México suspendió de forma temporal la importación de peras y manzanas

Se objetó parcialmente el Sistema de Mitigación de Riesgo (SMR). Queda una segunda opción, que es la de realizar cuarentena en frío en origen.
La medida dictada por el servicio de sanidad de México (Senasica), que suspendió en forma temporal la importación de fruta fresca de Argentina, encendió una luz en el sector exportador de la región y en los organismos oficiales, y todo depende de las gestiones que se prevén realizar en los próximos días en el país azteca.

El viernes de la semana próxima una delegación de técnicos del Senasa y de Cancillería viajará a México para reunirse con sus pares de ese país, y allí avanzar en el acuerdo que permite reestablecer las exportaciones de peras y manzanas a esa plaza.

Como se sabe, en las últimas horas el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) suspendió las importaciones de fruta en general y en concreto de peras y manzanas. El motivo de la decisión fue –según se indicó- que ese país aún no había aprobado las modificaciones del Sistemas de Mitigación de Riesgo (SMR), que se venían estudiando entre el Senasa y el Senasica para el protocolo de exportación.

México pone el acento en los productos que pueden ser hospederos de la plaga Grafolita Molesta (que ataca mayormente a duraznos, pelones, ciruelos y damascos).

En menor medida, la pera y la manzana son productos que pueden ser afectados por esa plaga., pero, como se explicó desde el Senasa, la región no ha mostrado en los últimos años niveles de presencia de esa plaga.

Oscar Rolo, coordinador de Protección Vegetal de la sede regional del Senasa, explicó que durante el año pasado se trabajó junto a los técnicos de México analizando varios aspectos del protocolo de exportación de frutas, el que rige desde el año 2000.

Al parecer, aún restaban aprobar algunas de las medidas que se intentaban introducir en el mencionado protocolo.

El técnico confirmó que se espera la reunión entre los servicios de sanidad de ambos países, oportunidad en que la región demostrará técnicamente que no existe riesgo de presencia de la plaga en la fruta que se exporta a México.

“Una ventana”

Aclaró que la reciente resolución de ese país se da en un momento en que aún existe un margen, “una ventana”, dijo Rolo, teniendo en cuenta que la región recién comienza a destinar peras y manzanas a la plaza azteca desde abril.

De acuerdo con las cifras del año pasado, se exportaron a México 7.726 toneladas de peras en mayor medida y manzanas, siendo 6.960 provenientes de Río Negro y 766 de Neuquén.

La oferta de fruta regional a ese mercado está compuesta en orden por peras D’anjou, Packhams Triumph, y manzanas Gala, seguido por una porción minoritaria de peras William’s.

Las exportaciones a México generaron –durante la temporada 2008- 5.820.000 dólares, y para esta temporada, se estimó un volumen a exportar a la plaza azteca del orden de los 500.000 bultos.

En un procedimiento similar al que rige por parte de otros mercados, el SMR implica que los productores y exportadores que tienen como destino México debían cumplir una serie de requisitos de control de plagas como la Grafolita.

La empresa que deseara exportar a la plaza azteca debe inscribirse e identificar los lotes de fruta con destino a ese país. En forma posterior, esos lotes son inspeccionados por técnicos de México con lo que, de no encontrar presencia de la plaga, los embarques son autorizados.

No obstante, queda una segunda opción que es la exportación bajo el sistema cuarentenario, lo que implica que la fruta que se quiere destinar a ese mercado debe pasar 40-42 días en frío (a 0 grado) en origen para contrarrestar la presencia de la plaga en la fruta.

La misión a tierra azteca

General Roca > La delegación del Senasa y de Cancillería que viajará a México el 20 de marzo para destrabar la suspensión que impuso ayer ese país para la importación de fruta argentina, buscará demostrar que la zona no ofrece riesgo de presencia de Grafolita.

Para ello, se apoyará en todas las medidas preventivas y -eventualmente- correctivas que se realizaron durante el proceso de desarrollo del cultivo de peras y manzanas.

Oscar Rolo, del Senasa, explicó que uno de los problemas que se objeta es la demora en una semana o 10 días en la colocación en los montes frutales de las trampas de monitoreo. Este retraso surgió porque las trampas de monitoreo que se utilizan para detectar la presencia de plaga no habrían estado en tiempo en el mercado. Cuando se colocaron -agregó Rolo- se consultó al INTA además de las consideraciones que realizaron los propios técnicos del Senasa y se decidió colocarlas. Al parecer, esta demora no le terminó de cerrar a los inspectores mexicanos ante la posibilidad de que hubiera riesgo de presencia de la plaga.

Eso es lo que intentará demostrar la comitiva de la región en México.

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