Método Moyano: "Si esto sigue así, paramos todo"

Hugo Moyano y su hijo Pablo, del poderoso sindicato de los Camioneros, lo dicen sin vueltas cada vez que husmean un conflicto. "Si esto sigue así paramos todos, no hay distribución de alimentos, de caudales y de basura".
Los Moyano saben que el gremio de los camioneros no deja de acrecentar su poder de fuego. Desde la llegada de Néstor Kirchner al poder en 2003, duplicó su cantidad de afiliados y se está convirtiendo en una verdadera fortaleza.

El nuevo bloqueo realizado ayer por el gremio de los Camioneros a las plantas de distribución de diarios y revistas de Clarín y La Nación por un presunto reclamo de afiliados, se inscribe en una larga lista de acciones directas que ese sindicato lleva adelante para amedrentar y obtener resultados en el corto tiempo.

El método Moyano tiene ya una larga historia y un denominador común: son acciones directas en el lugar del conflicto – paros a la salida de un supermercado, bloqueo a una planta- y tienen el objetivo de arrinconar a la contraparte en la negociación.

Todo el entorno del camionero reconoce que su fuerte se basa en dos aspectos: el temor al Gobierno a que un gremio que, aún sin ser de los más numerosos, es estratégico por las áreas que controla, y el fuerte disciplinamiento interno que impuso Moyano con sus afiliados, a través de los insólitos beneficios que logró para ellos por su acalorada relación con el poder. "Los muchachos dan la vida por el ´Negro´", repiten en cada movilización.

Los bloqueos a la planta de Clarín y La Nación se inscriben ya en una larga puja que el camionero tiene en la lucha por quedarse con los afiliados de los distribuidores de diarios, revistas y afines. En noviembre del año pasado habían irrumpido en la planta durante varias horas, con un pelotón de militantes para obtener resultados. La intervención directa del ministerio de Trabajo logró encauzar el conflicto.

Como sea, el método de apriete le da resultados. Camioneros ya tiene estimativamente 150 mil afiliados, eso le permite tener cada vez más ingresos, y a su vez recibe onerosos beneficios del Gobierno como subsidios al trasporte y millonarios desembolsos por cursos de capacitación para los chóferes. Todo a cambio de la paz social.

Cuando Kirchner recién había llegado al poder, Moyano había obstruido el ingreso de mercaderías a un supermercado en provincia de Buenos Aires, porque quería quedarse con afiliados que pertenecían al gremio de su rival, el líder de Comercio Armando Cavalieri. "No importa si transportan alimentos o gomas de auto, todo lo que anda sobre ruedas es nuestro", repiten en su sindicato. Y ese slogan es el que ponen en la práctica cada día.

En 2005 irrumpieron en plantas distribuidoras de gaseosa y cervezas – uno de los pesos pesados en la propia interna de Camioneros es precisamente la rama Gaseosas que suele tener una activa participación en las movilizaciones-, y luego tuvieron cortes en empresas petroleras.

Moyano se acomoda a las circunstancias. Lo suyo es el tira y afloje. Con Néstor Kirchner tiene una relación privilegiada y con Cristina Kirchner la fue construyendo de a poco. Tiene para ofrecer paz social y desde el 2003 que se considera que el arreglo de Camioneros en paritarias es una cifra de referencia para otros gremios en la negociación salarial.

Pero incluso con este Gobierno el camionero tuvo altibajos. Apenas Cristina había llegado al poder, en un sorpresivo acto dijo: "Si no defiende los derechos de los trabajadores, estaremos en la vereda de enfrente".

Desde aquel día, entre el Gobierno y Moyano solo hubo caricias. El camionero movilizó y tuvo un rol activo en el conflicto con el campo, la ley de medios y siempre estuvo al servicio de este poder. Incluso este año su hijo Pablo llevó hasta el límite la negociación paritaria amenazando en tres ocasiones con un paro general y todo terminó en un previsible acuerdo.

Mientras avanza esta asfixiante presión, el camionero quiere salir del mote de sindicalista y ponerse el traje de candidato. Dice que la CGT es su trampolín para algo más grande y por eso ya tiene su propia corriente políticos sindical., Su sueño es ser gobernador bonaerense, la realidad es que su suerte esta atada a la de Kirchner y por eso husmea este tiempo para ver cómo sobrevivir políticamente más allá de 2011.

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