Metimos la tapa

A puro bloqueo, la Selección logró un triunfazo ante Serbia (3-1) en Formosa y se acerca al Final Six.
Shhhhh, que nadie nos despierte. Argentina, un equipo nuevito, está haciendo las cosas bárbaro como para meterse en el Final Six de la Liga Mundial en una zona complicadísima. Ayer, en Formosa, aprovechó que Serbia no trajo a sus figuras y clavó un 3-1 (25-22,27-25, 21-25 y 25-18) para afianzarse como segundo de la zona, a un punto de los balcánicos (tienen su plaza por ser sede del hexagonal). Si los surcoreanos se la complican a Francia (jugaban esta madrugada en Cheonan), el finde puede terminar dulce, sobre todo porque hoy hay revancha ante los balcánicos, a las 21, también en el Cincuentenario.

Confiando en el bloque, casi un arma impensable ante las torres rivales, Argentina se hizo fuerte en el inicio. Cinco gorros en ese parcial impusieron respeto. Y con el saque picante -otro ítem que daba negativo- se molestó la recepción y hasta se sumó directamente. Tanto que el parcial se cerró con un ace de Gustavo Scholtis.

En el siguiente, los europeos controlaron el marcador hasta cerca del final, cuando el armador Petkovic invadió campo argentino para darnos el primer set ball (24-23). En la tercera bocha de set, Nikic la pinchó y dejó a la Selección a un pasito.

Los visitantes remontaron en el tercero, con el zurdo Starovic a full (24 en todo el juego). En el cuarto, el servicio volvió a salir pesado (sumamos siete puntos por esa vía, tres de Gaby Arroyo), reapareció el bloqueo (15 en todo el match, cinco de ellos del Caño Spajic) y el Tanza Scholtis no perdonó (17 puntos) para que los tres puntos se quedaran en casa.

Comentá la nota