Messi fue al banco, entró y le solucionó todo al Barcelona

Guardiola lo puso a los 57 minutos. La Pulga inició la jugada del primer gol y marcó el segundo, de cabeza.
Llegó con la cara larga y sin hacer declaraciones. Aceptó ir al banco en el segundo partido de la Liga. Estaba rodeado de otras estrellas, Iniesta, Henry, Dani Alves y Busquets. Cuando el macador estaba 0-0 y el Barcelona no daba señales visibles de que podía quebrar al Getafe, Pep Guardiola lo hizo entrar junto a Iniesta. A los 8 minutos de estar sobre el césped inició una jugada que derivó en centro de Abidal y toque de Zlatan Ibrahimovic. Primer gol gol del multicampeón. Cuando quedaban 10 y el resultado ya no corría riesgos, le puso la cabeza a un centro del sueco: 2-0 y otra vez a ser titular de los diarios.

"Esté o no la albiceleste en el Mundial, Leo seguirá siendo el mejor jugador del mundo" apuntó Sport. Se entiende que pueda ser una exageración, después de todo, Sport es uno de los dos diarios deportivos catalanes. "Entró Messi y se acabó el partido", dijo As. Más cerca de la realidad y menos sospechado, ya que As es madrileño. Como fuere, Messi se sintió como en casa, tan distinto a su experiencia con la Selección ante Brasil y Paraguay.

"Después de un partido internacional, siempre cuesta ponerse a tono" dijo Guardiola al justificar la presencia de Messi en el banco. También había dejado a Dani Alves (entró por Puyol en el último cuarto de hora) que había jugado por Brasil; a Thierry Henry que había jugado por Francia. Y a Iniesta, que venía de tres meses de inactividad, recuperándose de una lesión.

"Ellos son muy importantes, tienen una velocidad de más", dijo Guardiola tras el 2-0 refiriéndose a Iniesta y a Messi. Cuando puso a los dos, Barcelona resolvió todos los problemas de elaboración y definición que había tenido con el Getafe donde atajó Ustari y el Cata Díaz fue el primer central. El sueco Ibrahimovic estuvo más asistido y jugó un gran segundo tiempo. Hasta Xavi, que había sido titular, respirtó mejor en los segundos 45 minutos cuando recuperó a sus acompañantes naturales en el equipo.

Messi tampoco habló tras el triunfo. Sigue con el bajo perfil. Su actuación de ayer, breve pero decisiva, reaviva los interrogantes: ¿Por qué en el Barcelona es determinante y en la Selección no pesa?; ¿por qué en su club corre, pide la pelota, se ofrece y en la Selección se arrastra como un paria futbolístico?

Esta semana tendrá otra prueba. Barcelona se enfrentará al Inter por la Champions. Y en menos de un mes, las Eliminatorias...

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