Metalúrgicos endurecen cortes sobre la ruta 9

Cerca de medio millar de trabajadores que se desempeñan en las industrias de la maquinaria agrícola llevaron a cabo cortes intermitentes de dos horas en la intersección de las rutas 9 y 15, en jurisdicción de Armstrong, en el departamento Belgrano. El propósito de la acción fue "defender las fuentes laborales cuya existencia peligra como consecuencia de la falta de ventas".
La medida de fuerza, que fue acompañada con la distribución de un volante a los eventuales conductores, se llevó adelante entre las 8 y las 20 de ayer. En esa franja horaria, las interrupciones fueron de dos horas cada treinta minutos. Voceros del grupo de obreros manifestaron que hoy iban a continuar con esa misma acción.

Los obreros expresaron que, como consecuencia de la caída de la actividad, están sufriendo drásticas reducciones de salarios, como así también disminuciones de las jornadas laborales, e incluso se contabilizaron algunos despidos en fábricas de la localidad.

"El 75 por ciento de la población depende de la industria de máquina e implementos agrícolas, hoy nos encontramos en medio de un conflicto pensando si mañana tendremos trabajo, pedimos a la presidenta que gobierne para todo el país", expresaba el texto que fue distribuido en la ruta 9.

El vocero de los obreros autoconvocados, Rubén Cicarelli, confió que la movilización de sus pares "fue una decisión espontánea de los trabajadores", y añadió que "no tiene el aval de la delegación Cañada de Gómez de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM)".

"Si hacemos esto es porque no confiamos de las negociaciones que dicen estar llevando a cabo altos dirigentes de la UOM con funcionarios del gobierno nacional, nosotros salimos a la ruta porque cuidamos las fuentes de trabajo", resaltó Cicarelli.

Apoyo parcial. Los cortes fueron acompañados por diversas asambleas. En esos ámbitos los trabajadores deliberaron sobre el papel de los empresarios en el reclamo. Algunos opinaron que "las fábricas deberían haber acompañado con un cierre total de actividades", cuestión que solamente ocurrió en unas pocas.

En esos encuentros también dialogaron sobre el apoyo parcial recibido por parte de los empresarios. "Creo que hubo un malentendido, yo autoricé a que venga un grupo de obreros a protestar, pero resulta que me dejaron la fábrica vacía y yo tengo que terminar unos implementos", dijo el empresario Eduardo De Grande.

"Resolvimos que estén sin trabajar dos horas por cada trabajador, dijimos que igualmente las íbamos a pagar, pero resulta que me dejaron sin personal. La idea era que formaran grupos más reducidos para no dejar a las fábricas sin gente", añadió el empresario.

Resaltó que "sobre que hay poco trabajo no se puede parar totalmente la actividad", al tiempo que se preguntó: "¿Cómo pagamos los sueldos de los trabajadores? Compartimos que protesten, pero entiendo que hay un mal entendido en todo esto".

Tras hacer estas declaraciones en el propio piquete, los trabajadores reiteraron que "las empresas deberían haber acompañado con un cierre total". En ese marco uno de los manifestantes se preguntó: "¿No será que el agua todavía no llegó al cuello?".

Premeditado. Por su parte, la UOM de Cañada de Gómez endilgó el corte de ruta a una acción promovida por el Centro Comercial e Industrial de Armstrong. "En ningún momento avalamos la medida de la entidad gremial empresaria, están utilizando la necesidad de los trabajadores metalúrgicos para hacer figurar que son estos los autoconvocantes".

"Esto es una falta de respeto a nuestra organización gremial, que está concretando múltiples gestiones ante el gobierno y sus mayores autoridades por intermedio del secretariado, con el objeto de concretar audiencias y acompañar a los empresarios de la zona", dijeron en un comunicado.

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