Messi: "La número 10 está vacante"

Analiza su juego junto a Tevez y Agüero, cuenta cómo es la relación con el Kun y Carlitos, y dice que, sin Román, la camiseta emblemática de la Selección no tiene dueño.
En una cancha de fútbol se juegan todos los dramas humanos", no se cansaba de repetir -endilgándole la cita a Albert Camus- Osvaldo Soriano, un centrodelantero malogrado que empardaba devoción por su primera novia y su primer gol en uno de los "Cuentos de los años felices".

Lo que ni Camus ni Soriano intuyeron fue que cada vez que Diego Maradona técnico de la Selección le pone letra a sus pensamientos, las pasiones y los dramas desbordan el campo de juego. Como sucedió hace diez días, cuando Juan Román Riquelme anunció que abandonaba el equipo nacional porque no compartía criterios ni códigos con Diego. Desde estas tierras catalanas -bendecidas para engendrar el mejor champán español (cava)-, aquí donde los aficionados al Barcelona Fútbol Club se refieren a Lionel Messi como "El príncipe del Camp Nou" o "El rey de la casa", el rosarino sigue a la distancia cada capítulo del divorcio Riquelme-Maradona. Y mientras el Barça estudia mejorar su contrato -pasaría a cobrar casi 13 millones de dólares por temporada-, Leo juega esta tarde ante Málaga por la Liga española y a la noche vuela a la Argentina. La Selección jugará contra Venezuela (el 28 de marzo) y contra Bolivia, en La Paz, (el 1° de abril), por la Eliminatorias

¿Cómo va a ser jugar sin Román?

La verdad es que no sé qué pasó ni puedo opinar. Sí que a mí, personalmente, muchas veces me quisieron buscar problemas con Román, cosas que no fueron ciertas. Desde el primer momento, desde el 2006 con Pekerman, siempre se dijo que Román y yo no teníamos buena relación y nunca fue cierto. La verdad es que somos de difente edad y cada uno tenía su manera y sus amigos pero a la hora de hablarnos estaba siempre todo bien. Y adentro de la cancha también. Cada vez nos fuimos encontrando mejor el uno con el otro. En los Juegos Olímpicos nos juntamos mucho y salieron muy bien las cosas y ahora, va a ser raro jugar sin Román.

Así habla Leo, de buen humor -¿será porque su novia, Antonella, parece haber dado el cambio de domicilio de Rosario a Castelldefels, el pueblo en las afueras de Barcelona donde vive él?- y sin memoria de las filosas declaraciones de Diego Maradona apenas un mes antes de ser elegido técnico de la Selección: "Messi a veces juega para Messi. Es Deportivo Messi. Si jugara más acompañado por Agüero o Riquelme le entraría más duda a los marcadores", había dicho Maradona en septiembre de 2008. "Estoy acostumbrado a que Diego hable. El siempre tiene cosas que decir sobre mí, pero no hay problema. Voy a seguir jugando como siempre", se limitó a responder Leo en aquellos días.

Antes de que Riquelme anunciara que no volvería a calzarse la camiseta de la Selección, el técnico confió a un programa de cable: "Quiero que Román sea desequilibrante en los últimos veinte metros y que se comunique con Messi, Agüero y Tevez. No me sirve que se atrase y le saque la pelota de los pies a Demichelis, o que gire alrededor de Mascherano y Gago. Lo necesito sacando hombres de encima", palabras que no fueron música para los oídos de Riquelme.

Diego habla de Agüero, Messi y Tevez juntos. ¿Son como Los tres mosqueteros?

Fuera de la cancha somos los tres muy diferentes. Me llevo muy bien con el Kun porque nos conocemos desde hace tiempo. Con Carlitos también pero la amistad con el Kun es diferente. Jugamos en el Sub-20 juntos, estuvimos siempre en la pieza juntos, somos prácticamente de la misma edad y bueno, se hizo una amistad. Y dentro de la cancha, ojalá. Ya se dio con Coco (Basile) que jugamos los tres juntos y se ganó y creo que es bueno también para el fútbol que podamos llegar a hacer, y si estamos los tres, más atacantes todavía.

A los tres, además, les gusta la cumbia.

Sí, pero ellos son más cumbieros que yo.

Así como en el Barça heredaste de Ronaldinho la número 10, podría pasar lo mismo en la Selección.

Sin Riquelme, la camiseta del 10 está vacante. Lo dije muchas veces. Sinceramente me da lo mismo llevar el número que sea. Sólo me gustaría poder estar siempre y jugar cada partido de la Selección.

En agosto del año pasado, apenas Argentina eliminó a Brasil de los Juegos Olímpicos, un Román conmovido le regaló a Maradona la camiseta con el 10 y la cinta de capitán. "Diego, ésta es tuya y nunca te la tendrías que haber sacado", le había dicho Riquelme. Eran días de idilio que, como en todo romance, nadie sabe cómo diablos hacer durar.

Comentá la nota