México triplica la cantidad de policías en Michoacán para frenar al narcotráfico

El gobierno también envió helicópteros y blindados, en medio de una guerra feroz.
Ante la oleada de ataques de los últimos días, el gobierno mexicano respondió enviando mil efectivos más -había sólo 300- al estado de Michoacán, epicentro de la "guerra" que libran policías y militares contra el Cártel de La Familia. Además de estos hombres el ejecutivo de Felipe Calderón incluyó camiones blindados y helicópteros Black Haw que patrullarán por aire y tierra los municipios de Lázaro Cárdenas, Apatzingán y la turística Pátzcuaro, tres de las ciudades más castigadas tras la última embestida criminal y que ha dejado hasta el momento 19 muertos, en este pequeño estado del noroeste del país.

Paralelamente la policía mexicana anunció la captura de Javier Sotelo, alias El Pancho, un muchacho de 18 años a quien atribuyen ser uno de los jefes regionales de la organización. Sin embargo, más allá de su papel en el cártel su importancia radica en que es sobrino de Servando Gómez, alias La Tuta, convertido en portavoz de La Familia y número tres de la organización criminal que ha puesto contra las cuerdas a la policía y el ejército.

Con su captura y el envío de nuevos efectivos las autoridades mexicanas, explican en voz baja, buscan tomar la iniciativa en su pulso contra La Familia. El ejecutivo de Calderón parecía así responder a la portada publicada el miércoles por el diario Reforma y que incluía la palabra "repliegue" en grandes caracteres. Sobre este titular el diario publicó una gran foto de un grupo de policías de chaleco antibala, casco y fusil a la espalda, cargando sus maleta de ruedas antes de subirse al helicóptero en el que huían de la zona.

Mientras se anunciaba la llegada de más hombres a Michoacán, el gobierno mexicano respondía también que "no dialogará, ni pactará ni negociará con criminales". De forma contundente y por boca de su Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, contestaba así a la propuesta de "dialogo" que La Familia había lanzado horas antes desde un programa de televisión

El ministro destacó que su gobierno "combate por igual a todos los grupos criminales, con la convicción de que no existe para sus integrantes más alternativa que el sometimiento a la ley", expresó. "No cederemos jamás al chantaje. Las organizaciones criminales deben tener claro que la ofensiva del Estado va a continuar y que la violencia entre ellas sólo se terminará cuando se sometan a la autoridad", advirtió el ministro.

Poco antes, y en un hecho inédito en la historia del crimen organizado, el supuesto capo, que se identificó como La Tuta y líder de La Familia, ofreció un "pacto" a Calderón a través de una llamada telefónica al programa "Voz y solución" que fue emitida en directo.

La Tuta, uno de los tipos más buscados del país, expresó su respeto al mandatario y al Ejército, aunque no así a la policía. "Esto nunca se va a acabar. Queremos llegar a un consenso. Queremos llegar a un pacto nacional. No sé de qué manera, pero tenemos que lograrlo, tenemos que ponernos las pilas. Y mi mensaje para el Presidente es que lo respetamos, lo admiramos y que sabemos que su labor es grande y que no va en contra de todo el mundo. Pero que las personas no lo engañen", dijo.

El líder de cártel se refería de esta forma a Genaro García Luna, Ministro de Seguridad, y de quien dijo está vinculado a bandas que hoy disputan territorios a su cártel, especialmente los Beltrán Leyva y "Los Zetas", motivo por el cual, precisó, su grupo se ha centrado los ataques contra la Policía Federal. "Nosotros lo que queremos es paz y tranquilidad. Sabemos que somos un mal necesario; pero, si no estamos nosotros, entiéndanlo por favor, nunca van a poder acabar", dijo antes de despedirse y después de muchos minutos al aire.

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