La Mesa de Enlace espera el llamado y condiciona el diálogo a las retenciones

Luego de postergar el paro, los ruralistas ahora esperan una señal del Gobierno para poder dar inicio al diálogo. En ese sentido, el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Ricardo Buryaile, afirmó que la dirigencia agropecuaria no recibió todavía "ningún llamado" del Gobierno para abrir el diálogo, como solicitó la Mesa de Enlace tras la suspensión de la protesta, y consideró que debe haber "decisión política" para solucionar el conflicto que se inició hace casi un año.
"No hemos recibido ningún llamado. Esperemos que sea esta semana y que no se armen comisiones para grandes discusiones", indicó Buryaile. El dirigente de la CRA remarcó que "hay temas puntuales que hay que hablar y que son de decisiones políticas, no de cuestiones técnicas".

En el mismo sentido, el presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, afirmó que la dirigencia agropecuaria hará "un último llamado a la cordura y a la sensatez" del Gobierno para darle una resolución al conflicto.

"Hasta acá, con nosotros nadie se puso en contacto", precisó Buzzi.

Además, remarcó molesto, que los dirigentes han "leído en los medios de prensa expresiones del ministro del Interior, Florencio Randazzo diciendo 'si piden una audiencia, la Presidenta los va a atender', como si no la hubiéramos pedido nunca".

E l vice de CRA subrayó que "hay sectores a los que le fue mucho mejor que al campo", y destacó que "no están obligados a tributar otros impuestos".

A su criterio, "el Gobierno no puede, porque necesita plata, expoliar los recursos de un sector".

En tanto, desde el Gobierno se empieza a analizar lo que se le va a ofrecer al campo en las reuniones que se darían antes del fin de semana que viene.

Todo indica que Cristina no tiene margen para recortar o suspender las exportaciones a la soja, tal como indica el Panorama Económico de Critica de la Argentina.

Un adelanto de esa negativa se lo dio Cristina al gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, en una reunión en la Casa Rosada.

Así y todo, antes de la cumbre entre la Presidenta y la plana mayor del campo, habrá contactos informales y reservados de menor nivel para intentar acordar los puntos del posible acuerdo.

Las otras variables y reclamos rurales que se negociarían son alguna flexibilización en las exportaciones de carne y trigo, medidas para el castigado sector lechero, ayudas para las zonas afectadas por la sequía e incentivos a las economías regionales.

El jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, que ayer elogiaron en público la "madurez" del campo, buscarán limar asperezas en contactos reservados con el agro.

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