Una mesa con ofertas en el menú.

“Asumí tu responsabilidad”, le dijo la jefa de la Coalición Cívica al entrerriano. El ruralista le pidió a su vez que incluyeran a Macri en la alianza opositora.
Elisa Carrió apoyó su copa de Fresita en el mantel, miró a los ojos al dirigente agrario Alfredo De Angeli, sentado justo frente a ella, y le dijo con tono apocalíptico: “Acá está en juego la defensa de la Nación”. Inmediatamante después, lo tentó a ser candidato en las elecciones de este año. “Ayer fue la Federación Agraria, mañana puede ser una diputación y después una gobernación.” Finalmente, remató la puesta en escena con un contundente “asumí tu responsabilidad” dirigido al entrerriano.

En pleno almuerzo de Mirtha Legrand, De Angeli rechazó mientras pudo la propuesta electoral pero, ante la insistencia del socio de Carrió y presidente de la UCR Gerardo Morales y, sobre todo, de la propia conductora, concedió un “lo voy a tener en cuenta” que llenó de alegría a la mesa televisada.

Durante las casi dos horas de almuerzo marplatense –“langostinos rebosados en coco, lomo con mil hojas de papa y verduras en salsa y, de postre, un aspic con frutos rojos”, según explicó a la audiencia el chef de Mirtha– Carrió desplegó todo su repertorio de persuasión para que De Angeli formalice la candidatura política que, por ahora, rechazó.

El proceso de seducción arrancó con elogios: “De Angeli eligió decir la verdad y nunca tuvo miedo”, afirmó. Trató de generarle empatía: “Es un chacarero que no tiene filtros, como yo”, se equiparó. Le recordó que ella acompañó al campo “desde antes” que cayeran las retenciones y, ya sin sutilezas, le guiñó un ojo y le juró que estaba “hecho un galán”.

De Angeli, algo más flaco que cuando saltó a la fama y con gel en el pelo, no correspondió el amor de la chaqueña. Cordial, se limitó a describir las aflicciones del campo y criticar al kirchnerismo con, de regalo, alguna metáfora campestre: “Cuando el oficialismo va al interior, lo corren como ternero dañino”.

En cambio, le exigió a Carrió que no discriminara en el armado opositor. Cuando Lilita confirmó que existen diferencias insalvables con el jefe de gobierno Mauricio Macri, el ruralista le reclamó “un gesto de grandeza para ganarle al gobierno”. “No quiero un rejuntado”, explicó Carrió, y el tema se diluyó o cambió detrás de las frenéticas interrupciones de Legrand.

En el hotel marplatense Costa Galana, el costado “veraniego” del almuerzo, lo aportaron el cantante Axel y la ex policía aeroportuaria y actual vedette María del Luján Telpuk, “la chica de la valija”, como presentó Mirtha a quien encontró la fama junto al empresario Guido Antonini Wilson.

Los artistas colaboraron con todo su sentido común en las charlas sobre política, en las que reinó un tono opositor. “Kirchner va ir preso”, vaticinó Carrió, y, de paso, comparó a Néstor Kirchner con el dictador paraguayo Alfredo Stroessner. “Acá la gente tiene miedo de hablar en contra del gobierno”, aportó Legrand. “Esto es una tiranía, es como en los setenta pero sin armas”, exageró De Angeli.

Al calor del clima anti-K, Legrand aclaró que “el camino es el voto, eh. Yo soy constitucionalista”. Y asintió con todos.

Después vino el brindis y la oferta pública de Carrió. “Es que sería un legislador más”, rechazó De Angeli. “No te preocupes, vas a estar con toda la oposición que va a ganar”, lo calmó la jefa de la Coalición Cívica. “Presentesé”, lo apuró Legrand.

Pausa comercial y, después, Carrió, Morales y De Angeli salieron a saludar a la multitud que presenció el almuerzo de “la Chiqui”.

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