros. Y un balance de ello es que los balances siempre son aprobados por unanimidad dado que todos los mercantiles saben qué hacemos con nuestras finanzas.

-¿Cómo compatibiliza su gestión como secretario general del sindicato y su labor como director nacional de Osecac?

-Con una absoluta dedicación y un entramado de horas, días semanas y meses de todo lo cual puede dar cuenta mi familia. Me reparto entre la obra social y el gremio, porque me lo permite una dinámica que he incorporado a mi vida hace muchos años. En Mar del Plata dirijo el gremio que tiene una cantidad de afiliados superior a las 30 mil personas. Y en el país participo del directorio que encabeza el compañero Armando Cavalieri, que hoy muestra que Osecac tiene más de 2.100.000 afiliados, una cifra que mueve al asombro.

-También Osecac sigue en expansión de acuerdo a los números que se han conocido...

-En Buenos Aires estamos terminando, en Bartolomé Mitre 1955, pleno corazón del barrio Congreso, una clínica que será orgullo para todos los mercantiles del país, con tres subsuelos y siete pisos. Tendrá 200 camas de alta tecnología, cuarenta de ellas destinadas al área de terapia, ocho quirófanos de alta tecnología, una capacidad de atención de 600 pacientes ambulatorios por día y todos los niveles requeribles por el enfermo y sus familiares.

-¿Qué pasará con el trabajador del interior que necesite ir allí?

-Nuestros afiliados tendrán la posibilidad de ser trasladados a Buenos Aires desde su lugar de origen con pasaje, hotelería, comida y por supuesto la intervención quirúrgica en forma gratuita. La hotelería la cubriremos con un hotel que la Federación de Empleados de Comercio inaugurará en las próximas semanas, a una cuadra y media de la clínica.

Un hotel para que vivan los jubilados

-En algún momento, antes de las elecciones, usted habló de incorporar un hotel para residencia de jubilados del gremio que estén solos o no puedan atender un alquiler.

-Es cierto. Iniciamos el 2010 con la búsqueda de un hotel céntrico, de alrededor de 60 ó 70 habitaciones con baño privado y dependencias, para hombres y mujeres que dieron su vida activa por la ciudad, a través de su trabajo y que hoy, por circunstancias de la vida, padecen por la falta de vivienda o penan por no poder cubrir los alquileres. Mi deseo es que en ese hotel puedan vivir con un régimen que estamos estudiando, donde tomaremos en cuenta todas las alternativas de vida. No como geriátrico, sino como una residencia donde cada cual haga su vida, pero en un marco de confort que se merecen los que tanto hicieron por el gremio.

-Muchas veces se ha especulado con su probable paso a la política partidaria. ¿Por qué no ha incursionado, teniendo en cuenta que tuvo varios ofrecimientos en ese sentido?

-Porque he asumido desde siempre que soy sindicalista. No desdeño, ni mucho menos, el quehacer político. Es más, hago política desde el sindicato pero con absoluto pluralismo, de lo que da cuenta a las claras la integración de la lista Unidad, donde no hay un pensamiento unívoco, sino que, por el contrario, los hombres y mujeres que allí estamos tenemos una variada corriente de pensamiento en esa materia. Pero dentro del gremio, y cuando lo representamos, somos empleados de comercio y nada ni nadie nos saca de esa posición, que es la que nos llevó a obtener un respaldo de más del 75% de los votos emitidos en las elecciones del 31 de julio. Tuvimos 3.033 votos sobre 4.430 sufragios válidos, lo que habla a las claras de lo que fue la propuesta que pusimos a consideración de nuestros compañeros.

-¿Cuál es su visión general sobre el año que se inicia?

-Lo veo con preocupación. El Gobierno tendrá que enmendar algunos errores de su gestión, pero la oposición tendrá que articular un discurso que sea creíble. Las urnas -como las de nuestro sindicato-, dieron un mensaje que no admite dobles interpretaciones. Habrá que poner el acento en hacer todo lo posible por aumentar las fuentes de trabajo y que el empresariado tenga presente lo que hacen los obreros y empleados. La masa salarial debe estar actualizada. Los salarios deben dejar de estar deprimidos, porque el trabajador, cuando obtiene una mejora, la vuelca inmediatamente en el medio que se desenvuelve y mueva rápidamente la rueda de la economía. Me preocupa la inseguridad, pero no soy tremendista, aunque quiero que se instrumente una política coherente, con una justicia que responda a las expectativas de la ciudadanía. Mejor educación, mejor calidad asistencial y la creación de fuentes de trabajo serias y concretas. Nuestro gremio combate permanentemente el trabajo en negro, la explotación de los menores y el abuso contra muchas compañeras a las que por su condición de mujer, muchos tienden a avasallar. Como les digo, estoy preocupado pero esperanzado. Y volviendo al comienzo de este diálogo, creo, sin dudas, que terminamos un año que será inolvidable.

"Este gremio es a todo o nada"

A pocas horas de terminar las elecciones del sindicato, Mezzapelle expresó en LA CAPITAL que "este gremio es a todo o nada. El que gana conduce y el que pierde no tiene otra posibilidad".

--Mezzapelle, ¿no fueron muy fuertes sus palabras de ese día, o las dijo al calor de un resultado que era reciente?

--No. Fueron el trasunto de un dirigente que dio, da y dará todo por la unidad del gremio. Quienes nos enfrentaron años atrás siendo opositores, fueron convocados para hacer la unidad del gremio. Participaron junto a nosotros en varios períodos y este año se hicieron opositores, olvidando que con su firma y su gestión respaldaron todos y cada uno de nuestros actos. En consecuencia el mensaje, que quizá pudo ser mal entendido, era precisamente para ellos. La gente nos dio un aval de más del 75 por ciento y conducimos otros cuatro años más. Y a los que perdieron no les quedó ninguna otra posibilidad.

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