La meta de Piñera: dar el salto definitivo hacia el Primer Mundo

El presidente electo recibirá una economía consolidada e inserta en el mundo. Su plan es lograr un crecimiento del 6% anual impulsado por más productividad. Con ello espera bajar el desempleo que hoy está en 9,1%
El empresario Sebastián Piñera se ha propuesto para su gobierno una meta ambiciosa: lograr que Chile cruce "de una vez por todas el umbral del subdesarrollo", propio de los países latinoamericanos, y logre dar el salto definitivo al Primer Mundo, alcanzando su nivel de vida antes de 2018. Así lo ha dicho en su primer discurso como presidente electo. Consolidar un crecimiento del 6% anual en su período (contra el 4% promedio durante los últimos 9 años), sumar 2.000 puestos de trabajo por año y hacer más eficiente la gestión de las empresas públicas fue lo que prometió durante su campaña.

Pero no será tarea sencilla para el hombre que la revista Forbes ubica en el puesto 701 de los más ricos del mundo. Piñera deberá gobernar con una Cámara Baja donde ni su Coalición por el Cambio ni la Concertación cuentan con mayoría, por lo que estará obligado a acordar con la oposición las grandes reformas. Un ejemplo es su idea de que ingresen capitales privados a la estatal Codelco, algo para lo que se requiere una reforma constitucional. "Cualquier participación privada tendrá que ser fruto del diálogo y un acuerdo muy amplio de la sociedad chilena", ha dicho Piñera.

El presidente electo es consciente de que recibe un país que se diferencia por su apertura y estabilidad económica del resto de América latina. Chile acaba de ingresar a la OCDE, la organización que integran los países más desarrollados, y los 20 años de gobierno de la Concertación dejan una economía consolidada e inserta en el mundo. Las exportaciones, al igual que el salario mínimo, se han multiplicado por 6 (de u$s 8.000 millones en 1990 a u$s 53.000 millones en 2009) y la pobreza en ese lapso se redujo de 38,4% a 13,7%.

El empresario ha prometido que mantendrá "las cosas buenas de los gobiernos de la Concertación", en especial los planes de protección social. Pero también ha dicho que los hará "más eficientes y más limpios, para que haya menos corrupción". Un indicio de que su impronta natural de hombre de negocios estará bien presente.

Menos desempleo

Para Piñera, el país necesita recuperar el rumbo y la capacidad de crecimiento. Una expansión sostenida de 6% impulsada por más productividad, sostiene, permitirá bajar el desempleo que hoy está en 9,1%. "En los ’90 Chile crecía a más del 7% anual y estaba entre los 10 países de mayor crecimiento", suele repetir. Pero algunos analistas locales y foráneos, como Capital Economics en Londres, dudan de que se pueda crecer a esas tasas y hablan de un 4%.

Como sea, Piñera parte con un abrumador apoyo del sector empresario chileno, que se entusiasma con su propuesta de menos intervención estatal y más estímulo al sector privado. Sin embargo, por lo bajo, a algunos empresarios les inquieta justamente esa personalidad tan decidida. "Es un hombre que si se propone algo lo hace como sea, muchas veces sin escuchar otras opiniones. Así se ha manejado en los negocios y le ha ido bien. ¿Pero qué pasará si intenta subir el royalty que pagan las mineras, que hoy es muy bajo?", dijo a El Cronista un empresario vinculado a la industria cosmética. Justamente ese royalty que se aplica desde 2005 es el que Piñera está evaluando modificar.

Comentá la nota