El metro bolivariano de Chávez será rojo rojito.

El presidente ordenó replantear el proyecto de ampliación de la línea 5 porque "beneficia a la oligarquía". El nuevo trazado elimina dos estaciones.
El metro "bolivariano" no es para "oligarcas". Éste es el espíritu que impulsa las obras de ampliación de una red que desde 1983 es el orgullo de los venezolanos que viven en Caracas y que por decisión del gobierno de Hugo Chávez serán "replanteadas" para evitar estaciones en los barrios ricos de la capital. La línea 5 de subterráneo, que aportará 7,5 kilómetros de vías para unos 250 mil usuarios, tendrá dos paradas menos "que no benefician a nadie", según el argumento del presidente de la empresa estatal, Claudio Farías. "Ésa es una línea que beneficia a la oligarquía y por eso estamos cambiando el proyecto", advirtió.

Atestada de autos que pagan poco más de un dólar por llenar el tanque, la ciudad de Caracas es una pesadilla para quienes pretenden transitarla con celeridad por su superficie. Casi dos millones de personas utilizan cada día una amplia red de subterráneos que cuenta con estaciones modernas y vagones con aire acondicionado. Tres líneas suman 44 estaciones en 54,2 kilómetros de vías, dos más que el subte que recorre Buenos Aires, pese a tener una desventaja de 70 años. El gobierno de Chávez lanzó en 2007 un plan de ampliación del metro, que incluirá la construcción de las nuevas líneas 5 y 6.

El debate se abrió con la ubicación de las estaciones de la línea 5, para la que el gobierno destinará 1.100 millones de dólares. El trayecto recorrerá la ciudad de este a oeste, de barrios pobres a barrios ricos, como Las Mercedes, Chacao y Altamira, bastiones de la derecha conservadora.

El gobierno tiene previsto quitar al menos dos de las cinco estaciones planificadas para la primera etapa de ampliación. "Las Mercedes, hermano, tiene dos estaciones en la propuesta, cuando todo el mundo que va a Las Mercedes va en su carro a los restaurantes", se quejó Farías.

Las Mercedes combina casas lujosas con grandes shopping. Es también el nodo de la movida nocturna caraqueña, con decenas de bares, restaurantes y discotecas. El proyecto original de la línea 5 tenía previsto en esa zona dos estaciones, una con el nombre de la comuna y otra que debía llamarse Bello Campo. "La estación Bello Campo... ¿a quién beneficia esa estación cuando tiene al lado Chacao y Altamira? Nosotros estamos planteando que esa estación sea eliminada. Esa estación no beneficiaría a nadie, en lo absoluto. Ya se hizo el estudio", agregó Farías.

La eliminación de estaciones tendrá además un beneficio económico que el Ejecutivo no puede despreciar. El propio Farías reconoció la semana pasada que el Metro de Caracas tiene "un déficit anual de 290 millones bolívares" (equivalentes a unos 140 millones de dólares) y la orden de Chávez ha sido la de no aumentar la tarifa. Para financiar las obras de ampliación, el venezolano pidió un préstamo a Lula da Silva de 732 millones de dólares que garantizará con las reservas de petróleo venezolano. Después de todos estos esfuerzos oficiales, Chávez quiso dejar en claro que la nueva línea 5 será sólo para los pobres.

Señales en inglés para Globovisión

Las reiteradas amenazas de cierre que Hugo Chávez lanzó contra el canal Globovisión inquietaron a EE.UU., que ayer denunció las "acciones agresivas" de Caracas contra los medios de comunicación privados. El líder bolivariano contestó a las críticas norteamericanas de inmediato. En un alto de la VI Cumbre de Petrocaribe que se realiza en Venezuela, dijo que su gobierno fue "tolerante con la crítica y la ofensa" que recibe desde las pantallas opositoras. Horas antes había dado a la dirección de Globovisión una "última oportunidad" para que se "retracte" de sus supuestos ataques si quiere evitar el cierre definitivo. Este fin de semana, grupos antichavistas realizarán una colecta a favor de la cadena. Esperan reunir parte de los 2,3 millones de dólares que el gobierno le reclama en impuestos a la publicidad adeudados desde 2002, cuando Globovisión emitió mensajes de apoyo a un paro petrolero que duró más de dos meses. Para la dirección del canal, no se trató de "publicidades", sino de espacios gratuitos cedidos a "grupos civiles".

Lugo y Evo se inclinan por una "nueva integración" bilateral

A 74 años del fin de la Guerra del Chaco, los presidentes Fernando Lugo y Evo Morales se reunieron en la localidad Mariscal Estigarribia, donde los enfrentamientos "derramaron tanta sangre boliviana y paraguaya". Los mandatarios descartaron toda posibilidad de un nuevo conflicto bilateral, "porque la soberanía de nuestros pueblos no se verá nunca más amenazada por los intereses foráneos que nos enfrentaron en el pasado", en referencia a EE.UU y el Reino Unido.

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