330: Messi es inalcanzable en todo

330: Messi es inalcanzable en todo
En la cancha, los rivales no pueden contener su velocidad y gambetas; fuera de ella, el rosarino, de acuerdo con un cálculo sobre el total que saldría su transferencia, alcanza un valor tan millonario como prohibitivo
BARCELONA.- Lionel Messi no sólo suma goles y admiración en la Liga de España, también rompe récords: el club que quiera quedarse con el talentoso jugador debería pagar 254 millones de euros, que equivalen a 330 millones de dólares.

"Messi tiene un precio mucho más elevado para Florentino Pérez (el ex presidente de Real Madrid que volvería a postularse al cargo) y para cualquier insensato que intente hacerse con sus gambetas que los 150 millones de euros que marca su cláusula de rescisión", reveló el periódico catalán Mundo Deportivo.

A la prohibitiva suma de US$ 330 millones de dólares se llegaría si se siguen todos los pasos legales e impositivos que contempla la ley española.

El delantero del Barcelona tiene una cláusula de 150 millones de euros (195 millones de dólares), que ya de por sí es lo suficientemente disuasoria para quien piense en su contratación. Pero a esa cantidad hay que añadir el IVA, así como el impuesto a la renta de las personas físicas (IRPF), que alcanza al 46 por ciento.

Vistas las cifras, Messi vale tanto como el presupuesto anual del club en el que juega, que está cercano a los 300 millones de euros (cerca de 390 millones de dólares), algo sin comparación posible en el fútbol mundial.

Según la publicación, el cheque por su transferencia debe ser depositado por el jugador -"en ningún caso el club de destino"-, lo que significa que "previamente debería haberle sido entregado ese dinero". Es por eso que las autoridades de Hacienda reclamarían a Messi el pago del IRPF.

Messi, sin embargo, podría evitar ese pago "si los dos clubes se pusiesen de acuerdo para emitir una factura por el importe de la cláusula de rescisión", tal como sucedió hace años con la transferencia del portugués Luis Figo del Barcelona al Real Madrid, con la que Pérez creó la era de los Galácticos e hirió el orgullo del club catalán.

Más allá de los detalles impositivos, el juego, los goles y las cifras de Messi hacen que de nuevo surja la comparación inevitable con el portugués Cristiano Ronaldo, del Manchester United, galardonado recientemente con el Balón de Oro de la FIFA, que proclama al mejor jugador del mundo.

Se sigue hablando de la existencia de un eventual acuerdo con el Real Madrid para la próxima temporada, por el cual el club blanco pagaría al Manchester algo más de 120 millones de euros (155,6 millones de dólares) para asegurarse al delantero portugués.

Se trata de una cantidad notablemente más baja de la que debería afrontar el Real Madrid, o cualquier otro club, en el caso de querer fichar a Messi.

El argentino volvió a brillar el sábado con dos goles en el triunfo por 4-1 ante el Numancia. Messi se besó el escudo de la camiseta en uno de los festejos, en un gesto que pareció muy simbólico después de una intensa semana de rumores.

La prensa de Barcelona se alarmó con la posibilidad de que Florentino Pérez decidiera convertir a Messi en su baza electoral. Y la bola de nieve comenzó a crecer. El hincha de Barcelona no olvida la ida de Luis Figo a Real Madrid en 2000. Tampoco olvida que el club azulgrana ha sido tradicionalmente una máquina de devorar cracks. Uno tras uno fueron saliendo por la puerta de atrás estrellas del tamaño de Diego Maradona, Bernd Schuster, Ronaldo, Rivaldo, Figo y, más recientemente, Ronaldinho.

Pero Messi se encargó de tranquilizar los miedos de sus seguidores. Primero, se besó el escudo delante de todos. Después, afirmó: "Aquí no me falta nada, lo tengo todo, como el cariño de la gente, que es lo más importante, lo que más me llega. No tengo necesidad de cambiar de equipo".

Sin embargo, en la noche del domingo dejó una frase que a algunos en Barcelona volvió a erizarles la piel. "¿Podría irse", le preguntaron. "Nada es imposible, porque con todo lo quele dio Ronaldinho a Barcelona, al final se lo trató mal y acabó yéndose", respondió el argentino.

Mientras tanto, el valor de Messi sigue subiendo y el Barcelona estudia planes sentimentales para darle todo el amor posible a su gran estrella. Dado el valor del argentino en el mercado, es fácil anunciar que seguirá de azulgrana mientras él quiera.

BARCELONA.- Lionel Messi no sólo suma goles y admiración en la Liga de España, también rompe récords: el club que quiera quedarse con el talentoso jugador debería pagar 254 millones de euros, que equivalen a 330 millones de dólares.

"Messi tiene un precio mucho más que elevado para Florentino Pérez (el ex presidente de Real Madrid que volvería a postularse al cargo) y cualquier insensato que intente hacerse con sus gambetas que los 150 millones de euros que marca su cláusula de rescisión" , reveló el periódico catalán Mundo Deportivo .

A la prohibitiva suma de US$ 330 millones de dólares se llegaría si se siguen todos los pasos legales e impositivos que contempla la ley española. Y eso que no se tiene en cuenta su contrato anual de 13 millones de dólares (es el segundo en el mundo, detrás de los 14.300.000 que cobra Ibrahimovic en Inter).

El delantero del Barcelona tiene una cláusula de 150 millones de euros (195 millones de dólares), que ya de por sí es lo suficientemente disuasoria para quien piense en su contratación. Pero a esa cantidad hay que añadir el 16 por ciento del IVA, así como el impuesto a la renta de las personas físicas (IRPF), que alcanza al 46 por ciento.

Vistas las cifras, Messi vale tanto como el presupuesto anual del club en el que juega, que está cercano a los 300 millones de euros (unos 390 millones de dólares), algo sin comparación posible en el fútbol mundial.

Según la publicación, el cheque por su transferencia debe ser depositado por el jugador -"en ningún caso el club de destino"-, lo que significa que "previamente debería haberle sido entregado ese dinero". Es por eso que las autoridades de Hacienda reclamarían a Messi el pago del IRPF.

Messi, sin embargo, podría evitar ese pago "si los dos clubes se pusiesen de acuerdo para emitir una factura por el importe de la cláusula de rescisión", tal como sucedió con la transferencia del portugués Luis Figo de Barcelona al Real Madrid, con la que Florentino Pérez creó la era de los Galácticos e hirió el orgullo del club catalán.

Más allá de los detalles impositivos, el juego, los goles y las cifras de Messi hacen que de nuevo surja la comparación inevitable con el portugués Cristiano Ronaldo, del Manchester United, galardonado recientemente con el Balón de Oro de la FIFA, que proclama al mejor jugador del mundo.

Se sigue hablando de la existencia de un eventual acuerdo con el Real Madrid para la próxima temporada, por el cual el club blanco pagaría al Manchester algo más de 120 millones de euros (156 millones de dólares) para asegurarse al delantero portugués.

Se trata de una cantidad notablemente más baja de la que debería afrontar el Real Madrid, o cualquier otro club, en el caso de querer fichar a Messi.

El argentino volvió a brillar el sábado con dos goles en el triunfo por 4-1 ante el Numancia. Messi se besó el escudo de la camiseta en uno de los festejos, en un gesto que pareció muy simbólico después de una intensa semana de rumores.

La prensa de Barcelona se alarmó con la posibilidad de que Florentino Pérez decidiera convertir a Messi en su baza electoral. Y la bola de nieve comenzó a crecer. El hincha de Barcelona no olvida la ida de Luis Figo a Real Madrid en 2000. Tampoco olvida que el club azulgrana ha sido tradicionalmente una máquina de devorar cracks. Uno tras uno fueron saliendo por la puerta de atrás estrellas del tamaño de Diego Maradona, Bernd Schuster, Ronaldo, Rivaldo, Figo y, más recientemente, Ronaldinho.

Pero Messi se encargó de tranquilizar los miedos de sus seguidores. Primero, se besó el escudo delante de todos. Después, afirmó: "Aquí no me falta nada, lo tengo todo, como el cariño de la gente, que es lo más importante, lo que más me llega".

Sin embargo, en la noche del domingo dejó una frase que a algunos en Barcelona volvió a erizarles la piel. "¿Podría irse", le preguntaron. "Nada es imposible, porque con todo lo que le dio Ronaldinho a Barcelona, al final se lo trató mal y acabó yéndose", respondió.

Mientras tanto, el valor de Messi sigue subiendo y el Barcelona estudia planes sentimentales para darle todo el amor posible a su gran estrella. Dado el valor del argentino en el mercado, es fácil anunciar que seguirá de azulgrana mientras él quiera.

* Laporta ve un intento de desestabilización

Joan Laporta, presidente de Barcelona, se refirió al interés de Real Madrid por Messi: "Es un intento de desestabilización de parte de quienes quieren tapar sus problemas". Y no dudó sobre los pasos del rosarino: "Es un chico que en cada partido se encarga de demostrar que aquí está muy feliz".

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