"En 24 meses de gobierno, sólo 3 fueron de bonanza"

Antonio Bonfatti no esconde sus aspiraciones para la Casa Gris a partir de 2011. También habla de que debe llegarse a un acuerdo político sobre los ingresos y egresos del Estado. Defiende el Frente Progresista pero le pone límites respecto de lo que son atribuciones propias del Poder Ejecutivo.
A dos años del gobierno de Hermes Binner en la provincia, su ministro de Gobierno y Reforma del Estado es quien hace el balance, reafirma un ideario y expone materias pendientes.

Desde la sociedad civil, el reparto del poder en la provincia (para el Frente Progresista fue la Casa Gris y la mayoría constitucional en Diputados, en tanto que en el Senado el predominio es justicialista y la participación en las comunas es casi 50 y 50%) se ve como una instancia de pluralidad y representación partidaria saludable en términos teóricos. La primera pregunta es si esta división del poder ha beneficiado realmente a Santa Fe.

Bonfatti sostiene que "cuando hay pluralidad de pensamientos y existe voluntad de llegar a acuerdos, la democracia mejora.

"Creo que son mejores los gobiernos parlamentarios que los hiperpresidencialistas o presidencialistas. Y las gobernaciones, en alguna medida, están haciendo un mimetismo de lo nacional en las provincias.

"En algunos escritos, ya en 1972, nuestro partido planteó el parlamentarismo para la República Argentina. Frente a los golpes del Estado y sucesivas frustraciones, entendíamos que cuando una situación no anduviera bien, antes que un golpe, era preferible cambiar un primer ministro. Por lo tanto que en Santa Fe exista una mayor participación partidaria es positivo y obliga a buscar consensos".

—¿Aún cuando varias veces se le ha dicho "no" al gobierno?

—No importa. Fíjese que fue un error del Partido Justicialista cuando fue gobierno y contaba con la mayoría en ambas cámaras, no tratar de encontrar puentes de acuerdos con la oposición. Creo que melló la calidad institucional de la provincia: la ley de lemas, no haber modificado la Constitución de la provincia para aggiornarla.

No es bueno para ningún ámbito de la vida y por ende para la vida política que las mayorías no contemplen a las minorías. En el gobierno se puede ejercer la autoridad, equivocarse y dar marcha atrás.

—Dentro del Frente Progresista Cívico y Social, ¿el gobierno tiene esa permeabilidad para las opiniones?

—Estamos muy contentos. La riqueza del Frente está dada por la pluralidad de las ideas y también hacia el interior de los partidos, porque no hay un pensamiento único.

Hemos planteado la institucionalización del Frente: elaborar una carta orgánica o estatuto para tener reglas muy claras a la hora de los disensos y cómo resolverlos.

—¿Tendría una conducción colectiva?

—Esa es una alternativa.

—¿Se han dado un plazo para la institucionalización?

—El 2010 es un buen año para concretar estas cosas. Los años electorales tienen perturbaciones más allá que son positivos porque se vota y la democracia se mejora con el sufragio.

—Dentro del Frente hay otras voces que dicen que los socialistas se manejan autónomamente para la toma de decisiones y selección de personas. ¿Cuál es el mecanismo de consulta actual?

—La Mesa del Frente. Pero hay atribuciones que son propias del gobernador más allá que los temas se consulten. Creo que sería negativo ir a un asambleísmo en todos.

En un equipo de gobierno debe darse un feeling interno; ser idóneo para el manejo de la política y la gestión. Hay que saber construir equipos y alcanzar consensos. Esto es lo ideal. Es necesario también que quien esté en la función de gobierno, sepa abrir espacios para que opinen los partidos que son integrantes del Frente.

—¿Cómo se sintió el gobierno frente a los recientes embates de los otros partidos que integran el Frente?

—No los hubo. Fueron voces aisladas pero no a nivel de partidos.

—¿No le da importancia a esas voces aisladas?

—No, para nada, porque son aisladas. Pertenecemos a un partido que tiene organicidad y en el marco de ella hay que buscar los acuerdos y disensos.

Perspectivas

—¿Cómo vislumbra el gobierno en el próximo año?

—Será mejor en lo económico y más rico a nivel de vida política del país. En Santa Fe vemos con placer que San Pedro se acordó de nosotros, llovió y el campo se está empezando a mover. Los entendidos hablan de 25 a 30 millones de toneladas más de granos. Esto no es menor porque el ánimo de la gente mejora. Creo que no se va a reflejar en mayores ingresos automáticos al fisco de la provincia o de los municipios y comunas. Sería deseable que fuera así pero, a su vez, es un año para aprovechar el Bicentenario y buscar los acuerdos de Estado que son necesarios.

—¿En qué temas considera que deben darse?

—No es menor el entender el tema de los ingresos y egresos. Si queremos saldar la deuda con los santafesinos hay que hacer muchas inversiones en salud, en educación, en seguridad. En la obra pública que asegure el crecimiento de la producción. A esto hay que entenderlo. No hay gastos superfluos; son los que tienen que ver con las necesidades de todos los comprovincianos. Habrá que deponer algunas cuestiones de política partidaria para entender una preocupación que tiene que ver con todos.

Educación y Producción

—En materia de educación, ¿van a buscar aliados para tener un posición más firme respecto del magisterio?

—Santa Fe junto con Buenos Aires son los distritos que más han invertido en educación: el 35/37%. Nos debemos un cambio profundo en ella. Hay que recomponer salarios en el marco prudente, dentro de los que son las finanzas públicas. Pero la educación requiere del involucramiento de todos los actores sociales, de los padres, de los niños; es un proceso complejo.

En la década de los ‘90, la Argentina descuidó mucho la educación. No fue el caso de países vecinos como Chile, Uruguay y Brasil que apostaron a ella así como a la ciencia y la tecnología. Luego de 15 años de continua inversión, Chile ahora ha comenzado a ver los resultados.

Pero no es sólo un problema de inversión sino de qué actitudes asumimos: qué valores sustentamos; qué espacio de le damos a la cuestión ética dentro de la educación.

—Desde hace tiempo, dentro del presupuesto, el Ministerio de Educación tiene una participación importante, y este gobierno cumplió, además, las promesas realizadas al magisterio en cuanto a incrementos de sueldos, titularizaciones, concursos, la parte previsional. Pero el sector docente defraudó a quienes confían en la escuela pública.

—Creo que aquél que fue formado en los institutos del magisterio o en todos estos años en que la educación fue la Cenicienta, ha quedado con huellas. Considero la necesidad de un cambio muy profundo; no es una cuestión sólo salarial.

—¿No considera que para no perder otra generación de niños y jóvenes tendrían que acompasarse las dos instancias: la de corto y de largo plazo?

—Sí, nosotros tratamos de hacérselo comprender al docente. No ha sido suficiente. Creo que tenemos que ver cómo involucramos al maestro en este proceso.

—Interesa en particular la importancia que se le asigna a las actividades productivas. El Ministerio de la Producción aparece en el mensaje del presupuesto con una participación del 1% ¿Están dispuestos a rever ese porcentaje y a darle más recursos?

—El Ministerio tiene el presupuesto necesario para funcionar como tal. No es función del Ministerio repartir plata sino amalgamar las políticas de Estado que pasan por otras áreas para que la producción sea sustentable. Cuando se invierte plata en la EPE y damos energía, es para mejorar la producción. Cuando estamos interviniendo en 523 km de pavimento nuevo, estamos hablando de la conectividad que necesita la producción; igual cuando atendemos los problemas de los sectores lácteo o cárneo o cuando se concretan misiones para abrir nuevos horizontes comerciales.

Pero si hablamos de subsidios, creo que nos equivocamos. Se debe apostar al asociativismo, a la innovación y a la tecnología.

—A dos años de gestión, ¿en qué áreas considera que debe darse un mayor esfuerzo e inclusive un cambio de rumbo?

—De los 24 meses de gobierno tuvimos sólo 3 de bonanza y 21 de remar contra una realidad muy dura: crisis del campo, sequía, la gripe A, el dengue, la crispación del gobierno y ahora la inundación. Hemos tenido dificultades para materializar los proyectos pero a éstos los tenemos.

Gobernar es la suma de tener proyectos, quién los ejecute y tiempo y dinero para llevarlos adelante. De todos estos factores, el que nos ha faltado ha sido el dinero para llevar nuestras propuestas a muchos lugares.

Hoy tenemos proyectos en materia escolar, de infraestructura de salud, de justicia. Si contáramos con los recursos, automáticamente, se hace la licitación y se va para adelante.

Aspiraciones para la Casa Gris

—¿Le gustaría ser el próximo gobernador de Santa Fe?

—Si usted le pregunta ser músico, le diría que quiere tocar en el Colón. Estoy en la política desde 1972. He mezclado mi vida de médico con la de político. Voy a estar donde mi partido lo decida, en donde el Frente lo considere mejor porque en Santa Fe estamos dentro del Frente. Aceptaré la responsabilidad que me asignen siempre que sepa que la puedo cumplir.

—¿Prefiere las funciones ejecutivas o las legislativas?

—Sí por mi manera de ser me gustan más los cargos ejecutivos.

—Es posible que dentro del Frente haya otras personas con aspiraciones también para la primera magistratura. Desde el radicalismo ya se lo menciona al Ing. Barletta.

—Sería muy saludable que ello ocurra.

U$S 50 millones

Bonfatti indicó dentro de las operatorias de crédito internacional en proceso, iniciadas por el ministro Ángel Sciara, pronto se recibirá, un préstamo del BID por 50 millones de dólares para la conectividad de la provincia.

"Servirá para el tendido de fibra óptica y conectividad de todo el territorio. Nos permitirá tener on line a todos los organismos públicos y estará al servicio de la comunidad. Actualmente, Santa Fe no está toda conectada", precisa.

Plan de acueductos

"Su concreción depende de la disponibilidad de fondos. Nuestro propósito es su construcción pero la última licitación, que es la que está en marcha, depende de la financiación. Las evaluaciones realizadas nos indican que la propuesta ahora financia un tercio de la obra; antes lo hacía con dos tercios de ella.

"Nuestra preocupación es ver qué ocurre con la armonización tributaria, el presupuesto y si tenemos los recursos para poder comenzar. La financiación externa debe ser de largo plazo", dice el ministro.

Relación compleja

—¿Cómo es la relación con el gobierno nacional?

—Compleja. Hay receptividad a nivel de las entrevistas en los distintos niveles del gobierno incluso presidencial pero no tenemos resultados o respuestas. La primera en dos años fue a partir de un plan de 25.000 viviendas que presentamos -de las cuales 9.000 no tienen objeción-, 1.230 para un barrio de Rosario. Ojalá tuviéramos las 9.000 o las 25.000 que solicitamos.

Textuales

Futuro: Voy estar (en el 2011) en el lugar donde mi partido y el Frente lo decidan.

Gobierno: Creo que son mejores las democracias con gobiernos parlamentarios que los hiperpresidencialistas o presidencialistas.

Bicentenario: El 2010 será un año para buscar los acuerdos de Estado que son necesarios.

Gastos: Es una cuestión que tiene que ver con todos. Habrá que deponer algunas cuestiones de política partidaria para entenderlo.

Los años ‘90: Creo que salud y educación fueron los sectores que más sufrieron las políticas de los años ‘90, con las que quedamos librados al sálvese quien pueda y se generó un fuerte individualismo. En la actualidad lo estamos pagando.

Ciencia: Chile, Uruguay y Brasil son países que dieron impulso a la educación pero también a la investigación científica.

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