México: el huracán Jimena se debilitó, pero dejó un muerto

La tormenta tropical Jimena se debilitaba el jueves en el noroeste de México tras golpear como huracán con fuertes vientos y lluvias a la península de Baja California, donde causó la muerte de al menos una persona, además de daños.
Jimena, que se degradó a tormenta tropical la noche del miércoles luego de haber alcanzado hace unos días la extremadamente peligrosa categoría 4, seguía sin embargo causando lluvias en la parte central de la península.

El jueves fue hallado el cuerpo de un hombre que murió ahogado por la crecida de un arroyo que lo alcanzó en su casa en un pueblo de la alcaldía de Mulegé, localizado entre dos cerros, en el estado de Baja California Sur.

"Era una persona mayor de 74 años. Estaba solo en su casa y se ahogó", dijo el presidente municipal de Mulegé, José Manuel Murillo, en una entrevista telefónica.

En algunos poblados de la alcaldía había automóviles amontonados unos sobre otros entre lodo, agregó.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de México alertó a estados del noroeste del país -Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Chihuahua- por lluvias que podrían ser torrenciales o deslaves en zonas montañosas.

En el puerto de San Carlos, en la costa oeste de la península, residentes recogían escombros en las calles e intentaban reconstruir sus viviendas de madera o láminas que se vinieron abajo.

De acuerdo con pronósticos del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH), Jimena volvería a entrar a tierra sobre la península para luego degradarse a depresión tropical el jueves o el viernes temprano.

La tormenta se ubicaba sobre aguas del Golfo de California a unos 65 kilómetros de Santa Rosalía y se dirigía lentamente al norte-noroeste con vientos de 65 kilómetros por hora (kph), dijo el CNH en un reporte.

En algunas localidades de Baja California Sur, el paso de Jimena -que ingresó a tierra con vientos de 145 kph como huracán categoría 1- dejó inundaciones y causó la caída de viviendas, bodegas, árboles y postes de luz y telégrafos. Decenas de miles de personas se quedaron si energía eléctrica.

Algunos poblados estaban incomunicados por daños en carreteras y caminos. Más de 11,000 personas fueron evacuadas en refugios.

Jimena empapó también el exclusivo balneario de Los Cabos y obligó a turistas a refugiarse en hoteles, pero no se reportaron daños serios.

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